Tomás Azcárate Díaz de Losada: “Queremos que Canarias sea el gran destino náutico de Europa durante todo el año”
Tomás Azcárate. Presidente de la Asociación de Puertos Deportivos de Canarias, presidente de Marinas de España (FEAPDT) y presidente de TURMAR (Federación Empresarial de Turismo y Ocio Marino de Canarias
Los puertos deportivos han dejado de ser únicamente lugares de atraque para convertirse en espacios vinculados al turismo, el comercio, la restauración y el empleo. ¿Se reconoce ya suficientemente su peso estratégico en la economía canaria?
El reconocimiento es creciente, si bien debe seguir consolidándose, y lo planteamos a nivel nacional. Los puertos deportivos operan en un ámbito especialmente sensible: en el mar, en la costa y en el propio puerto concurren las competencias de numerosas administraciones —estatal, autonómica, insular y local—, y prácticamente toda la actividad que en ellos se desarrolla depende de varias de ellas de forma simultánea. Por ello resulta esencial la interlocución: un diálogo fluido y estable con todas esas administraciones, cuyas decisiones inciden directamente en la competitividad del sector frente a otros destinos internacionales.
Desde su posición al frente de Marinas de España, ¿qué ventajas competitivas tiene Canarias como destino náutico y en qué aspectos continúa por detrás de otros territorios?
La principal ventaja de Canarias es su ubicación estratégica: constituye la última escala natural para las embarcaciones que parten de Europa para cruzar el Atlántico, lo que otorga al Archipiélago una posición relevante en el ámbito náutico internacional. Es, además, el destino de invierno de Europa: sus condiciones permiten navegar durante los doce meses del año y acoger a embarcaciones y navegantes europeos en los meses en que la navegación de recreo se detiene en gran parte del continente. A ello se añaden una buena conectividad, unas infraestructuras portuarias sólidas y unos recursos turísticos de primer nivel. La situación geográfica es ciertamente alejada, pero precisamente por ello el potencial es considerable: quien navega hasta las islas encuentra un destino seguro, bien equipado y plenamente dotado de servicios. El reto del sector es aprovechar plenamente esa ventaja.
El sector reclama desde hace años una modernización de las instalaciones y una mayor agilidad administrativa. ¿Cuáles son hoy los principales obstáculos que frenan la inversión y el desarrollo de los puertos deportivos en las islas?
A nivel nacional, el factor que más condiciona la inversión es la seguridad jurídica de las concesiones. Las inversiones en un puerto deportivo son cuantiosas y a muy largo plazo, y para acometerlas se requiere certeza sobre los plazos concesionales. En este punto cabe destacar un contraste positivo: mientras en el conjunto del país continúa siendo una cuestión pendiente, en Canarias se ha abordado con acierto. El Gobierno de Canarias ha apostado por clarificar el régimen de las prórrogas concesionales, dotando de seguridad jurídica al sector, un avance que se reconoce y agradece. Ese es el marco que reclamamos para el resto del territorio: reglas estables y previsibles que permitan acometer inversiones a largo plazo con garantías.
Canarias habla cada vez más de economía azul y de diversificación turística. ¿Se está aprovechando realmente el potencial del turismo náutico y del ocio marino o sigue siendo una oportunidad pendiente?
Se aprovecha una parte, y queda un amplio margen de crecimiento. En el ámbito del turismo y el ocio marino, que representa TURMAR, constituye una oportunidad importante para Canarias, si bien son actividades que se desarrollan en zonas especialmente sensibles: buena parte de las áreas de mayor interés turístico están declaradas Zonas de Especial Conservación. Por ello deben estar debidamente ordenadas y llevarse a cabo de forma sostenible, compatibles con la protección del entorno en el que tienen lugar. Con ese fin, el sector mantiene un diálogo estrecho con las distintas administraciones, en este caso especialmente con el Ministerio para la Transición Ecológica. No se trata de atraer más turismo, sino de ordenarlo adecuadamente y orientarlo con criterios de sostenibilidad y calidad.
Sostenibilidad, digitalización, eficiencia energética y adaptación a nuevos perfiles de usuarios marcan el futuro del sector. ¿Cómo deberían transformarse las marinas canarias para seguir siendo competitivas durante la próxima década?
La próxima década pasa por potenciar los puertos en tres facetas. La primera, como vía de acceso para un turismo internacional de alto valor añadido, capaz de generar actividad económica y empleo en las islas. La segunda, la mejora de los propios puertos como atractivos turísticos y su conversión en centros de actividades de ocio complementario, integrados en su entorno y cercanos a la ciudadanía. Porque los puertos deportivos no son únicamente infraestructuras para quienes nos visitan; también son espacios para quienes vivimos en Canarias y auténticas puertas de acceso para acercarnos al mar, practicar actividades náuticas y disfrutar de sus instalaciones y de los servicios de ocio que ofrecen. Y la tercera, el refuerzo de los servicios de mantenimiento y reparación mediante la profesionalización y la formación especializada, ámbito en el que se genera empleo cualificado. A ello se añade una necesidad evidente: incrementar el número de atraques aprovechando las aguas ya abrigadas y ampliar las esloras disponibles, con el fin de alcanzar una dimensión que permita economías de escala y responder a una demanda que actualmente supera a la oferta. Todo ello con la sostenibilidad y la digitalización como ejes de cualquier transformación.
Como representante de los puertos deportivos y de las empresas de turismo y ocio marino, ¿qué medida concreta pediría al Gobierno de Canarias para impulsar definitivamente este sector y convertir al Archipiélago en un referente internacional?
El sector reconoce el compromiso del Gobierno de Canarias, que a través de la Consejería de Obras Públicas, Vivienda y Movilidad y del ente público Puertos Canarios ha dado muestras claras de su respaldo, entre ellas la seguridad jurídica otorgada a las prórrogas concesionales. Esa colaboración se materializa en la organización conjunta del II Congreso de Marinas de España, que la Consejería y Puertos Canarios celebran junto a la federación el 5 de noviembre en Las Palmas de Gran Canaria, con las inscripciones ya abiertas, y que constituye un foro de diálogo entre el sector, las administraciones y los expertos. En esa misma línea está previsto un pacto canario, concebido como instrumento para facilitar la consecución de estos objetivos: que el diálogo permanente entre el sector y las administraciones permita construir una estrategia nacional que sitúe a España a la vanguardia en este ámbito.