La herramienta de edición genética CRISPR podría aumentar el riesgo de cáncer

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Publicado; 14 Junio 2018 A las; 14:20

La tecnología CRISPR es una herramienta de edición genética que actúa como unas tijeras moleculares capaces de cortar secuencias de ADN del genoma.

CRISPR, la tecnología de edición genética que está siendo explorada por científicos de todo el mundo como una forma de eliminar y reemplazar defectos genéticos, podría tener el efecto colateral de aumentar el riesgo de cáncer en las células, según advierten dos nuevos trabajos científicos.

Investigadores de la Universidad de Cambridge y del Instituto Karolinska de Suecia han asegurado que aún se necesita más investigación para evaluar si el uso de CRISPR-Cas9 -un tipo de "tijeras" que hacen que la edición de genes sea una posibilidad-, podría conllevar un aumento del riesgo de cáncer.

El equipo, dirigido por Jussi Taipale en Cambridge, ha descubierto que CRISPR-Cas9 activa un mecanismo diseñado para proteger a las células de daño al ADN, dificultando la edición de genes. Las células que carecen de este mecanismo son más fáciles de editar que las células normales, y esto puede conducir a una situación en la que poblaciones de células cuyo genoma ha sido editado tienen un mayor número de estas células en las que desaparece el mecanismo clave que protege contra el daño del ADN.

En una investigación publicada en la revista Nature Medicine, los científicos advierten que la ausencia de este mecanismo de protección en las células las hace más propensas a desarrollar tumores, ya que el daño al ADN no puede ser corregido.

"Aunque todavía no comprendemos los mecanismos, creemos que los investigadores deben ser conscientes de los riesgos potenciales al desarrollar nuevos tratamientos", ha asegurado Taipale en un comunicado que ha acompañado a la publicación de su trabajo. "Es por eso que hemos decidido publicar nuestros resultados tan pronto como hemos descubierto que las células editadas con CRISPR-Cas9 pueden convertirse en cancerosas".

Un segundo equipo en el Novartis Research Institute en Boston en Estados Unidos ha encontrado resultados similares, que también han sido publicados en la revista especializada Nature Medicine.