Mari Nieves Febles: “La arquitectura debe contribuir a gestionar ese crecimiento con prudencia”
Mari Nieves Febles. Decana del Colegio Oficial de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro
El COA ha tenido un papel activo en el debate sobre la vivienda en Canarias, abordando la falta de suelo finalista, la lentitud de las licencias y la necesidad de impulsar soluciones más ágiles. Desde su posición como decana, ¿qué medidas considera que deberían aplicarse con mayor urgencia?
En primer lugar, podrían recuperarse las funciones de empresas públicas hoy convertidas en medios propios del Gobierno de Canarias. Gestur podría encargarse de la gestión de suelo urbanizado finalista y Visocan de los proyectos de ejecución y de la contratación de empresas mediante concursos públicos, con el fin de promover viviendas en régimen de venta o alquiler.
En cuanto a las licencias de obra, el Decreto ley autoriza a los colegios profesionales a emitir informes técnicos de supervisión, evitando que toda la tramitación recaiga en las oficinas técnicas municipales. Esto puede hacerse mediante convenios con los ayuntamientos o a solicitud directa de los promotores, que presentarían el informe ante la Administración. Desde el COA ya se están aplicando ambas modalidades.
El convenio firmado con Candelaria para agilizar la resolución de licencias pendientes abre una nueva vía de colaboración entre los colegios profesionales y las administraciones. ¿Podría este modelo convertirse en una solución exportable a otros municipios de Tenerife, La Gomera y El Hierro para reducir los tiempos de tramitación?
Por supuesto, ese es el objetivo. Llevamos casi un año preparando la oficina de visados y organizando los procedimientos que deben seguirse. Ahora comenzamos a trabajar de forma coordinada con los técnicos municipales y conforme a los criterios establecidos por el Ayuntamiento, con el fin de evitar incongruencias en los expedientes y facilitar que las licencias puedan tramitarse con rapidez una vez emitido el informe técnico urbanístico. Se prevé que el plazo para la obtención de la licencia sea inferior a seis meses, incluso en los casos más complejos.
El Colegio ha defendido la conservación del Silo portuario de Santa Cruz y mantiene una intensa actividad en materia de patrimonio edificado. ¿Cómo se puede encontrar el equilibrio entre proteger edificios y paisajes con valor histórico y permitir que las ciudades canarias evolucionen y respondan a sus nuevas necesidades?
Precisamente para evitar que los edificios se deterioren, es necesario dotarlos de un uso y ofrecerles la posibilidad de una nueva vida, conservando los valores históricos que justifican su protección y evitando su demolición.
En el caso del silo portuario, tenemos la oportunidad de preservar un legado histórico único en España dentro de la tipología de los silos portuarios. Estamos muy satisfechos de haber contribuido a la protección de este edificio.
Hoy hemos tenido conocimiento, a través del director de Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias, del inicio de los trámites para la incoación del expediente destinado a su declaración como Bien de Interés Cultural.
Por otro lado, La Gomera cuenta con un patrimonio arquitectónico y paisajístico de enorme valor, especialmente en sus municipios rurales. ¿Cómo puede la arquitectura contribuir a mejorar la vivienda, los servicios y la calidad de vida de la población gomera sin alterar la identidad de sus pueblos?
El paisaje de La Gomera posee una gran fuerza, marcada por la majestuosidad de su entorno natural. Sus pueblos y su arquitectura rural contribuyen a reforzar esa identidad paisajística. La arquitectura tradicional no se impone sobre el territorio. Sus volúmenes de pequeña escala, construidos con materiales propios del lugar, como la piedra, la teja y la cal, se integran con la vegetación singular y forman una unidad con el espacio que los rodea.
En las nuevas construcciones resulta esencial mantener una volumetría de pequeña escala y prestar especial atención a la forma en que los edificios se asientan sobre el terreno, adaptándose a los desniveles existentes. También es importante conservar el abancalamiento mediante muros de piedra e incorporar vegetación propia del lugar.
No es difícil intervenir de manera adecuada. Se trata, simplemente, de observar el entorno y actuar con sensibilidad, respeto y modestia.
