Cadáveres que sangran y respiran sirven para ensayar nuevas técnicas quirúrgicas

Publicado; 12 Febrero 2018 A las; 16:47

Un cadáver sobre una mesa de autopsias

Cadáveres donados voluntariamente a la ciencia a los que se ha incorporado una novedosa tecnología para que sean capaces de sangrar y respirar son utilizados por cirujanos de todo el mundo para ensayar nuevas técnicas quirúrgicas.

Son algunas de las posibilidades del nuevo centro experimental Cyborg abierto por la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, en el campus de Sant Joan d'Alacant (Alicante), y que se ha situado a la vanguardia mundial a la hora de simular con cadáveres una intervención quirúrgica en "condiciones casi reales".

Frente a las técnicas tradicionales de simular los ensayos por ordenador, maniquíes o cadáveres conservados en formol (rígidos) o congelados, en el centro de la UMH usan un método de embalsamamiento denominado Thiel que logra, tras un periodo de unos seis meses sumergidos en una solución conservadora, que el cuerpo sin vida mantenga la flexibilidad propia de un ser vivo y por un largo plazo de tiempo.

El director de Cyborg, Fernando Borrás, y el responsable científico de Innovación Anatómica del centro, Francisco Sánchez del Campo, han explicado a Efe que a esta particularidad le han añadido unas tecnologías creadas y desarrolladas por ingenieros e informáticos de la UMH para conseguir que el cadáver adquiera unas características propias de una persona viva.

De esta manera, mediante la implantación de nódulos a semejanza de pequeños tumores, etiquetas de radiofrecuencia (chips electrónicos) y la ayuda de una bomba que inyecta entre 10 y 12 litros de un reactivo que recrea la sangre, se consigue que el cadáver adquiera las condiciones precisas para ser objeto de una intervención quirúrgica, "casi como si fuera un ser vivo".