Blanca Puértolas: “Nuestra mayor capacidad es trabajar desde el dato científico y el origen de las situaciones”
Blanca Puértolas. Presidenta del Colegio Oficial de Biólogos de Canarias
Canarias presume de tener uno de los patrimonios naturales más importantes de Europa, pero al mismo tiempo soporta una enorme presión demográfica, urbanística y turística. ¿Estamos siendo capaces de proteger nuestra biodiversidad al mismo ritmo al que transformamos el territorio o estamos perdiendo especies y espacios antes incluso de ser conscientes de su valor?
Como siempre digo, es la gran pregunta del millón. La realidad es que estamos ejerciendo una gran presión sobre nuestro entorno porque cada vez somos más población, tanto residentes como turistas, que además son nuestro principal motor económico y debemos agradecer que sigan confiando en Canarias como destino.
Por otro lado, tenemos la presión de las especies invasoras que llegan principalmente a través de los contenedores. También existen plantas invasoras que llegaron para decorar jardines y acabaron escapando a la naturaleza, afectando a una biodiversidad muy específica, con especies que solo existen en Canarias y que debemos proteger.
Lo positivo es que contamos con espacios naturales bien identificados, controlados y en recuperación. Este fin de semana estuve en La Palma y pude ver cómo se están desarrollando proyectos para recuperar especies endémicas alrededor de infraestructuras como las del Roque de los Muchachos. Pero sí, somos capaces de mantener nuestro espacio.
Las especies invasoras constituyen una de las principales amenazas para los ecosistemas insulares y Canarias ha vivido en los últimos años diferentes alertas y polémicas sobre su gestión. ¿Se está actuando con suficiente rapidez y prevención o seguimos interviniendo cuando el problema ya resulta mucho más difícil y costoso de controlar?
Hay puntos de control, por supuesto que tenemos puntos de control. También tenemos que pensar que también el control está en las personas, quiero decir, en cada uno de nosotros, que no hagamos barbaridades. Fíjate que uno de los puntos de control son los aeropuertos.
Los controles existen, pero con la movilidad que hay de mercancías a nivel internacional, mucho más expuestos todavía. Por lo tanto, eso es algo que se da habitualmente.
Estamos continuamente amenazados por especies invasoras y lo que tenemos que hacer es alertar en cuanto las vemos. Para eso tenemos sistemas de monitorización en Canarias puestos a disposición desde el gobierno de Canarias y desde entidades sin ánimo de lucro que visualizan estas situaciones y dan alertas. Entonces, por supuesto, tenemos que actuar con rapidez.
Yo digo siempre rapidez, serenidad y contundencia. Yo creo que son los tres aspectos fundamentales, sobre todo cuando estamos hablando de algunas especies que además, cuando interaccionan con nosotros, pueden ser dañinas para nuestra salud, como es la avispa asiática. Sí.
¿Hemos caído en una falsa confrontación entre proteger el territorio y desarrollar la economía y qué papel debería tener el conocimiento científico para evitar que las decisiones dependan únicamente de posiciones políticas?
Los biólogos somos quienes lideramos ese aspecto científico porque tenemos una visión amplia y transversal de lo que ocurre en nuestro entorno. Tenemos una visión global de las situaciones, teniendo en cuenta todos los factores que influyen en la sostenibilidad a medio y largo plazo, especialmente condicionada por el cambio climático que también sufrimos en Canarias.
La ciencia es la base de una toma de decisiones más objetiva. Muchas veces se toman decisiones basadas en percepciones personales, pero necesitamos datos científicos sobre cómo se comporta el medio ambiente y cómo es nuestra interacción con él. Esa interacción puede ser perjudicial, pero también puede ser beneficiosa, como demuestra el ejemplo del Roque de los Muchachos en La Palma.
Debemos ser conscientes de la importancia de generar planes estratégicos a nivel Canarias, isla y zona, porque nuestra diversidad, con grandes diferencias de altitud y ecosistemas, requiere actuaciones específicas para conservarla.
