Dado que La Orotava es un destino cultural consolidado, ¿qué estrategias se están implementando para atraer a turistas que buscan experiencias más inmersivas y participativas?
La Orotava es un destino cultural plenamente consolidado y, en ese contexto, desarrollamos estrategias orientadas a atraer a visitantes que buscan experiencias más inmersivas y participativas. Nuestra entidad se alinea con el movimiento slow promovido por el municipio, apostando por un modelo de visita pausada que invita a desconectar del estrés y a disfrutar del patrimonio a través de los cinco sentidos.
En esta línea, hemos impulsado proyectos de innovación cultural vinculados a la realidad aumentada, la realidad virtual y el marketing inmersivo. La visita virtual podrá realizarse tanto mediante gafas de realidad virtual como en formato 2D desde ordenadores y dispositivos móviles, sin necesidad de equipamiento específico.
Además, se prevé un uso intensivo de códigos QR aplicados a experiencias de realidad aumentada. Inspirados en proyectos de museos europeos, incorporamos la gamificación como estrategia de mediación cultural. El visitante podrá completar un recorrido interactivo localizando códigos QR que activan breves vídeos —de aproximadamente un minuto— en los que se muestran aspectos habitualmente invisibles, como la restauración de obras, el mantenimiento o la vigilancia del inmueble.
Esta estrategia enriquece la experiencia del visitante y, al mismo tiempo, visibiliza el trabajo del personal que garantiza el funcionamiento diario de la institución, poniendo en valor la labor de profesionales cuya contribución resulta esencial, aunque no siempre sea perceptible durante el recorrido.
¿Qué criterios se siguen para conservar espacios emblemáticos del conjunto, como la Casa Museo, la Casa Lercaro o el Molino del Hoyo, sin perder autenticidad?
Para la conservación de estos espacios emblemáticos se ha apostado de forma decidida por un equipo propio de mantenimiento, integrado por cinco profesionales —carpinteros, fontaneros y electricistas— que trabajan de manera continua en el cuidado de cada rincón del inmueble. Se trata, además, de personal del propio municipio de La Orotava, lo que contribuye a la generación de empleo en la comarca. Se emplean técnicas artesanales tradicionales, ejecutadas por profesionales locales, que permiten mantener los espacios con el máximo respeto a su autenticidad. El equipo permanece atento a cualquier incidencia o necesidad de rehabilitación, especialmente en los elementos de madera, tan característicos de estas edificaciones, construidas con tea y pino canario.
La labor de conservación no se limita al continente arquitectónico, sino que también abarca el contenido. Trabajamos en la conservación, el rescate, el fomento, la divulgación y la comunicación de las manifestaciones artesanales que históricamente han caracterizado a la Casa de los Balcones, como los calados, los bordados y, de manera muy especial, el traje típico de La Orotava.
¿Cómo se decide qué tradiciones, artesanías o elementos de la vida cotidiana canaria deben formar parte de las exposiciones permanentes?
En esencia, se mantiene la estructura establecida desde los inicios del proyecto. No existe un protocolo cerrado para determinar los contenidos, sino que el proceso se apoya en un equipo multidisciplinar formado por profesionales de bellas artes, historia, historia del arte, antropología, turismo, marketing y periodismo.
Este equipo mantiene reuniones periódicas para desarrollar proyectos orientados a preservar y dar continuidad al legado de Eladia Machado, impulsora de la Casa de los Balcones, cuya labor estuvo centrada en visibilizar el trabajo de las artesanas y facilitar la difusión y comercialización de sus disciplinas. Las exposiciones permanentes se actualizan de forma continua y se desarrollan nuevas temáticas. Actualmente se está revitalizando el Templo del Calado, una de las secciones pioneras, y se ha incorporado un nuevo espacio dedicado a las rosetas, en colaboración con la Asociación de Rosetas de Arona.
Por otro lado, la Boutique del Mago recibe una atención especial como espacio de referencia para la indumentaria y los complementos vinculados a las romerías. Además, se ha impulsado una aplicación de romerías que busca generar comunidad y ofrecer información sobre las celebraciones regionales. Esta aplicación, que ya cuenta con 10.000 descargas, tiene a la Boutique del Mago como patrocinador principal y permite la adquisición de productos, incluida la vestimenta tradicional, a través de comercio electrónico.
