En términos de sostenibilidad y turismo responsable, ¿qué proyectos concretos se están impulsando para que Arona sea un destino más ecológico y consciente con el medio ambiente?
Yo prefiero hablar de patrimonio natural, que es lo nuestro, antes que de etiquetas que muchas veces se quedan en palabras. Arona tiene costa, barrancos, medianías y paisajes, y eso hay que protegerlo porque es parte de lo que somos y de lo que ofrecemos.
Estamos trabajando en el cuidado de nuestros espacios naturales, y especialmente en las medianías, donde muchas veces no se mira lo suficiente. Mantener senderos, ordenar usos, respetar el entorno y no masificar sin sentido es la clave. No se trata de prohibir, sino de usar bien lo que tenemos y promover el respeto por nuestra tierra.
¿Qué iniciativas se están desarrollando para diversificar la oferta turística y no depender únicamente del turismo de sol y playa?
El sol y la playa son una fortaleza y no hay que esconderlo. Playa de las Américas y Los Cristianos son referentes internacionales, y eso hay que defenderlo, pero Arona no se
acaba ahí.
Las medianías tienen un potencial enorme: paisaje, tranquilidad, tradiciones y una forma de vivir Canarias que muchos visitantes buscan. Costa del Silencio y Las Galletas aportan un turismo más calmado, más vinculado al mar, a la vida local y al deporte náutico. La diversificación no es inventar cosas raras, es poner en valor lo que ya somos, bien organizado y bien contado Destacaría como proyectos clave el rescatar del olvido lo que nos colocó en el panorama internacional, que es la accesibilidad turística. Además, Arona tiene un gran potencial con respecto al turismo cultural y de ocio en el que el municipio está entrando en una nueva etapa, próspera culturalmente, en la que hay que seguir trabajando.
La experiencia del visitante se ha convertido en un factor clave. ¿Qué innovaciones están incorporando para que los turistas vivan Arona de manera más auténtica y memorable?
Lo auténtico no se fabrica. Está en nuestros pueblos, en nuestras fiestas, en nuestra
gastronomía y en nuestra gente. Desde Turismo estamos trabajando para que el visitante
no se quede solo en el hotel, sino que descubra el municipio completo, y que reconozca en él un lugar donde poder ser, conociendo la esencia de nuestra identidad. Queremos que quien venga a Playa de las Américas sepa que a pocos minutos hay medianías, tradición, senderos y pueblos con mucha historia.
Que quien esté en Los Cristianos entienda su origen marinero. Y que quien visite Las Galletas o Costa del Silencio perciba ese carácter más tranquilo y cercano. Eso es una experiencia real. Recorrer nuestras playas paradisíacas se combina perfectamente con nuestro turismo cultural, que reconoce nuestras tradiciones y la memoria de nuestros ancestros.
¿Cómo se trabaja la integración del turismo con la cultura local, gastronomía y patrimonio histórico para enriquecer la experiencia de los visitantes?
Arona tiene mucho que decir. Nuestras romerías, nuestras fiestas populares, la música, la lucha canaria, la gastronomía tradicional y contemporánea son una realidad que se mezcla en Arona. Estamos apoyando eventos que conectan al visitante con nuestras tradiciones sin desvirtuarlas. No se trata de folclore de escaparate, sino de compartir lo que somos con respeto. Cuando alguien prueba un plato típico, asiste a una fiesta local, como la Romería de San Antonio Abad en Arona Casco o la Romería de Fátima en el Valle San Lorenzo, o entiende la historia de un barrio…se lleva más que una foto, se lleva una experiencia con un pedazo de nuestra identidad y de lo que nos define.
FITUR 2026 es uno de los principales escaparates turísticos del mundo. ¿Cuáles son las prioridades de Arona en esta edición y qué novedades presentarán para atraer visitantes?
Creo que es una gran noticia que Arona sea este año el plató de muchas apuestas cinematográficas. La clave de esto reside en ser un lugar donde poder ser. Precisamente por esto, el lema escogido en nuestra campaña de FITUR 2026 es ese: “Aquí puedo ser”.
Este lema nos habla de la conexión real con el destino, su gente y su identidad, nos habla de cómo Arona aúna todo lo necesario para que cada experiencia sea única e irrepetible precisamente porque aquí puedes encontrar sol y playa, pero también puedes encontrar oferta cultural, deportiva, riqueza histórica y patrimonial… Unido a esto, creo que resulta necesario resaltar la inclusión de nuestro Conjunto Histórico a la Red de Pueblos Mágicos de España que reconoce indudablemente el valor de nuestras medianías, de nuestros núcleos tradicionales y de nuestro patrimonio tan singular. FITUR nos ofrece una oportunidad para
mostrar una Arona distinta, una Arona que muchas veces siento que queda fuera del foco turístico. No es postureo, es una herramienta para equilibrar el municipio y dar protagonismo a zonas que lo merecen de verdad.
La competencia entre destinos es cada vez mayor. ¿Qué elementos diferencian a Arona de otros destinos canarios y cómo piensan transmitirlo durante FITUR?
El deporte es uno de nuestros grandes motores y también una clave diferencial con el resto de destinos. Arona es un referente en pruebas deportivas internacionales, tanto por el clima como por las infraestructuras y el entorno.
Apoyamos eventos deportivos que no solo atraen visitantes, sino que proyectan una imagen activa y sana del municipio. Además, estamos trabajando para que muchas de estas pruebas tengan plano accesible, porque el deporte tiene que ser para todos. El turismo deportivo genera actividad económica y prestigio, y en eso vamos a seguir apostando.
El sector turístico enfrenta retos globales como la inflación, la competencia internacional y la transformación digital. ¿Cómo está Arona preparándose para enfrentarlos de manera efectiva?
Con sentido común y sin vender humo. La inflación y la competencia no se combaten con discursos, se combaten siendo un destino serio, fiable y atractivo. Arona sigue apostando por lo que funciona: sol y playa de calidad en Playa de las Américas y Los Cristianos, deporte, seguridad y una oferta complementaria creciente y muy potente.
Y algo clave: no debemos entrar en la carrera de abaratarlo todo. Arona compite por calidad que ofrece, por experiencia y por identidad, no por ser el destino más.
De cara a 2026, el Ayuntamiento de Arona ha planteado objetivos estratégicos para consolidar y diversificar su sector turístico. ¿Cuáles son los principales objetivos que se han marcado y qué indicadores o proyectos concretos permitirán medir el éxito de estas metas?
El objetivo principal es claro: consolidarnos en lo que ya somos fuertes y dar protagonismo al municipio en su totalidad, no solo a una parte.
Playa de las Américas y Los Cristianos deben seguir siendo motores turísticos de primer nivel. Costa del Silencio y Las Galletas tienen que reforzar su papel como destinos con identidad propia, más tranquilos y estrechamente vinculados al mar y al deporte. Y las medianías deben ganar peso gracias a su patrimonio natural, cultural y a la inclusión en la Red de Pueblos Mágicos de España. ¿Cómo se mide esto? En estancias más largas, en mayor oferta de eventos deportivos y culturales, en más visitantes que se mueven por todo el municipio y en una mejora real de la accesibilidad, como ya estamos haciendo con bucles magnéticos para personas con hipoacusia en nuestras Oficinas Turísticas y apoyo a pruebas deportivas accesibles.
Si en 2026 Arona es un municipio más reconocido y con un turismo que llega a todos los rincones, sabremos que vamos por el buen camino.










