No todas las jornadas dejan huella. Algunas se limitan a celebrarse; otras, en cambio, consiguen abrir conversaciones que importan y marcar un antes y un después. Lo ocurrido en el Real Casino de Tenerife encaja en esta segunda categoría.
Desde primera hora, el encuentro “Empresa e Industrias Culturales y Creativas”, impulsado por CEOE Tenerife, dejó de ser un programa para convertirse en una conversación real sobre futuro. No solo sobre cultura. Sobre economía. Sobre oportunidades. Sobre cómo Canarias puede y debe posicionarse en una liga donde el talento creativo se traduce en valor.
La apertura marcó el tono: visión, pero también realismo. La cultura ya no se entiende como un ámbito aislado, sino como un sector con capacidad de estructurar actividad económica, atraer inversión y generar empleo de calidad. Sobre la mesa, una idea compartida: el momento es ahora.
En este contexto, Elena Vela Sánchez, secretaria general de CEOE Tenerife, incidió en que “desde la patronal tinerfeña lo tenemos claro: la cultura es motor de competitividad, de cohesión social y de desarrollo económico. Y, por tanto, debe ocupar un lugar central en nuestra estrategia de crecimiento.”
En la misma línea, Milagros Luis Brito, coordinadora de proyectos deportivos y
formativos, puso el foco en avanzar hacia estructuras que permitan consolidar el sector: “Esta jornada anima a la creación de un hub de industrias culturales y creativas en Canarias, como un espacio para la reflexión y la creatividad, donde el Archipiélago, aprovechando su singularidad y potencialidad fiscal, dé un paso hacia un modelo productivo basado en la creación, la producción y la distribución de servicios en los que la materia prima sea el arte, la cultura y la innovación.”
Por su parte, Blanca Rodríguez de Azero, gestora cultural, destacó el momento estratégico que vive el Archipiélago: “Estamos en un momento en que muchos ojos están puestos en Canarias. Como saben, en su Agenda 2030, Canarias incluyó la cultura como uno de los ejes clave, siendo la única Comunidad Autónoma de España que lo ha hecho.”
Tras esta primera parte, la jornada dio paso al desarrollo del programa bajo la moderación de Alba Aceña, técnico de CEOE Tenerife y parte del equipo organizador de la jornada, quien fue guiando los distintos bloques y aportaciones, facilitando el diálogo entre los diferentes perfiles participantes.
A partir de ahí, el encuentro avanzó hacia uno de los grandes retos: hablar de la dimensión económica sin rodeos. Financiación, inversión y fiscalidad. Conceptos que durante años parecían ajenos al sector cultural, pero que hoy se posicionan como piezas clave para su consolidación.
Lejos de lo teórico, las intervenciones pusieron sobre la mesa ejemplos, herramientas y, sobre todo, certezas: el ecosistema creativo tiene potencial, pero necesita estructura, acompañamiento y visión empresarial.
Déborah Hernández, responsable de operaciones de consultoría de Alda Projects, puso en valor el impacto del encuentro: “Nos hemos reunido para compartir nuestra visión y experiencia sobre la importancia de apostar por el sector creativo en Canarias. Ha sido una experiencia muy positiva y esperamos que se continúen desarrollando más encuentros como este.”
A continuación, Alberto Lapiedra, director comercial de Proincentiva, subrayó el papel diferencial del territorio: “Los incentivos fiscales están posicionando a Canarias como uno de los territorios más atractivos para conectar empresa y cultura. Canarias avanza como hub cultural, donde la fiscalidad se convierte en una palanca real de financiación.”
Tras la pausa, en la que se pudo disfrutar de la actuación en directo del saxofonista Luis Cuan, el enfoque cambió sin perder intensidad. Si la primera parte hablaba de condiciones, la segunda habló de resultados: casos concretos, experiencias reales y proyectos que ya están demostrando que la cultura puede ser rentable, escalable y estratégica.
Desde la integración del arte en la experiencia turística, Juan Antonio Correa, presidente de la Asociación de Representantes Artísticos de Tenerife (ART), puso en valor el encuentro entre mundos tradicionalmente separados: “Hemos conseguido un gran encuentro entre la parte empresarial y económica del sector y los artistas en sus diferentes disciplinas. Esta fusión nos abre nuevos caminos y oportunidades de desarrollo y trabajo en equipo.”
En esta línea, Florencia Martini, responsable de proyectos de Culturia, destacó el papel del patrocinio como herramienta de conexión: “Entendemos el patrocinio como una alianza bidireccional, donde la empresa asume un rol activo y el sector cultural y creativo responde con rigor y trazabilidad. Esta sinergia facilita la ejecución de proyectos que fortalecen la reputación de marca y construyen alianzas con propósito.”
Por su parte, Eliseo G. Izquierdo, director de LM Arte Colección, incidió en la necesidad de seguir generando espacios de diálogo: “La buena acogida de este encuentro por parte del público demuestra el interés y la necesidad de seguir profundizando en las relaciones entre empresa y cultura, así como en la creación de marcos de colaboración efectivos y de beneficio mutuo.”
Cerró el encuentro Yapci Ramos, artista visual que vive y trabaja entre Canarias, Barcelona y Nueva York, y que explora la identidad, la sexualidad y el territorio a través de instalaciones multimedia: “Desde 2016, el cuerpo se ha convertido en el centro de mi trabajo, un espacio de poder desde el que construir una voz propia.
Ese proceso creativo conecta directamente con la capacidad del arte para generar pensamiento, identidad y nuevas formas de valor en relación con el entorno.”
Más allá de los nombres propios, la jornada dejó algo más valioso: una sensación compartida de oportunidad. De que existe un espacio real para que la cultura deje de ser solo identidad y pase a ser también industria.
CEOE Tenerife, con este encuentro, no solo abre debate. Marca dirección. Apostar por las industrias culturales y creativas no es una tendencia: es una decisión estratégica para el desarrollo económico y social de Canarias.











