Resultado de imagen de angela delgado asaga

La Sociedad Cooperativa comenzó trabajando en la papa pero ha ido evolucionando con el paso de los años.

La Sociedad Cooperativa San Miguel se creó en 1959, y vamos a cumplir ya sesenta años de vida el próximo año. Surge por una necesidad de los agricultores de quitarse los intermediarios y darle salida al sector de la papa, que en ese momento eran de exportación. La papa se exportaba a Reino Unido y la Cooperativa llegó a marcar los precios en Londres de estas. Se llegaron a empaquetar en dos meses 16 millones de kilos. A partir de ahí, se hicieron otros grupos y se creó uno de pimientos. También se hizo el intento de hacer el de rosas pero no pudo ser. En el 1987 se crea la bodega.

La Bodega de la Cooperativa San Miguel fue la primera comarcal de Tenerife, ¿no es así?

Exactamente. En ese momento teníamos apenas ayuda y se hizo con el esfuerzo de los agricultores, que eran paperos pero tenían una pequeña porción de viñas. Surgió como una unión de un grupo y esta primera bodega estuvo dentro de una cámara frigorífica de papas porque no había otro lugar para mantenerlo frío.

El plátano fue ganando presencia en la Sociedad Cooperativa. ¿En qué punto se encuentra ahora?

El plátano siempre ha tenido años mejores y peores. Hasta la actualidad, ha tenido una gran presencia y se mantiene en 4 millones de kilos de plátano, que se suman a la papa que mueve la Cooperativa.

¿Existe un antes y un después cuando la Unión Europea empieza a dar ayudas a la Cooperativa?

Sí. Cuando empiezan las ayudas europeas el mundo agrícola empieza a crecer. Este año ha facturado 17 millones de kilos de frutas, hortalizas y papas en Canarias.

¿Le preocupa el relevo generacional en el sector primario?

Muchísimo. Hay que tecnificar el campo para que la juventud tenga otras opciones. Tenemos que buscar el acercamiento a las nuevas generaciones, hay muchos hijos de personas que trabajan en la tierra que pueden dedicarse al sector. Nos hacen falta jóvenes porque traerían nuevas ideas y aire fresco para mejorar la situación. Desde la Cooperativa San Miguel apoyamos claramente a los jóvenes.

La rentabilidad de las empresas agrarias es fundamental….

Es verdad que las explotaciones en Canarias son pequeñas y esto hace que desde ASAGA se pongan todas las fuerzas para que los agricultores accedan a más terrenos y para que se viva dignamente. Es importante el tema de las subvenciones, que realmente son compensaciones. Tenemos que garantizar unos ingresos dignos.

Pero realmente, ¿encontramos innovación y modernización en el sector primario en Canarias?

Todo tiene un coste que hay que afrontar pero la situación sí ha avanzado. Hay que dotar a los agricultores de recursos para que no sea gravoso el primer paso para entrar en el campo.

Una de sus grandes preocupaciones es el tema del agua.

El agua es vida y sin ella no somos nada. Se van a depurar todas las aguas de los litorales de nuestras islas. Hay que presionar a que se legislen planes hidrológicos para que las depuradoras puedan elevar las aguas a las medianías. Se trata de que concienciemos a las administraciones públicas de que esta es una labor que ayudará al sector primario pero también para el turismo, ya que dará una buena imagen a los visitantes. Debemos ir de la mano el sector terciario y las administraciones, es importante no tirar ni un litro de agua al mar.

¿Se sienten escuchados por las administraciones?

Bastante. Hacemos diferentes reuniones y en Vilaflor, por ejemplo, se ha desbloqueado una elevación desde la balsa de la zona para que los agricultores puedan contar con esa agua. Hay que destacar que este año hay un 60% más del recurso, por lo que se tendrá disponibilidad para sembrar en la zona, y en otras del sur, para mejorar la situación.

Usted ha comentado que los sectores primario y terciario vayan de la mano, ¿está avanzando Canarias en este aspecto?

Se están haciendo diferentes actuaciones desde las administraciones. En la restauración vemos vinos de cualquier procedencia, porque son más baratos que los nuestros, y desde ahí se hace un esfuerzo para que al menos se tenga uno o dos vinos canarios. Esto ocurre con todos los productos. Entendemos que en un ‘todo incluido’ es muy complicado que toda la comida sea procedente de las islas pero al menos buscamos que el turista pueda probar nuestras papas o nuestros mojos, entre otros. El sector turístico está receptivo y este es el comienzo.

La comarca Chasna Isora ha hecho un gran desarrollo rural, ¿está satisfecha?

Estos pueblos tienen la ventaja de que están cercanos al turismo pero se intenta que esos cascos rurales se mantengan con servicios y mejoras para que la gente no se vaya del pueblo. Los ayuntamientos de la zona, sean del color político que sean, han hecho una alianza para apoyar al sur de Tenerife. Esto conlleva a que las zonas rurales tengan pequeños negocios y que tengan ayudas para mantener viva esta parte de la isla.

La apuesta por la innovación

Ángela Delgado, presidenta de la Sociedad Cooperativa San Miguel, ha hecho una apuesta clara por la renovación de los productos canarios. En la siguiente parte de la entrevista, concedida a Tribuna, nos explica la ilusión que está poniendo en el proyecto de la Harina de Plátano.

¿Cómo surge la idea de la harina de plátano?

Surge gracias a un proyecto para hacer el aprovechamiento de un residuo. Se tiran entre 25 y 30 kilos de plátano para regular el mercado y desde el ICIA y la ULL sale esta idea. A partir de ahí, recorrieron diferentes cooperativas a ver a cuál le sería rentable pero el plan se viene abajo. Entonces nos reunimos cuatro mujeres apasionadas para sacar esta idea adelante. Le dimos una vuelta porque solo como harina no era rentable. Agradecemos a la Cooperativa San Miguel por la ayuda que nos prestan.

Y por ello decidieron crear una bollería sin gluten.

Exacto. Vamos caminando hacia una rentabilidad que no tardará en llegar. Estamos muy ilusionadas con siete productos. Nos sentimos satisfechas cuando vemos a los celiacos agradecernos haber hecho estos alimentos, ya que tiene mucho sabor y es algo totalmente diferente a lo que están acostumbrados a comer. La harina también es apta para diabéticos.

A veces la ilusión es fundamental para que un proyecto salga adelante...

A cualquier proyecto hay que ponerle cariño e ilusión. Nos reinventamos y nos esforzamos para que esto salga a la perfección.