Enisa ha reforzado su presupuesto como nunca antes. ¿Cuáles son los principales objetivos de esta iniciativa y qué impacto esperan generar en el tejido industrial y emprendedor español, especialmente en territorios como Canarias?
La realidad es que en Enisa llevamos muchos años gestionando un presupuesto específicamente dedicado a apoyar a pequeñas y medianas empresas para ayudarlas a desarrollarse y crecer. Entonces, en realidad, la noticia de la dotación —y no me gusta hablar en términos de cifras porque proviene del plan de recuperación, transformación y resiliencia— lo importante es transmitir que Enisa, y en concreto el Ministerio de Industria y Turismo, ha reforzado la dotación destinada a préstamos participativos para pequeñas y medianas empresas.
Más allá de si son 303 millones, que además es complejo porque también gestionamos financiación de otros ministerios, yo preferiría no centrarlo en una cifra. Sí puedo decir que nuestra actividad tradicionalmente nos lleva a gestionar en torno a 100 millones de euros al año, lo que nos permite llegar a unas 600-700 empresas en toda España. Esto es lo realmente relevante.
Lo importante de la actividad actualmente es que, con la creación de un nuevo mecanismo, hemos eliminado definitivamente la estacionalidad de los fondos. Es decir, desde septiembre del año pasado, Enisa dispone de financiación de forma continua durante todo el año para aquellas empresas que lo necesiten. Nunca hemos trabajado con convocatorias, pero ahora la ventana de acceso es permanente.
Siempre queremos llegar a más empresas. Nuestra experiencia demuestra que somos fundamentales en fases muy iniciales, especialmente para compañías que necesitan crecer rápido, como las startups.
Precisamente, ha mencionado el papel de Enisa en esas fases iniciales. ¿Podría profundizar en cómo actúan en ese contexto donde otras fuentes de financiación no llegan?
Claro. En esas fases iniciales, las empresas no tienen acceso a los mecanismos de financiación más tradicionales porque el riesgo es mucho mayor. Ahí es donde Enisa cubre un gap de mercado muy claro.
Las compañías que están movilizando recursos propios o externos para financiar su crecimiento pueden acudir a nuestra entidad para complementar esa financiación mediante préstamos participativos. Actuamos en un espacio donde casi nadie llega por el nivel de riesgo de los proyectos.
Como dependemos del Ministerio de Industria y Turismo, nuestra vocación es apoyar a la pyme en general. No solo startups, sino también empresas tradicionales que necesitan innovar para ser más competitivas. Esa es nuestra razón de ser.
Hasta la fecha hemos apoyado a más de 8.400 empresas con más de 9.000 préstamos, lo que demuestra el recorrido y el impacto de nuestra actividad.
¿Cómo se concreta el trabajo de Enisa en regiones como Canarias?
Para la Empresa Nacional de Innovación, el territorio es un eje fundamental. Trabajamos con una lógica de cercanía: queremos estar donde están los emprendedores y emprendedoras.
Nuestra agenda se centra en acercarnos a los ecosistemas locales y regionales para entender sus necesidades y presentarnos como una compañera de viaje en cualquier fase de crecimiento: inicial, expansión o consolidación.
En Canarias tenemos una actividad bastante relevante. Hemos financiado cerca de un centenar de empresas por más de 10 millones de euros, con proyectos en ambas provincias, lo que refleja un reparto bastante equilibrado entre Las Palmas y Tenerife.
En relación con ese acompañamiento, ¿qué características debe reunir una empresa para acceder a la financiación de Enisa?
Lo más importante es que el proyecto sea viable, innovador —entendiendo la innovación en un sentido amplio— y que tenga potencial de crecimiento.
Además, la empresa debe presentar un plan de negocio claro, en el que proyecte su hoja de ruta: qué quiere hacer, cómo lo va a hacer y cómo lo va a financiar.
Es clave entender que Enisa nunca financia la totalidad de un proyecto ni actúa como única financiadora. Las empresas deben calcular sus necesidades financieras e incluirnos como un agente más dentro de ese conjunto.