En El Hierro, la condición de isla más pequeña, ¿qué oportunidades ofrece la arquitectura para impulsar un crecimiento adaptado a las necesidades de los herreños, respetando al mismo tiempo su paisaje, su patrimonio y su modelo de isla sostenible?
La condición de isla pequeña, unida históricamente a las dificultades de comunicación y transporte, ha mantenido a El Hierro relativamente aislada. Sin embargo, esta circunstancia también la ha protegido del turismo masivo y de la construcción de edificaciones a gran escala.
Actualmente, la isla se encuentra en una situación frágil, en la que será difícil mantener el equilibrio debido a una presión turística cada vez más evidente. El Hierro aún no está preparada para afrontar transformaciones de gran magnitud, y una parte de su población es consciente de ello: no quiere perder su identidad y se resiste a que los cambios se produzcan de forma brusca.
La arquitectura debe contribuir a gestionar ese crecimiento con prudencia, mediante intervenciones de pequeña escala, adaptadas a las necesidades reales de la población y respetuosas con el paisaje, el patrimonio y los recursos limitados de la isla.
Además, la arquitectura canaria afronta una emergencia climática que exige edificios más eficientes, adaptados al calor y capaces de reducir su consumo energético. ¿Qué cambios deberían producirse en la forma de diseñar?
Los efectos de la emergencia climática son cada vez más evidentes y continuarán agravándose, por lo que resulta imprescindible actuar con urgencia. Entre las medidas más sencillas para combatir las islas de calor destaca la plantación de árboles, que proporcionan sombra, reducen la temperatura ambiental y mejoran la calidad del aire. Canarias es una de las comunidades más expuestas al cambio climático, por lo que estas actuaciones deberían aplicarse con mayor decisión tanto en las ciudades como en los núcleos rurales.
En los edificios, es fundamental mejorar la envolvente mediante sistemas de aislamiento térmico en fachadas y cubiertas, reduciendo así la entrada de calor. La arquitectura tradicional canaria ya incorporaba soluciones adaptadas al clima, como los gruesos muros de piedra, cuya elevada inercia térmica mantenía estables las temperaturas interiores. Aunque el Código Técnico de la Edificación obliga a adoptar medidas de eficiencia energética, estas deben complementarse con un diseño bioclimático que considere la orientación, la ventilación natural, la protección solar, los materiales y las condiciones específicas de cada lugar.
El COA impulsa iniciativas como «Rutas de Arquitectura: Abierto por Obras» y jornadas sobre patrimonio, acercando la arquitectura a profesionales, estudiantes y ciudadanía. ¿Puede una mayor divulgación del patrimonio arquitectónico convertirse también en una herramienta para reforzar la identidad cultural y el atractivo turístico de Canarias?
Por supuesto. Tanto las rutas como las jornadas de patrimonio tienen como objetivo promover la formación, el conocimiento y la reflexión sobre aspectos específicos de la arquitectura.
Las rutas permiten conocer, de la mano de los propios arquitectos, las intenciones del proyecto, la relación del edificio con su entorno y el empleo de determinados materiales y sistemas constructivos.
Por su parte, las jornadas de patrimonio abordan los fundamentos teóricos de la disciplina, los problemas técnicos, la gestión administrativa y los distintos modelos de intervención en la arquitectura histórica.
Para finalizar, ante los retos de la vivienda, la adaptación climática, la conservación del patrimonio, la agilización administrativa y la transformación del territorio, ¿cuáles son los principales objetivos que se ha marcado el Colegio Oficial de Arquitectos de Tenerife, La Gomera y El Hierro para lo que resta de 2026?
Entre los objetivos para 2026 se encuentran la celebración de la sexta Jornada de Patrimonio, dedicada a la arquitectura moderna, y la evaluación del servicio de agilización de licencias.
También participamos en el proyecto RESMAC, sobre transición energética, y como integrantes del Consejo Canario de Arquitectos analizaremos los costes de la vivienda pública en las islas.
Por último, hemos creado un grupo de reflexión sobre el futuro urbano de Santa Cruz de Tenerife y, con la Dirección General de Industria, convocaremos un concurso sobre industrialización de la vivienda pública.