La Aldea es uno de los municipios con mayor personalidad de Gran Canaria. ¿Cómo definiría el modelo turístico que se está construyendo desde el Ayuntamiento y en qué se diferencia del resto de la isla?
Debido a la idiosincrasia de este municipio, marcada por su distancia con respecto al resto de municipios de la isla, y su economía principalmente agrícola, desde el Ayuntamiento enfocamos el turismo desde un punto de vista rural y sostenible, que ofrezca una experiencia única para el visitante que pocos lugares puedan replicar.
La Aldea de San Nicolás está apostando por unir gastronomía y astronomía como experiencia turística. ¿Cómo nace esta idea y qué valor añadido aporta al turismo rural del municipio?
La idea nació de combinar las dos mayores ofertas que ofrece La Aldea, su cielo, conocido por su limpieza y nitidez debido a la ausencia de contaminación lumínica, y su gastronomía, caracterizada por un uso primario de los sectores agrícolas y ganaderos de este municipio.
La unión de gastronomía y astronomía satisface las demandas de todo aquel que desea participar en el turismo rural, por lo que ambos revalorizan la oferta de este municipio.
La Aldea ha pasado de ser un destino poco conocido a despertar gran interés. ¿Cómo se gestiona ese crecimiento para que sea ordenado y beneficioso para la población local?
La Aldea ahora mismo se encuentra de transición, por lo que no podríamos valorar de una forma tangible el efecto del turismo para la población local. Sin embargo, proyectamos de forma positiva el posible crecimiento del turismo en la zona causado por la finalización
de la carretera que une La Aldea con Agaete.
¿Qué tipo de visitante quiere atraer La Aldea y qué experiencias busca ofrecerle más allá
del sol y la playa?
Desde La Aldea de San Nicolás queremos ofrecer al visitante una amplia y diversa oferta natural, cultural y gastronómica. Nuestro municipio se encuentra íntegramente dentro de la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria, lo que lo convierte en un espacio rural único en la
isla, preservado y auténtico. Aquí se podrán disfrutar de múltiples experiencias turísticas, como rutas de senderismo a través de diversos ecosistemas —desde densos pinares y profundos barrancos hasta impresionantes acantilados—, y un litoral costero virgen con playas salvajes, calas escondidas y una rica biodiversidad marina que incluye aves protegidas y fondos submarinos de gran valor ecológico.
¿Cómo se equilibra la promoción turística con la protección del entorno natural y el modo de vida aldeano?
En La Aldea de San Nicolás, el equilibrio entre la promoción turística y la protección del entorno natural y el modo de vida tradicional se consigue mediante el marco de la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria (UNESCO, 2005), que impulsa un desarrollo sostenible integrando conservación, economía local y beneficios comunitarios.
Se fomenta el ecoturismo de bajo impacto, como rutas de senderismo homologadas y observación responsable de la biodiversidad, junto con la valorización de la agricultura y gastronomía tradicionales (tomates, frutas tropicales y ferias locales), mientras se protege
activamente el litoral virgen y los espacios naturales.
La Aldea es uno de los municipios más agrícolas de Gran Canaria. ¿Cómo se garantiza que estas nuevas experiencias turísticas refuercen, y no desplacen, al sector primario?
Desafortunadamente, la producción agrícola local se ha visto mermada por las regulaciones
marcadas por la Unión Europea, donde las limitaciones impuestas por la misma han causado un desplazamiento del sector primario, principal motor económico de este municipio, hacia un sector terciario. De esta manera, observamos actualmente una disminución de la actividad agrícola, sin tener a su vez una gran demanda turística que la pudiera desplazar.
¿Qué significa para La Aldea estar presente en FITUR y qué objetivos concretos se marca el municipio en una feria de esta magnitud?
Este año no nos enfrentamos al reto de acudir a FITUR y ofrecer La Aldea como destino turístico, debido a la falta de tiempo y recursos desde el Ayuntamiento para prepararse ante una feria de tal escala.
El turismo está en constante transformación y exige planificación a largo plazo. ¿Cuáles son los principales retos turísticos de La Aldea y qué objetivos se ha marcado la Concejalía para esta legislatura?
El principal reto que enfrentamos es el enfocar el turismo de una forma rural y sostenible en su totalidad, y a su vez, preparar al municipio para poder hacer frente al turismo que demandamos. Desde la concejalía de turismo nos hemos marcado como retos la promoción de los espacios naturales, la gastronomía local, y el uso sostenible de las principales atracciones turísticas.










