Opinión

Tras la firma de convenios con los siete cabildos insulares que se aprobó en el último Consejo de Gobierno, La Palma contará con 5,31 millones procedentes del Gobierno de Canarias -a través de la Consejería de Empleo, Políticas Sociales y Vivienda para las plazas de día y fijas de las residencias de la isla. Esta cantidad se sumará a los 2,93 millones que aporta el Cabildo insular y este dinero  más de 8 millones de euros  irá destinado a financiar 679 plazas residenciales que se distribuyen por los municipios. 

Quienes contamos ya con la experiencia que se necesita en política, somos conscientes de que la prudencia se impone cuando se tramitan unos presupuestos.

Canarias tiene y ofrece unas condiciones naturales envidiables. Contamos con uno de los mejores climas del mundo -posiblemente sea el mejor-. Nos envuelve un cielo tan limpio que las miradas de los astrofísicos del planeta lo demandan. Nos rodea un mar con una fauna tremendamente diversa, única. Somos, además, uno de los territorios con mayor biodiversidad. No acaban aquí nuestras fortalezas.

El año pasado acabó sin que los gobiernos de CC y PSOE, que han dirigido esta comunidad durante los últimos cinco años y medio, hayan sabido situar nuestro sistema de atención a la dependencia a la altura y al nivel que nuestros dependientes merecen.

En el Cabildo de Gran Canaria consideramos un objetivo prioritario para los próximos años el desarrollo del programa Gran Canaria Me Gusta como estrategia para aumentar la notoriedad y favorecer la promoción y comercialización de los productos locales, contribuyendo a incrementar y consolidar el tejido empresarial y productivo insular de los sectores agrícola, ganadero, pesquero y agroalimentario en los principales mercados insulares y regionales.

La probable aprobación, el próximo junio, del proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para este año, que actualmente se tramita en las Cortes Generales, supondrá para Canarias un avance capital y un acto de justicia después de años de recortes en nuestra financiación.

El domingo 27 de marzo de 1977 amaneció en el norte de Tenerife lloviendo sin demasiada intensidad pero incansablemente, con muchísimo frío y una niebla especialmente densa. Cuarenta año después, este último lunes, 27 de marzo, el día amaneció claro, transparente y especialmente soleado. Han pasado cuatro décadas, pero para muchos canarios el recuerdo de lo ocurrido sigue tristemente vivo en la retina y en la memoria.

Esta semana, entre los días 28 y 30 de marzo, se celebró en Estrasburgo la 32ª sesión del Congreso de los Poderes Locales y Regionales, foro al que acudí invitada por el Consejo de Europa en calidad de presidenta del Parlamento de Canarias y como coordinadora del grupo de trabajo de Movimientos Migratorios y Derechos Humanos de la CALRE.

Canarias tiene pendiente solucionar (podemos decir que desde siempre) uno de sus más acuciantes problemas estructurales, el paro, que arroja al cierre de 2016 una tasa del 24,9 por ciento, prácticamente siete puntos más de la media nacional, según la EPA.