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Entrevista a Carmen García Pascual presidenta de la Asociación de Empresas Familiares de Canarias.

Carmen García :"La empresa familiar contribuye a dignificar y realzar la figura de los empresarios"

¿Cómo surgió la idea de la Asociación de la Empresa Familiar de Canarias?

La idea fue promovida a nivel de cada Comunidad Autónoma, a finales de los 90, desde el Instituto de Empresa Familiar. Los representantes entonces de CITA, origen de la actual CIO (Compañía de las Islas Occidentales), eran miembros del IEF, y se encargaron de promover junto a otros empresarios canarios, como Juan Fuentes, la constitución y puesta en marcha de la Asociación (EFCA)

¿Cuáles son los objetivos que tienen?

El resumen sería la defensa y promoción de las empresas familiares, en Canarias.

Partiendo de concienciar a nuestras familias sobre la importancia de las empresas familiares en la economía, y su continuidad.Por ejemplo, promoviendo dentro de la cultura de la familia propietaria de cada empresa, la preparación del relevo generacional en la gestión y propiedad de la misma con la antelación suficiente; o motivando la mejor formación de los potenciales directivos en el marco familiar.

Al proceso crítico de la sucesión, ha habido que adecuarle un marco fiscal de la empresa familiar en Canarias (y nacional), concordante con esa supervivencia. Un objetivo de calado que exige un esfuerzo recurrente.

Igualmente procuramos fomentar el intercambio de experiencias, tanto entre los socios de la EFCA como de otras asociaciones u organizaciones similares, no sólo y prioritariamente en las especificidades de la gestión de EE.FF., sino con la colaboración entre todos los asociados en ayuda mutua y consolidación de sus empresas, fortaleciendo así su futuro en la economía canaria.

De cara al entorno en la que se desenvuelven nuestras empresas, perseguimos promover ante las instituciones, agentes sociales y la sociedad en su conjunto, el reconocimiento de los valores identificadores de la empresa familiar, resaltando la importancia de la empresa familiar como fuente de creación de empleo, de más calidad y un mayor compromiso. Y de manera más general, fomentar el reconocimiento de la figura del empresario ante la sociedad.

Para este objetivo, cada vez más transversal intentamos influir ante las diversas autoridades del Estado y regionales, para que en los programas de educación incluyan desde las primeras etapas infantiles y los cursos sucesivos, una comprensión de los aspectos elementales del funcionamiento de la economía y potenciando la figura de los emprendedores. Estos básicamente son nuestros objetivos y principios.

Una de las cuestiones que desarrollan es realizar encuentros de formación para sus asociados ¿Qué nos destacaría?

En el programa de formación se incluye un plan anual de actividades, y forma parte esencial de nuestra asociación. Originalmente se centraba casi exclusivamente en contenidos relacionados con las herramientas y circunstancias de gestión exclusivas de las empresas familiares. Tanto desde el punto de vista de la familia (gobierno, relaciones, sucesión,…), como de la actividad empresarial (profesionalización, liderazgo, comunicación, tratamiento fiscal…). Pero con el bagaje de aprendizaje en el tiempo de los asociados, estas materias se mantienen para los nuevos asociados, y actos abiertos a no asociados, ampliando los contenidos y formatos , casi siempre muy activos a materias genéricas de gestión o de habilidades profesionales. Sobre todo en el caso de los actos de formación para los jóvenes del Fórum familiar que es la sección de jóvenes o siguientes generaciones de las empresas asociadas.

Las empresas en familiares representan una parte importante de la economía de Canarias. ¿Cuál es su peso dentro del PIB?

Es un dato que lógicamente varía cada año, y que curiosamente, no tiene un tratamiento específico en las estadísticas periódicas de los organismos oficiales responsables de ello. Ni el ISTAC ni el INE ofrecen esos datos dentro de sus operaciones estadísticas. Algo que debería subsanarse. Por ello, somos las Asociaciones o el IEF los que hemos promovido y financiado los estudios que permitieran obtener esos datos. Su complejidad y carestía hacen que no se actualicen con la frecuencia necesaria. Por ello, los últimos datos disponibles para Canarias arrojaban un 73,1% del PIB de Canarias, gracias a que un 89,5% de las empresas son familiares en Canarias. Y un peso del 80,6% del empleo privado.

¿Esta importancia de la actividad empresarial en las islas se ve reconocida por las instituciones?