¿Cómo se articula la colaboración con artesanos locales para asegurar que técnicas tradicionales, como el calado, se mantengan vivas?
Trabajamos directamente con los profesionales que aún conservan estas técnicas tradicionales, aunque cada vez resulta más complejo debido a que las nuevas generaciones, en muchos casos, no continúan con estas prácticas. Por ello, procuramos adquirir y comercializar todos los productos que se generan, garantizando su visibilidad y contribuyendo a su preservación.
De forma paralela, colaboramos con diseñadores que, sin ser artesanos, aportan un apoyo creativo al desarrollo de productos como camisetas y merchandising diverso. Con ellos mantenemos reuniones periódicas para asegurar que sus propuestas se ajusten al concepto integral del conjunto histórico de la Casa de los Balcones. Asimismo, buscamos atraer a un público más joven mediante nuevas propuestas, como la joyería diseñada por profesionales como Carmen Díaz, que emplea técnicas tradicionales aplicadas a soportes, packaging y diseños actualizados.
De este modo, logramos que edificios históricos de los siglos XVI y XVII convivan con productos de artesanos y diseñadores que cumplen estándares contemporáneos de calidad, manteniendo vivas las tradiciones y adaptándolas a las exigencias del siglo XXI.
¿Cuál será la propuesta principal que la Casa de los Balcones llevará a FITUR 2026 y qué mensaje desean transmitir a los profesionales del sector?
Nuestra propuesta se centrará en la unión entre tradición y modernidad, transmitiendo que, incluso en un mundo globalizado, lo local tiene un valor esencial. Los conjuntos históricos, como la Casa de los Balcones —integrada por la Casa de los Balcones, la Casa Molina (sede de la Casa de la Artesanía de Eladia Machado) y la Casa Lercaro— pueden ofrecer experiencias culturales y turísticas actuales sin perder su esencia. Integramos novedades tecnológicas y estrategias de marketing para que la visita sea más interesante, eficiente y enriquecedora, invitando al visitante a pasar desde unas horas hasta un día completo en el casco histórico de La Orotava, combinando cultura y gastronomía local. Asimismo, se ha reforzado la colaboración con proveedores agroalimentarios locales y la participación en redes como la confederación nacional COCAHI, que agrupa a más de 50 asociaciones de cascos históricos y comerciantes. Además, hemos creado nuestra propia asociación zonal en la calle San Francisco y la calle Colegio, integrando a los comercios del entorno.
Con esta propuesta, defendemos el papel fundamental de los cascos históricos en la experiencia turística y comercial, tanto para visitantes como para residentes, y reivindicamos estos espacios —junto a su gastronomía vinculada— como puntos de interés de primer nivel.
¿Cuáles son los principales objetivos de crecimiento turístico y cultural que la Casa de los Balcones se ha fijado para 2026?
Los objetivos para 2026 pasan por consolidar a la Casa de los Balcones como la visita cultural más relevante del norte de Tenerife. Para ello, contamos con un equipo multidisciplinar y una agenda cultural amplia, que incluye exposiciones, colaboraciones con artistas y talleres experienciales, más allá de la visita a la Casa Museo, la Casa de los Balcones y el Molino del Gofio de la Casa Lercaro. Queremos dar respuesta a la demanda de agencias de viaje, asociaciones de mayores y proyectos como Islenior, ofreciendo actividades de entretenimiento, conocimiento y enriquecimiento cultural, así como iniciativas gastronómicas como showcookings y talleres de cocina canaria.
Entre los proyectos destacados se encuentran la revitalización del Templo del Calado con un enfoque moderno e innovador y la puesta en valor del Museo de Las Rosetas. También se desarrollan homenajes a carpinteros locales y estudios sobre la migración canaria, incluyendo su influencia en la arquitectura de balcones tradicionales en lugares como Cartagena de Indias, Uruguay, Argentina o Cuba.
Finalmente, se refuerza la dimensión pedagógica y educativa mediante la colaboración con centros escolares, con el objetivo de que estudiantes y jóvenes comprendan sus raíces, la autenticidad del patrimonio local y la identidad canaria, fomentando así la conservación y transmisión de la cultura y la historia de la región.










