El Colegio Oficial de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife desempeña un papel clave en la regulación y apoyo de la profesión odontológica en la provincia. ¿Cuáles considera que son actualmente las principales funciones y valores que definen la labor del Colegio?
El Colegio Oficial de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife tiene una responsabilidad clara: defender una odontología de calidad, ética y centrada en el paciente. No solo representamos a los profesionales, sino que actuamos como garantes de la seguridad sanitaria de la población.
Nuestra labor es ordenar el ejercicio profesional, velar por el cumplimiento de los principios deontológicos y exigir que la atención bucodental se preste con criterios clínicos y no exclusivamente comerciales.
Defendemos una profesión sanitaria, no un modelo basado en el volumen o la rentabilidad a cualquier precio. Somos un punto de encuentro y de apoyo para los dentistas, pero también un garante de confianza para los pacientes.
Partiendo de ese papel institucional, ¿cómo valora la situación actual de la odontología en Santa Cruz de Tenerife y cuáles cree que son las principales preocupaciones de los dentistas colegiados en este momento?
En general, podemos decir que la odontología en Santa Cruz de Tenerife goza de un alto nivel profesional. Tenemos dentistas muy bien formados, comprometidos con sus pacientes y con una clara vocación sanitaria.
Sin embargo, también hay inquietudes.
Nos preocupa la tendencia a convertir la odontología en un producto más de consumo, donde a veces se prioriza el volumen sobre la calidad. También el intrusismo, la publicidad engañosa y la desinformación, que pueden poner en riesgo la salud de los pacientes.
A esto se suman los retos del día a día: el aumento de costes, la gestión de las clínicas o la necesidad de adaptarse a los cambios tecnológicos constantes.
En relación con esas necesidades profesionales, ¿qué iniciativas o programas está impulsando el Colegio para apoyar la formación continua, la actualización tecnológica y el desarrollo profesional de sus colegiados?
La formación es una de nuestras grandes prioridades. La odontología avanza muy rápido y es fundamental que los profesionales puedan actualizarse de forma continua.
Desde el Colegio organizamos cursos, jornadas y encuentros formativos durante todo el año. Apostamos por una formación continua de calidad y basada en la evidencia científica, que permiten a los dentistas actualizarse en nuevas técnicas, tecnologías y modelos de gestión, pero siempre con un enfoque sanitario, alejándonos de intereses puramente comerciales. También ofrecemos asesoramiento en temas legales, laborales o profesionales, porque entendemos que ejercer la odontología hoy va mucho más allá de la consulta. Además, prestamos especial atención a los jóvenes dentistas, acompañándolos en sus primeros pasos para que puedan desarrollarse con seguridad.
Además del ámbito profesional, el Colegio también tiene una importante responsabilidad social. ¿Qué acciones se están llevando a cabo para fomentar la salud bucodental entre la población de Tenerife y concienciar sobre la importancia de la prevención?
La prevención es clave, y por eso trabajamos mucho en la educación en salud bucodental. Realizamos campañas informativas dirigidas a la población, participamos en actividades en colegios y colaboramos con distintas entidades para llegar a los colectivos más vulnerables. Pero también reivindicamos una mayor implicación de las administraciones para garantizar el acceso a la atención bucodental.
Nuestro objetivo es que la ciudadanía entienda que la salud oral forma parte de la salud general y que hábitos sencillos, junto con revisiones periódicas, pueden evitar muchos
problemas.
Siguiendo esa línea de relación con la ciudadanía, ¿cómo trabaja el Colegio para garantizar una práctica odontológica ética y de calidad, y para proteger a los pacientes frente al intrusismo o la desinformación?
La defensa del paciente es otra de nuestras prioridades. Actuamos frente al intrusismo
profesional y denunciamos las prácticas irregulares que ponen en riesgo la salud.
También trabajamos activamente contra la publicidad engañosa y la desinformación, porque los tratamientos odontológicos no son ofertas comerciales, son actos sanitarios que
deben estar basados en el diagnóstico y la necesidad clínica.
Además, velamos por el cumplimiento de los principios deontológicos y ofrecemos a la ciudadanía canales para trasladar sus inquietudes o reclamaciones. La confianza se construye con transparencia y rigor. El Colegio ejerce una labor activa de control deontológico para asegurar que el ejercicio profesional se ajuste a los estándares éticos
y legales. Disponemos de mecanismos para tramitar quejas y reclamaciones, y actuamos
cuando detectamos prácticas irregulares.
Además, luchamos de forma constante contra el intrusismo profesional, colaborando con las autoridades competentes para denunciar situaciones ilegales. También informamos a la población para que pueda identificar tratamientos seguros, evitar situaciones de riesgo y que los pacientes sepan identificar a profesionales debidamente cualificados.
Mirando hacia el futuro cercano, ¿qué cambios o transformaciones considera que afectarán más a la profesión odontológica en la provincia en los próximos años, especialmente en términos de digitalización, sostenibilidad o acceso a la atención dental?
Estamos en un momento de cambio muy importante. La digitalización como el escaneado intraoral, la planificación digital o la impresión 3D, ya está transformando la forma de trabajar, permitiendo tratamientos más precisos, rápidos y cómodos para el paciente.
Sin embargo, también exige inversiones importantes y una adaptación constante por
parte de los profesionales
Al mismo tiempo, la sostenibilidad será un aspecto cada vez más relevante, tanto en la
gestión de las clínicas como en los materiales utilizados. Otro gran reto es mejorar el acceso a la atención bucodental, especialmente para determinados colectivos, porque no puede seguir siendo un ámbito al que muchos ciudadanos acceden con dificultad.
Para finalizar, de cara a 2026, ¿cuáles son los principales retos y objetivos estratégicos que el Colegio Oficial de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife se ha planteado para seguir fortaleciendo la profesión y su impacto en la sociedad?
De cara a 2026, nuestro objetivo es claro: reforzar el carácter sanitario de la odontología
y defender un ejercicio profesional basado en la calidad y la ética.
Seguiremos trabajando para combatir el intrusismo, exigir una regulación más estricta frente a prácticas comerciales agresivas y promover una mayor integración de la salud
bucodental en las políticas públicas.
También queremos fortalecer el apoyo a los profesionales, especialmente a los más jóvenes, y seguir impulsando la formación y la actualización constante.
En definitiva, queremos una odontología más justa, más accesible y centrada en el paciente, vamos a seguir trabajando para conseguirlo y contribuir a una sociedad más sana y mejor informada.