Los biólogos trabajan en ámbitos tan diferentes como la conservación de la naturaleza, la salud, la investigación, la alimentación o la gestión ambiental, pero buena parte de la sociedad continúa asociando la profesión casi exclusivamente al medio ambiente. ¿Está suficientemente reconocido y aprovechado el papel de los biólogos en Canarias?
Esta pregunta me toca el corazón, porque mi respuesta es rotunda: no. Creo que los biólogos todavía tenemos mucho trabajo por delante para hacernos visibles en todos los ámbitos en los que trabajamos. Como bien dices, se nos reconoce mucho en el ámbito medioambiental, pero trabajamos también en la industria, en seguridad alimentaria, en reproducción humana, planificación familiar, hospitales, genética y diagnósticos genéticos.
También estamos presentes en divulgación científica, educación, turismo sostenible, gestión ambiental, calidad y seguridad alimentaria dentro de empresas y organizaciones. Somos mucho más amplios de lo que la sociedad cree. Incluso podemos aportar en estudios de confort, prevención de riesgos laborales o en la evaluación del medioambiente de un espacio de trabajo.
Creo que la mayor capacidad del biólogo es que trabajamos desde el dato científico y desde el origen de las situaciones. Nuestra visión es amplia porque trabajamos desde el origen de cualquier situación en la que la palabra vida está presente. Y ahí los biólogos tenemos mucho que decir y aportar.
Canarias cuenta con universidades, centros de investigación y profesionales altamente especializados, pero muchos jóvenes biólogos encuentran dificultades para desarrollar una carrera estable en las Islas. ¿Estamos formando talento que después no sabemos retener ni aprovechar?
Precisamente estuve con los últimos graduados en Biología hace poco, en unas jornadas de orientación laboral para ver qué salidas tienen una vez terminada la carrera. Lo que me daba cuenta era que muchas veces no tenemos claro dónde ir a trabajar y que, al ser jóvenes, la idea que tenemos de la realidad laboral no siempre coincide con lo que luego encontramos.
En Canarias tenemos grandes centros de investigación donde los biólogos tienen cabida, pero muchas veces las condiciones laborales no son las más óptimas.
La investigación básica es fundamental porque sin ella no existiría la investigación aplicada, pero es necesario dar ese paso hacia la utilidad social y empresarial de los estudios que se realizan. Que un proyecto pueda convertirse en algo concreto, útil y sostenible es clave para seguir generando investigación.
También animo a las empresas a colaborar en la incorporación de jóvenes profesionales. Desde el Colegio Oficial de Biólogos estamos recuperando las becas de bio voluntariado para que los alumnos de último curso puedan acercarse a la realidad laboral y adquirir experiencia. Salir fuera y volver con conocimiento es positivo, pero tenemos que crear caminos de retorno para que ese talento pueda quedarse y aportar en Canarias.
Usted inicia una nueva etapa al frente del Colegio Oficial de Biólogos de Canarias. ¿Cuál considera que es hoy la principal batalla que deben dar los biólogos en las Islas y qué le gustaría haber cambiado cuando termine su mandato?
El principal reto es acercar más la Biología al mundo de la empresa y a las organizaciones gubernamentales para ser más visibles en el papel fundamental que tenemos dentro del tejido económico y de la sociedad en general.
Queremos que cuenten con nosotros para aportar datos, tomar decisiones, ocupar puestos estratégicos dentro de las organizaciones y formar parte de equipos multidisciplinares. De hecho, ya hemos empezado ese camino elaborando convenios con asociaciones empresariales para explicar qué hacemos los biólogos, para qué servimos y por qué somos útiles en sus organizaciones.
Lo fundamental es transmitir que los biólogos somos una profesión altamente cualificada, útil para la empresa y la sociedad, y que estamos a disposición de quienes necesiten nuestro conocimiento y apoyo.