A lo largo de los años, la forma de estudiar y prepararse ha evolucionado notablemente, incorporando nuevas metodologías y herramientas digitales. ¿Cómo ha adaptado Opovictor su modelo de enseñanza a estos cambios sin perder la esencia de una preparación rigurosa?
Sí, es verdad que, con los años, y sobre todo al pasar a una formación principalmente online, hemos dado un gran salto y nos hemos ido adaptando a nuevas herramientas y metodologías. Los opositores ya buscan otra forma de prepararse: no solo quieren la formación que ofrecemos, sino también aplicaciones que les ayuden con las técnicas
de estudio, herramientas con inteligencia artificial que permiten resumir, ir al grano y ampliar recursos.
En la academia hemos intentado no quedarnos atrás. Incorporamos estas nuevas herramientas para potenciar la formación, pero siempre sin perder la esencia: lo más importante sigue siendo lo que ocurre en las aulas. Además, ampliamos recursos, como el convenio que tenemos con Opositates, la aplicación de test más grande de España, a la que nuestros alumnos tienen acceso gratuito.
Hoy en día, estas herramientas no son el futuro, son el presente. Por eso en la academia estamos siempre evaluando y buscando lo que realmente sirva para acompañar al opositor en su camino hacia la plaza de funcionario.
Muchos opositores llegan con una alta carga emocional, marcada por la presión, el miedo al fracaso o experiencias previas negativas. ¿Qué papel juega el acompañamiento psicológico y motivacional dentro del método de Opovictor?
Siempre decimos que no solo preparamos oposiciones, sino a opositores para conseguir su plaza.
Lo más importante son ellos, porque muchos llegan en situaciones complicadas, buscando estabilidad laboral y personal.Cuando nos contactan, a veces vienen desinformados o con dudas sobre si podrán lograrlo. Por eso escuchamos, entendemos y acompañamos: no son un número, son personas que buscan un lugar donde sentirse en casa y apoyados.
Más allá de las clases, ayudamos con la gestión del estrés y la soledad del opositor. Un mensaje, una llamada o un aviso en el grupo de Telegram puede ser justo lo que necesitan para reconectar con su objetivo. Ser opositor no es fácil: renuncias a planes, fines de semana… y si no tienes claro tu propósito, es normal dudar.
Al final, más allá de los profesores y las clases, muchas veces ese pequeño empujón es lo que les permite seguir luchando por lo que quieren.
La constancia suele ser uno de los mayores retos durante el proceso de oposición, especialmente en preparaciones largas. ¿Qué estrategias recomiendan desde Opovictor para mantener la disciplina y la motivación a largo plazo?
Cuando empiezas a preparar una oposición, a menudo llegas con mucha motivación, pero poca certeza. No sabes cuándo será el examen, cuánto tiempo podrás dedicarle por tus responsabilidades, y eso genera mucha incertidumbre.
Por eso siempre recomendamos que los opositores hagan una lista de motivos y objetivos que los ancle, algo a lo que puedan recurrir los días difíciles.
La preparación es como una montaña rusa: hay días en los que todo fluye y otros en los que cuesta más, sobre todo por la competencia y la incertidumbre.
Creemos que la disciplina gana al talento: los pequeños pasos diarios, con estrategia y acompañamiento, se ven recompensados con el tiempo. No hay una técnica de estudio perfecta; lo importante es encontrar la que funcione para cada uno.
No tenemos una varita mágica: el éxito depende del sacrificio, la constancia y el trabajo del opositor. Esto es una carrera de fondo, y también hay que aceptar los días en los que las cosas no salen como esperabas.
Desde la dirección de una academia especializada, es inevitable analizar el sistema de oposiciones en su conjunto. ¿Qué aspectos del sistema actual cree que deberían mejorar para hacerlo más justo o eficiente?
Eso daría para un debate largo, pero sí, es complicado evaluar a alguien con un examen tipo 3 de pocas preguntas y poco tiempo.
