El Cabildo de Gran Canaria estrena 76 años después "Desconfianza", texto que nunca se representó porque Lezcano no se plegó a cambiar el final como le imponía la censura

Información
Publicado; 18 Septiembre 2020 A las; 14:28

Momento de la representación de "Desconfianza" de Pedro Lezcano

 

El Cabildo de Gran Canaria acogió anoche, 76 años después de su publicación, la primera representación de ‘Desconfianza’, texto escrito por Pedro Lezcano en 1944 y premiado con el Premio Nacional de Teatro del Ateneo de Madrid que nunca llegó a representar porque el escritor rechazó las presiones de la censura para que modificara el final.

Los personajes de esta historia de amores perdidos en la que se respira existencialismo de posguerra cobraron vida en el patio del Cabildo como homenaje al poeta, narrador, político e intelectual en el centenario de su nacimiento. Para ello, Folk Canarias realizó una adaptación escénica para el Memorial Pedro Lezcano de la Asociación Aran Canarias, que emitió en directo la representación en su Facebook, donde la población puede disfrutar de la grabación.

El presidente del Cabildo, Antonio Morales, abrió este acto sin público pero cargado de significado cultural y recuerdos con un mensaje en el que subrayó que Lezcano fue “un intelectual comprometido con su tiempo” y defensor de la solidaridad entre pueblos, la paz y la libertad, que además dejó en herencia un legado creativo que le convierte en “referente indiscutible” de las letras y la cultura canarias.

Las palabras en vídeo de Antonio Morales dieron paso a los ‘Cantos a Lezcano’, preámbulo de la inédita representación teatral que consistió en el recitado de varios poemas que hicieron revolotear los versos del escritor revolotearan entre las paredes del Cabildo con el acompañamiento musical del acordeón de Miguel Afonso y 5 músicos más.

Tras sus acordes, se abrió el telón virtual y por fin, un elenco de 4 actores y actrices encarnó, siete décadas después de lo previsto, las pasiones y andanzas de los protagonistas de una trama que aborda la ilusión del amor y la desconfianza que se levanta como un muro que lo impide, aunque lograron derribar en el Cabildo las paredes fortificadas de la censura.