Mikel Erentxun puso en pie al público en San Bartolomé

Publicado; 13 Noviembre 2017 A las; 18:02

 

El día 10 de noviembre Mikel Erentxun presentó su último disco en el Teatro San Bartolomé, de Lanzarote. El hombre sin sombra, decimotercer álbum en solitario. Un álbum personal que el cantante donostiarra califica de “retrato fiel de mis gustos musicales y sentimientos personales”. El público lo acogió encantado disfrutando tremendamente del concierto.

El disco que salió a la venta en mayo y nominado a los Grammy latinos en la categoría de mejor álbum pop/rock, es diferente a sus trabajos anteriores. Por primera vez el cantante canta con su voz natural que, nunca le había gustado, y se siente a gusto. Esta vez no la rompe, ni la rasga. No hay filtros. Simplemente es Mikel.

El hombre sin sombra es un álbum grabado en analógico. Después de la electricidad de “Corazones”, Erentxun repite con Paco Loco -ambos comparten la producción- y facturan un disco menos eléctrico y más minimalista.

Presentó al público insular temas “sobre el amor y sus consecuencias”. Un trabajo conceptual, que atraviesa las múltiples fases de un amor. Donde Mikel se rompe. Toca fondo y logra reconstruirse justo en la última de sus doce canciones nuevas (más un bonus track escondido).

Letras de ‘El hombre sin sombra’

‘El principio del final’ inicia el viaje. Una tuba nos traslada a otro tiempo. Y en el disco, que no en la gira, Mikel comparte composición con Maika Makowski. Ambos hablan de una crisis de amor. Del dramatismo de la pareja.

El álbum rueda y llega ‘Cicatrices’. Es el single de presentación. Una canción acústica y eléctrica. Al estilo folk pop al igual que los dos temas que le siguen.

‘El amor te muerde los labios al besar’ y ‘Llamas de hielo’. Ésta última se presenta como una balada clásica. En ella se asoma la nostalgia por el amor perdido y la esperanza de llegar a entenderse: “Me agarro a la ilusión de volverte a ver / eres la religión en la que quiero creer”.

‘Dos estrellas’ al ritmo de rock and roll Erentxun narra la historia de amor de una estudiante de publicidad y un camarero que se conocen en Madrid.

‘Libélulas’, es un canto al oído del espectador. La música acompaña a la tristeza de recuperar lo perdido.

Idas y venidas. Tonos íntimos y rock. El hombre sin sombra es un vaivén de emociones que conmueve. En este punto llega‘Deshielo’.

‘Y sin embargo te quiero’ es una canción que recupera la esencia de Duncan Dhu. Delicada e íntima es una declaración de amor donde emergen ciertos toques de Blues.