Exigimos que el equipo promotor tenga compromiso económico. Complementamos los recursos que ya están movilizando, ya sean propios o externos. Siempre actuamos en régimen de cofinanciación.
No financiamos empresas en crisis ni con estructuras financieras desequilibradas. Nuestro instrumento es deuda —hay que devolverla—, pero no pedimos avales ni garantías. La garantía es el propio proyecto y el equipo.
En ese sentido, su modelo se parece en parte al capital riesgo, pero con diferencias importantes. ¿Cuáles destacaría?
Efectivamente, compartimos cierta lógica en el análisis cualitativo del proyecto y del equipo, pero hay diferencias fundamentales.
Nunca tomamos participación en el accionariado ni intervenimos en la gestión diaria ni en la toma de decisiones. Tampoco hay dilución del capital.
Esto hace que seamos un socio atípico y cómodo para quienes emprenden: aportamos financiación, pero no interferimos en la gestión.
Cambiando de ámbito, en el marco del DayOne Innovation Summit Canarias y los Premios EmprendeXXI, ¿qué papel juegan este tipo de encuentros en el fortalecimiento del ecosistema emprendedor e industrial en las islas?
Es una iniciativa promovida por Day One, CaixaBank y el Ministerio de Industria y Turismo, en la que Enisa participa desde casi sus inicios. Tiene ya 19 años de trayectoria.
Para nuestra entidad es una cita muy importante porque nos permite visitar todas las comunidades autónomas, conocer proyectos finalistas y detectar iniciativas con potencial.
En Canarias, en esta última edición en Las Palmas de Gran Canaria, pudimos conocer seis finalistas con proyectos muy diversos.
Además, he visto una evolución muy positiva. El ecosistema está mucho más articulado, con una mayor alineación entre agentes públicos y privados.
Existe una conciencia clara de que el emprendimiento innovador es una palanca de transformación económica y social. Además, el nivel de los proyectos ha sido muy bueno, teniendo en cuenta que hablamos de empresas en fases iniciales.
También destacaría algo muy interesante: la atracción de talento. He conocido tanto a personas de Canarias que han regresado como a personas de la península que han decidido instalarse en las islas.
Ese fenómeno de atracción de talento resulta especialmente relevante. ¿Cree que Canarias se está posicionando como un destino atractivo para emprender?
Sí, en un contexto de alta movilidad, es muy interesante ver cómo Canarias empieza a situarse en el mapa de personas que quieren emprender y vivir allí.
Yo misma, que soy gallega, vivo de cerca el problema de la despoblación. Sabemos que las grandes ciudades concentran talento e inversión, pero Canarias está evolucionando de forma muy positiva.
De hecho, voy a volver próximamente para participar en una gala de innovación promovida por la Agencia Canaria de Innovación, porque creo que es un entorno muy interesante para seguir generando conexiones.
Para finalizar, Enisa colabora con distintas administraciones, como el Gobierno de Canarias. ¿Qué importancia tiene la colaboración público-privada para impulsar el desarrollo industrial y qué líneas de trabajo consideran prioritarias a futuro?
Es fundamental. Aunque somos una entidad estatal con sede en Madrid, contamos con una clara vocación territorial.
Los gobiernos regionales, como el de Canarias, están más próximos a la realidad empresarial. Esta colaboración nos permite alinear políticas, generar sinergias y ofrecer una respuesta más coordinada a las empresas.
Además de actuar como herramienta de financiación, desempeñamos una importante labor pedagógica. Nuestro instrumento financiero es sofisticado, por lo que resulta clave que las administraciones lo comprendan para poder trasladarlo adecuadamente al tejido empresarial.
Asimismo, contamos con espacios de colaboración como el foro de agencias de desarrollo regional (ADR), donde impulsamos iniciativas como los reconocimientos Top 101 Spain Up Nation.
En definitiva, buscamos mantener una conexión constante con las administraciones públicas, ya que compartimos un objetivo común: apoyar a las empresas.
Tenemos el convencimiento de que esta colaboración no solo suma, sino que multiplica, y debe seguir siendo una prioridad en la acción pública