Por eso creo que los procesos deberían planificarse mejor, con fechas de examen publicadas con antelación, como hace la Administración General del Estado, porque
eso reduce estrés y ayuda al opositor a organizarse.
La transparencia es clave: todo debe publicarse de manera oficial y priorizar los exámenes tipo 3, que son la base. También sería interesante valorar el perfil del candidato, con entrevistas o pruebas que permitan conocer motivaciones y objetivos, como se hace en algunos cuerpos de seguridad.
En general, las administraciones van siendo más ágiles y transparentes, pero siempre hay margen de mejora. Lo ideal sería convocatorias regulares cada año, para reducir la temporalidad y dar estabilidad tanto a la administración como a los opositores.
“La disciplina y el
acompañamiento
diario son los
que marcan la
diferencia en una
carrera de fondo
como la oposición”
En un panorama donde existen múltiples vías de acceso al empleo público y cada oposición tiene características muy específicas, resulta clave contar con una orientación clara y especializada. ¿Qué tipo de oposiciones prepara actualmente Opovictor?
Probablemente seamos la academia con más oferta formativa en Canarias. Preparamos desde oposiciones administrativas, a nivel local, autonómico y estatal, hasta fuerzas y cuerpos de seguridad: policía local, policía nacional y Guardia Civil. Llevamos más de 30 años formando opositores y hemos visto pasar por nuestras aulas, físicas y online, a miles de alumnos con perfiles muy distintos. Tenemos desde personas con más experiencia que buscan estabilidad laboral hasta jóvenes que quieren hacer carrera en la policía o en la administración. Por eso dedicamos tiempo a charlas de orientación, ofreciendo un espacio para conocer su perfil y ayudarles a tomar la mejor decisión según sus objetivos. Nuestra idea es que los opositores cuenten con información profesional, clara y completa, para que puedan decidir con seguridad y, a partir de ahí, enfocarse al 100% en su meta. No motivamos decisiones rápidas: lo importante es que sea la correcta.
El éxito de los alumnos es, en gran medida, el reflejo del equipo docente, que los acompaña durante todo el proceso. ¿Qué criterios utiliza para seleccionar y formar a los preparadores que integran Opovictor?
Una parte que valoro muchísimo es la vocación docente. Ser funcionario o haber pasado un proceso selectivo da experiencia y conocimiento, pero sin esa vocación, muchas veces no se puede transmitir bien. Todos nuestros profesores son funcionarios de carrera, y eso genera empatía: los alumnos se sienten reflejados y comprendidos.
Lo que los hace especiales es esa combinación de cercanía, actualización constante y ganas de ayudar. Muchas veces explican el contenido como les habría gustado que se lo explicaran a ellos cuando eran alumnos, aplicando la norma a la práctica. También saben notar cuándo un alumno necesita un apoyo extra, parar un momento o explicarlo de otra manera.
En resumen, la vocación docente es ponerse al servicio del alumno, entenderlo, acompañarlo y transmitir que lo que está viviendo es normal, apoyándolo durante todo el proceso.
Tras consolidar un proyecto educativo y ayudar a numerosos opositores a alcanzar su plaza, el siguiente paso suele ser mirar hacia el futuro con una visión estratégica. ¿Cuáles son los principales objetivos y retos que se ha marcado Opovictor de cara al año 2026, tanto a nivel académico como organizativo?
Para nosotros, lo más importante es la mejora constante. Siempre nos retamos, incorporamos nuevas herramientas, docentes y preparaciones, pero todo alineado con nuestro propósito: ayudar a los opositores a conseguir su plaza.
Este año 2026 viene con muchas convocatorias, exámenes y alumnos, así que nuestro objetivo sigue siendo el mismo: transformar opositores en funcionarios y celebrar cada plaza con ellos. Sabemos que los protagonistas son los alumnos, y la confianza que nos dan al elegirnos nos obliga a dar siempre nuestra mejor versión.








