Cada historia tiene un inicio… ¿Cómo nació Doña Laura y qué le inspiró a crear un proyecto centrado en los sabores y tradición canaria?
Yo vine a Canarias de vacaciones… Desde que llegué me enamoré de la gente, del paisaje, del mar, de la gastronomía… Y tuve claro que era aquí y no en otro lugar donde quería emprender mi gran proyecto empresarial. Decidí entonces unir mis habilidades y conocimientos con la tradición artesanal gastronómica de cada isla. Fui a diferentes pueblos, conocí a las personas que guardaban como un tesoro sus recetas, esos pequeños trucos para que la repostería conservara su esencia, la voz de generaciones pasadas que se hacía presente en cada postre. Gracias a su generosidad y al compromiso con cada una de ellas, pude fundar Doña Laura.
Muchos de sus productos están basados en recetas tradicionales de Canarias, ¿cómo logran mantener la autenticidad de los sabores mientras se adaptan a producción y distribución moderna?
Para nosotros, es fundamental conservar de forma intacta las recetas originales (su olor, su textura, su sabor…) y mantener la calidad de la materia prima: la leche de ganadería local y los productos de kilómetro cero, como el gofio, la almendra, el plátano…
Además, hemos ido incorporando materias primas innovadoras de alta calidad, como el chocolate belga, el pistacho italiano… y técnicas novedosas como el chocolate Dubái.
En cuanto a la producción y la distribución, usamos una tecnología adaptada a las necesidades del mercado, que mejora nuestra labor diaria, sin perder nunca de vista la cocina tradicional, la importancia del trabajo artesanal. Así, utilizamos tecnología 4.0, que nos ha permitido, entre otras cosas, mejorar la vida útil de nuestros productos sin el uso de conservantes.
De igual modo, la creciente demanda en todas las islas nos ha impulsado a reforzar una estrategia de marketing digital avanzada, orientada a optimizar la distribución y escalar la comercialización de nuestros productos.
Canarias tiene un mercado con particularidades únicas; ¿qué retos y oportunidades encuentran al distribuir productos tradicionales en las islas para el canal HORECA?
Nuestro mayor reto se centra en superar las dificultades propias de ser una región ultraperiférica, y que tienen que ver con el mercado al que podemos acceder, la recepción de materias cuya adquisición en Canarias no es posible.
Las oportunidades las vemos especialmente relacionadas con la buena climatología de las islas, pues las temperaturas moderadas permiten un consumo lineal de nuestras elaboraciones a lo largo de todo el año por parte de los consumidores locales, así como de los numerosos turistas que nos visitan, y que ven en Doña Laura un signo de identidad canaria.
La innovación también es clave, ¿han desarrollado nuevos productos o formatos que busquen atraer a consumidores más jóvenes o incluso al mercado internacional sin perder la esencia canaria?
Desde nuestros comienzos, la innovación ha formado parte de nuestro ADN, pues nos permite mejorar lo que ya existe. Para lograrlo, nos centramos en la modernización de productos, (sin perder nuestra identidad), entendiendo las nuevas tendencias de mercado y escuchando a las nuevas generaciones. Por eso, actualmente estamos desarrollando productos aún más sostenibles y saludables. También trabajamos la innovación en nuestros procesos gracias a la tecnología, que nos ayuda a ser más eficientes, mejorar la vida útil de nuestros productos y facilitar la conciliación laboral de nuestros empleados. Por otro lado, nos centramos en la innovación de marketing, la cual nos aporta datos sobre nuestros consumidores y nos permite llegar de forma más rápida y cercana a nuestros clientes.
En relación con el mercado exterior, justo hemos participado como expositores este año en la Feria Alimentaria, que congrega al gremio profesional internacional gastronómico, promocionados por la Consejería de Industria del Cabildo de Tenerife.
La sostenibilidad y la responsabilidad social están cada vez más presentes en la industria alimentaria, ¿qué iniciativas ha implementado Doña Laura en este sentido dentro de su producción en Canarias?
Una de nuestras iniciativas ha sido el compromiso con el producto local, que apoya a los productores y ganaderos de la zona, reduciendo la huella de carbono. Además, contamos con envases de vidrio o cerámica. La innovación en la producción sostenible nos ha llevado a abrir una nueva planta con tecnología de vanguardia que nos permite mejorar la eficiencia energética, reducir mermas y optimizar recursos.
También hemos tomado medidas medioambientales, como: salas de trabajo con filtración de aire, medidores de CO2, y el uso de sistemas de energías renovables.
Por otro lado, también tenemos un punto de compromiso social con nuestro equipo, que nos permite una conciliación familiar, fundamental para el bienestar de todos los miembros de esta familia. Asimismo, nuestro modelo productivo sostenible se encuentra plenamente alineado con la estrategia RIS3 del Gobierno de Canarias.
Tendencias como alimentación vegetariana, vegana, o para intolerancias están creciendo en popularidad. ¿Cómo se adapta la empresa a estas necesidades de los consumidores sin perder su esencia tradicional?
Para nosotros es de vital importancia entender las necesidades de nuestros clientes; por eso hemos creado una nueva planta para el desarrollo de nuevas líneas de I+D+i, enfocadas a mejorar la salud y la sostenibilidad.
Como novedades, estamos trabajando para el desarrollo de un helado artesanal canario, respetando las premisas anteriores e incorporando, a su vez, sabores de tendencia. Para ello, contamos con la colaboración de expertos, así como de centros de investigación, encontrando aliados en diferentes sectores más allá de la gastronomía (biotecnología, nutrición, medicina…).
Todo este desarrollo creativo va intrínsecamente ligado al respeto a la tradición canaria en el más amplio sentido de las palabras, sello de identidad de Doña Laura.
Para finalizar, mirando hacia el futuro, ¿cuáles son los objetivos estratégicos de Doña Laura para seguir creciendo, innovando y consolidando su presencia en el mercado canario y más allá?
Por un lado, estamos centrados en la modernización de nuestra planta productiva con tecnologías emergentes. Por otro lado, procuramos un crecimiento sostenible con un modelo productivo eficiente, sin perder nuestra esencia artesanal. Además, es para nosotros estratégica la innovación y la diversificación con la adaptación a nuevas tendencias de consumo.
Por último, defendemos la autenticidad de nuestra marca desde el compromiso con el territorio, creando generación de valor en el archipiélago. Doña Laura es mucho más que una empresa, es el respeto a una tradición, a un pueblo, a una identidad. Es el sabor de unas islas privilegiadas que conservan sus tradiciones mientras miran al futuro con esperanza.