La actividad empresarial, en general, está reconocida en todos los ámbitos. Pero sobre todo de manera maniquea, y a base de tópicos que es necesario desterrar del ideario social. Es imprescindible estar en permanente contacto con esas instituciones y con la sociedad en su conjunto para revertir la idea ancestral e irreal del mal empresario cargado de comportamientos negativos, por la del rol real que desempeñamos.

La imagen de la empresa familiar contribuye a dignificar y realzar la figura de los empresarios, por lo que tenemos la oportunidad y la responsabilidad de aprovecharla para reclamar ese cambio de visión. Las empresas son generadoras de empleo y de riqueza para el conjunto de la sociedad.

Sin embargo, los problemas y las dificultades son similares a otras empresas no familiares en términos del ejercicio de la actividad. Para usted donde están los mayores problemas?

Efectivamente, las familias empresariales son familias, pero las empresas familiares, son antes que nada empresas. Y como tales no están exentas de los vicios y virtudes, retos y oportunidades de cualquier empresa o actividad económica empresarial. Esos retos son comunes. Desde la productividad, la organización, la competitividad, la viabilidad financiera o el crecimiento, a la diversificación y la innovación, no hay factores diferenciales entre empresas familiares y no familiares. Son los valores y circunstancias de una familia empresaria las que hacen afrontar esos retos de una manera quizás diferenciada. La presencia de nuevas generaciones, por ejemplo dota de una visión estratégica del largo plazo, o de la innovación, de manera natural, que cuesta más encontrar en una empresa no familiar. En sentido contrario ha operado alguna vez la capacidad de internacionalización de las empresas familiares, lastradas en ese sentido por el arraigo localista natural de las mismas. Son ejemplos de influencia en la toma de decisiones comunes de cualquier empresa, que sólo se dan en nuestro tipo de empresas.

Una de las cuestiones que demandan es la dificultad que se encuentran como consecuencia de una legislación compleja que a veces es más una barrera que una oportunidad.¿Qué piensa usted con respecto al marco legislativo?

Volvemos de nuevo al doble planteamiento: la complejidad burocrática-legal-administrativa en la que todas las empresas estamos inmersas, con el plus de la complejidad fiscal en el caso de las especificidades de las empresas familiares, para evitar un problema grave en el momento de la sucesión y transmisión de nuestras empresas.

El marco legislativo, en general se ha ido complicando tanto, y de manera tan ineficaz, que ya parece un fin en sí mismo. Podría decirse que hay un nuevo sector económico: el de la regulación. Un negocio en sí mismo, con intereses políticos, y muchísima desidia. Por cada nueva norma que aparece, no se reparan ni derogan las existentes y concordantes, en muchos casos. La carga de obligaciones, mayoritariamente absurdas, y de difícil cumplimiento práctico o de instrumentos de control y coercitivos, además no hace eficaces a muchas de las normas. La complicada trasposición de la normativa europea, sin depurar la nacional, e ídem con las leyes, reglamentos y disposiciones autonómicas, mezcladas con las nacionales y europeas. Parece un concurso, dónde regular, y tener iniciativas legislativas otorga más credibilidad y mejor valoración de los distintos dirigentes y administraciones responsables de este caos.

Por no hablar de la creación y proliferación desbocada de organismos, observatorios, institutos, y otros entes administrativos o públicos sin control, presupuesto, medios, transparencia, o finalidades claras y eficaces.

Ustedes reclaman seguridad jurídica para invertir y crear empleo. ¿Tan importante es?

El enunciado de la pregunta lleva implícita la propia respuesta. Seguridad jurídica e inversión son conceptos necesariamente emparejados. Es casi imposible la segunda sin la primera; al menos en un marco racional de decisiones. Y sin inversión no hay creación de empleo. Y la seguridad jurídica es un concepto además temporal. Cambiar la legislación en un entorno determinado, a golpe de “ideología”, con cada cambio de gobierno (nacional, autonómico o local), sea en el sentido que sea, es la mayor fuente de incertidumbre. Y la incertidumbre es el peor enemigo de las expectativas y decisiones empresariales.

¿Con respecto a la normativa laboral sucede lo mismo?

En parte sí. Aunque con mayor debate, dada la trascendencia y los agentes (organizados) implicados en las discusiones. No porque no haya habido una complicación de la norma, sino porque afecta no sólo a un mercado esencial de la economía, sino al mercado que traslada a la sociedad todo lo que tiene que ver con los factores de preocupación de las familias y ciudadanos de un país o región. La capacidad adquisitiva, la estabilidad laboral, las pensiones y resto de mecanismos de protección social, la demografía,…

Ahora es el momento de crear gobiernos después de las elecciones nacionales, locales y autonómicas. ¿Está preocupada por la inestabilidad que se está generando?

