El pequeño comercio en Canarias se encuentra en un momento crucial, donde la transformación digital y la innovación son esenciales para su supervivencia y crecimiento. ¿Cómo se está trabajando desde el Gobierno de Canarias para crear un ecosistema digital que facilite la creación de sinergias entre los diferentes actores del sector (comerciantes, proveedores de tecnología, instituciones públicas, etc.)?
Hemos asumido el desafío de impulsar la innovación y la transformación digital como pilares fundamentales para el crecimiento y desarrollo del sector comercial. Esta visión se ha materializado a través de dos programas estratégicos:
Canarias Destino Comercial Inteligente, el cual se estructura como una convocatoria de subvenciones dirigida a entidades locales, asociaciones y federaciones de comerciantes. Financiado a través del programa operativo FEDER 2021-2027, cuenta con una dotación total de 22 millones de euros hasta el año 2027. La primera edición, de carácter plurianual (2024-2025), superó ampliamente las expectativas, con solicitudes de proyectos que alcanzaron los 20 millones de euros, superando con creces los 6 millones de euros inicialmente convocados. Este éxito refleja la gran acogida por parte del sector y de los agentes públicos del tejido comercial.
Los proyectos seleccionados se enfocan en la implementación de procesos innovadores que transformen el panorama comercial de Canarias, adaptándolo a las necesidades del consumidor omnicanal. Actualmente, se está trabajando en la convocatoria 2025- 2026, que se espera lanzar antes del verano con una dotación de 5 millones de euros, con la esperanza de replicar el éxito de la edición anterior.
Y el programa de Digitalización del Comercio. Este programa, desarrollado en colaboración con federaciones y asociaciones de comerciantes, ofrece un proceso integral de formación, acompañamiento y mentorización a las empresas del sector. Su objetivo principal es fortalecer las competencias digitales de las empresas y proporcionarles una visión global de las ayudas y procesos de subvención disponibles a nivel local, autonómico y europeo.
A través de un acompañamiento personalizado en distintas etapas, con consultores y mentores especializados, se busca que las empresas implementen mejoras tangibles tras el proceso formativo. El éxito del programa se mide no solo por el número de empresas participantes, sino por el impacto real en sus actividades, como la adopción de la venta on-line, la creación de páginas web o la participación en marketplaces.
Para este año, se prevé la participación de 200 empresas, con el objetivo de aumen- tar esta cifra en los próximos años. El seguimiento de indicadores permite evaluar el progreso y garantizar que el programa cumpla con sus objetivos de impulsar la digitalización y el crecimiento del sector comercial canario.
Es fundamental, David, lo que mencionas. Más allá del apoyo económico, es crucial ofrecer un acompañamiento y asesoramiento personalizado a los pequeños comerciantes. Esto asegura el éxito de sus proyectos de digitalización, que es, en última instancia, el objetivo principal.
Efectivamente, el proceso es fundamental. En primer lugar, realizamos un diagnóstico personalizado de la situación de cada empresa, abarcando no solo sus competencias digitales, sino también su conocimiento general sobre digitalización, procesos innovadores, posibilidades de transformación del modelo de negocio y ayudas disponibles.
Una vez completado el diagnóstico, agrupamos a las empresas y les proporcionamos módulos de formación específicos. Además, se les asignan consultores que les brindan mentorización y acompañamiento personalizado.
El objetivo final es que, al concluir el proceso, el comerciante o la empresa comercial haya mejorado tanto sus competencias digitales como su comprensión de cómo los procesos innovadores pueden beneficiar su negocio en general.
Sí, además, si me permites añadir, la transformación digital no se limita a la tecnología; implica también un cambio cultural profundo. Imagino que desde esta Dirección General de Comercio y Consumo también se fomenta ese cambio de mentalidad, especialmente entre aquellos comerciantes que suelen ser más reticentes a la adopción de nuevas tecnologías.
La afirmación de que el cambio de mentalidad es fundamental para la supervivencia del comercio en la era digital no podría ser más acertada. En un mundo donde el consumidor ha evolucionado radicalmente, la adaptación se ha convertido en una necesidad imperiosa.
La transformación digital del comercio no se limita a la mera adopción de tecnología; exige un cambio cultural profundo, donde el comerciante comprenda que el consumidor actual, omnicanal y exigente, demanda experiencias de compra fluidas y personalizadas, tanto en el ámbito físico como en el digital. Aquellos negocios que no logren adaptarse a esta nueva realidad, integrando canales, personalizando la experiencia del cliente y abrazando la innovación, corren el riesgo de quedar obsoletos en un mercado cada vez más competitivo.
Hablamos de un comercio de proximidad, que siempre ha destacado por su valor diferencial: la experiencia de compra. Es crucial que la digitalización complemente y refuerce esa experiencia, en lugar de diluirla; y en ello se está trabajando, ¿verdad?
Así es, el comercio físico no desaparecerá. Su valor reside en la cercanía, el trato humano y la experiencia personalizada que ofrece. Además, permite disfrutar del entorno urbano, las zonas comerciales abiertas, el patrimonio, la cultura y la hostelería. Sin embargo, es crucial adaptarlo al consumidor actual, que compara precios on-line, busca información en la web y utiliza su móvil para tomar decisiones de compra. Este consumidor exige una experiencia fluida y sin obstáculos, donde la disponibilidad de productos y tallas esté garantizada.
Por lo tanto, la digitalización del comercio físico busca complementar las experiencias únicas y positivas que ofrece, adaptándolas a las necesidades del consumidor omnicanal. Esto implica integrar herramientas digitales que faciliten la compra, mejoren la comunicación con el cliente y optimicen la gestión del inventario, sin perder la esencia del trato cercano y personalizado que caracteriza al comercio de proximidad.
