Tras verse obligadas a dar las clases online, las universidades ...

 

Las dos universidades públicas canarias, las de La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria, tratarán de ofrecer la mayor presencialidad posible el próximo curso, según han manifestado este jueves sus rectores, quienes han defendido que es esencial la asistencia de los alumnos a los campus.

La rectora de la Universidad de Laguna, Rosa María Aguilar, y su homólogo en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Rafael Robaina, han explicado que han estado "muy en contacto" para la organización del nuevo curso 2020-2021, con el fin de articular las medidas que posibiliten la mayor presencialidad posible de forma segura y que dependerán de cada facultad o escuela.

En ambas universidades, según han explicado, se combinará la asistencia presencial con las clases a través de internet de manera sincronizada, por lo que se han instalado cámaras en las aulas que permiten el seguimiento por vídeo en directo a través de internet, si bien cada centro decidirá los días que los alumnos deben acudir a la universidad.

Para garantizar el seguimiento virtual a todos los alumnos se facilitarán lugares para la conexión a internet a aquellos estudiantes con problemas de acceso a la red en sus casas.

La rectora de La Laguna ha indicado que se tratará de favorecer la presencia en los campus, por lo que se instalarán aulas para el seguimiento virtual de las clases.

La ULPGC, que empezará el curso el próximo 28 de septiembre, tiene previsto aprobar este viernes el documento marco que regulará sus nuevas normas, que cuenta con el consenso de los decanos, por lo que ha aventurado que tendrá un apoyo "unánime".

Robaina ha manifestado, sin embargo, que si mejora la situación de la pandemia su intención es recuperar "el cien por cien de la presencialidad, porque "la esencia de la universidad es la vida en los campus", cuestión que ha corroborado la rectora de La Laguna, quien ha dicho que las clases en su institución comenzarán el 5 de octubre.

Los dos rectores han hecho hincapié en el esfuerzo presupuestario que supone esta adaptación por la inversión extra que requiere para la adquisición de tecnologías, la adaptación de los edificios, material de higiene y refuerzo de la limpieza.

Aguilar ha precisado que la ULL, solo en tecnología y limpieza, destinará un millón y medio de euros, y Robaina ha recalcado que "la educación 'online' es mucho más cara, bien hecha" que la presencial, y que este esfuerzo presupuestario ha obligado a "dejar de lado otros proyectos".