Ahora es momento de esperar acontecimientos para comprobar si se va a seguir dando esa inestabilidad política que hemos sufrido. Y después, con estabilidad natural, o con la exigible desde nuestro punto de vista, tratar de mejorar en todos los aspectos que hemos aludido.

Cabría en esta respuesta y en las inmediatas anteriores sugerir una reflexión sobre los indicadores económicos, la evolución de la actividad y el estado en general de la economía en España durante el período de 10 meses de Gobierno en funciones que atravesó este estado en 2016. Esperemos que se establezcan gobiernos estables en todas las administraciones en un tiempo razonable.

¿La estabilidad en la administración es importante para las empresas familiares?

Igual que para el resto de empresas. Asumiendo que “la Administración” fuera una expresión que incluyera a los dirigentes políticos. Apuntando con ello al papel habitualmente relevante de los altos funcionarios y de una tecnocracia habitualmente subyacente de necesaria observación y análisis.

La evolución de la regulación del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, y el Impuesto sobre el Patrimonio, vinculados ambos en su articulado, es un ejemplo no sólo de la necesidad de estabilidad en el tiempo, sino entre espacios. Las competencias de las comunidades autónomas en las variantes de dichos impuestos han creado mapas de geometría variable con espacios fiscales claramente diferenciados de dudosa defensa desde cualquier punto de vista.

Otros aspectos menos evidentes, pero no por ello menos importantes (a buen seguro más importantes) son los relativos a otras materias necesitadas de pactos de estado que garanticen una coherencia a largo plazo. Como por ejemplo la educación. La formación en valores, y la formación en conocimiento. En niveles básicos o incipientes a edades tempranas, como en la educación superior. La educación es la base de la competitividad de un país. No solo económica, sino la competitividad como personas; la mejora de los ciudadanos como personas, y no sólo como trabajadores.

Parece que el nuevo gobierno del Estado va a incrementar la presión fiscal a las empresas ¿Preocupada?

Planteado así, y con una respuesta simple, obviamente sí. No hay vuelta de hoja. Pero no conviene prejuzgar. La presión fiscal tiene muchos matices. Impuestos directos, indirectos, nacionales, regionales, locales, … Todos afectan a la actividad económica. Y más visto desde una comunidad con un REF que nos dota de un hecho diferencial que también tiene que estar permanentemente “vigilado” y actualizado. Cuyas figuras pueden ser más relevantes que el mismo impuesto sobre sociedades, que precisamente tiene apartados específicamente afectados por nuestro régimen económico y fiscal.

¿Cómo puede incidir en la creación de empleo?

Pues dependerá de los efectos sobre la estructura productiva, resultados, etc. No es una pregunta de respuesta única sin saber de qué modificaciones hablamos, y con qué alcance.

En este caso, cabe aludir a la naturaleza de la toma de decisiones en materia de empleo de las empresas familiares. Y cómo durante la crisis, entre 2008 y 2016, fueron las empresas con menor destrucción de empleo (incluso nulo en algunos casos).

Está demostrado que nuestra condición de familiares nos imbuye de otros criterios fuera de los habituales a la hora de contratar y de despedir. Criterios emocionales, por llamarlo de alguna manera, que alteran esos comportamientos predictivos de la ortodoxia gerencial de las empresas.

Uno de los asuntos que más incide en las empresas familiares en el relevo generacional. ¿Cómo cree usted que debe plantearse?

Es “EL ASUNTO”. Quizás el mayor reto, en términos de momentos concretos en la vida de nuestras empresas. La piedra filosofal de la supervivencia intergeneracional. Tampoco hay una respuesta única y acotada. Cada familia es distinta, y por eso cada familia empresaria es distinta. Pero lo que parece innegable es que lo esencial es sencillamente eso: que debe plantearse. Muchos ignoran durante años ese trance, por temor, por escrupuloso rubor, por incomodidad, por falta de liderazgo o autoridad, por exceso de la misma, … Y usan la técnica del avestruz. Mal dónde los haya. El primer reto es el abordarlo abierta y serenamente. Con tiempo, e ideas. Y con generosidad por parte de todos. No es una receta infalible, pero los ingredientes son buenos.