Asimismo, dada la importancia del turismo como pilar fundamental de la economía canaria, ¿se están implementando medidas para fomentar la colaboración entre el pequeño comercio local y el sector turístico en las islas?
En Canarias, el comercio es un eslabón fundamental dentro de la cadena de actividad turística. La salud del sector turístico se refleja directamente en el rendimiento del comercio local: cuando el turismo prospera, el comercio florece. Las cifras de ventas del comercio canario se encuentran entre las más altas de España durante los periodos de auge turístico.
“La digitalización del comercio físico busca complementar las experiencias únicas y positivas que ofrece, adaptándolas a las necesidades del consumidor omnicanal”
Por lo tanto, es esencial que las políticas y programas de desarrollo para las zonas comerciales consideren la integración de la experiencia turística y comercial. Nosotros, desde hace tiempo, hemos adoptado el concepto de «zona comercial abierta» en nuestras convocatorias de subvenciones. Este concepto engloba una experiencia positiva y completa, que incluye: turismo: la presencia de visitantes en la zona comercial; patrimonio cultural, artístico y arquitectónico: el atractivo histórico y cultural de la zona; comercio: la actividad comercial en sí misma, como experiencia de compra; y ocio y restauración: la oferta de entretenimiento y gastronomía.
Las zonas comerciales abiertas en Canarias se han convertido en un ecosistema integral, donde la combinación de turismo y comercio es clave para el éxito. Esta sinergia garantiza un futuro próspero para el sector en nuestra región.
Considerando la positiva respuesta del sector a las ayudas y programas implementados, ¿podemos afirmar que se está produciendo una transformación real y tangible del sector comercial canario, y que este proceso avanza a buen ritmo?
Considero que el trabajo avanza a buen ritmo. Nuestro objetivo es que, en 2027, al revisar retrospectivamente lo realizado, podamos afirmar que las diversas convocatorias y programas en los que hemos estado trabajando durante varios años han logrado transformar significativamente el tejido comercial canario. Es crucial adaptarlo a las exigencias del consumidor actual, que busca experiencias positivas. Confío en que alcanzaremos este objetivo y que, al finalizar el período, podremos observar los cambios positivos en el sector comercial.
Más allá de las cifras generales y de lo que hemos tratado, desde tu perspectiva, ¿cuáles son los nichos específicos dentro del pequeño comercio canario que enfrentan las mayores dificultades en su proceso de digitalización?
En Canarias, el panorama del pequeño comercio se ve significativamente afectado por la falta de relevo generacional y el envejecimiento poblacional, problemas que se intensifican en las islas no capitalinas y que, sumados a la concentración del tejido comercial en las grandes áreas urbanas, generan dificultades particulares para los formatos comerciales más pequeños en zonas rurales y alejadas; para abordar esta problemática, se han implementado convocatorias de ayudas para zonas comerciales rurales, buscando dinamizar, promover y gestionar el comercio local, resaltando el valor de lo local y la idiosincrasia de cada territorio, iniciativas que han tenido una positiva acogida y que buscan paliar los efectos negativos de los factores anteriormente mencionados.
Imagino que otro aspecto fundamental, otro eje transversal, es la formación. ¿Qué nos puedes comentar al respecto?
En relación con la formación, estamos orgullosos de nuestra novena edición del Curso Superior Universitario de Gerente de Empresas Comerciales. Este curso, que realizamos en colaboración con las dos universidades canarias, tiene como objetivo formar a jóvenes profesionales para gestionar empresas y negocios en el ámbito del comercio. Nos enfocamos en especializar a nuestros estudiantes en áreas clave como la transformación digital y el marketing, con el fin de crear una generación de profesionales capaces de responder a las necesidades actuales del comercio y facilitar su adaptación a los nuevos consumidores.
Además, este año hemos encargado un estudio que presentaremos probablemente en abril, sobre las necesidades del tejido comercial en cuanto a formación de FP y FP dual. Consideramos que es fundamental ofrecer cursos formativos en el sector del comercio para suplir la falta de mano de obra. Este estudio nos permitirá identificar las necesidades formativas específicas del sector, conocer las mejores prácticas en otras regiones de España en materia de FP y FP dual en el comercio, y ofrecer un catálogo formativo tanto a nivel público (Consejería de Educación y Consejería de Empleo) como al sector privado.
Nuestro objetivo es explorar la posibilidad de establecer convenios con otras consejerías para ampliar la oferta de FP dual en el sector comercio, así como llegar a acuerdos con empresas privadas.
Tras todo lo comentado, ¿podría destacar alguna iniciativa o proyecto futuro relevante que la Dirección General de Comercio y Consumo tenga previsto implementar?
Este año hemos introducido una novedad significativa: una convocatoria pública para otorgar ayudas a la celebración de eventos en Canarias que impulsen la promoción y dinamización de nuestras zonas comerciales. Buscamos apoyar eventos que fortalezcan la marca ‘Comercio de Canarias’, aumenten el tráfico de personas en las zonas comerciales y las posicionen como destinos atractivos para la experiencia de compra.
«Las zonas comerciales abiertas en Canarias se han convertido en un ecosistema integral, donde la combinación de turismo y comercio es clave para el éxito»
Hemos establecido una convocatoria plurianual con una dotación de quinientos mil euros para este año y trescientos cincuenta mil euros para el próximo. Esperamos respaldar eventos como conciertos, exposiciones, espectáculos y eventos audiovisuales, es decir, cualquier evento presencial que contribuya a generar un impacto positivo en Canarias como destino de compras. Este es el nuevo proyecto que estamos implementando este año. Además, por supuesto, continuaremos impulsando todos los proyectos de transformación del comercio que tenemos previstos hasta el año dos mil veintisiete.