17/07/2024

Jonatán Díaz: «Los objetivos principales pasan por afianzar el paradigma preventivo en las personas»
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¿Cuándo nació Clínica Sacrum? Yo terminé mis estudios en el año 1995 y abrí el centro, pero con otro nombre: CEFIDE -Centro de Fisioterapia Deportiva-, porque en un inicio estaba enfocado a deportistas. Clínica Sacrum nace en 2010 cuando incluimos la parte de psicología y algunos otros servicios como la presoterapia. Nos comenzamos a dirigir […]

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¿Cuándo nació Clínica Sacrum?

Yo terminé mis estudios en el año 1995 y abrí el centro, pero con otro nombre: CEFIDE -Centro de Fisioterapia Deportiva-, porque en un inicio estaba enfocado a deportistas. Clínica Sacrum nace en 2010 cuando incluimos la parte de psicología y algunos otros servicios como la presoterapia. Nos comenzamos a dirigir a un concepto más amplio de la salud para tratar tanto el cuerpo como la mente. Por ello cambiamos de nombre y de concepto, ya no tratábamos solo a deportistas, sino que también a personas mayores, jóvenes e, incluso, niños.

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Nacimos en 1995, pero el concepto fue variando hasta consolidar Clínica Sacrum.

Dado el progreso y la diversificación de la oferta. Actualmente, ¿en qué punto se encuentran? ¿Qué servicios están ofreciendo?

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Actualmente, ofrecemos fisioterapia y osteopatía, y servicios de psicología.

De los servicios que ofrecen, ¿cuáles están siendo los más demandados?

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Incidiendo en el ámbito que me concierne, que es el de la fisioterapia y la osteopatía, lo que más demanda la gente es tratar problemas musculoesqueléticos, es decir, dolores que les aparecen, ya sea como resultado de una situación traumática, como puede ser una caída, un esguince o una lesión deportiva, o simplemente por lumbalgia o cervicalgia, dolores que aparecen como resultado de los hábitos que desarrollan en su vida diaria.

El principal problema son los eventos dolorosos. A pesar de ello, yo llevo ya tiempo con una mentalidad de favorecer en los pacientes que no vengan únicamente cuando tengan dolor, sino fomentar el trabajo preventivo. De hecho, he creado un protocolo de valoración e intervención sobre el paciente en el que ya hay una cantidad importante de pacientes que vienen sin tener ningún evento doloroso, sino con la idea de mantener su salud. En este caso, realizo una exploración biomecánica, veo si hay alguna zona con más restricción de movilidad o alguna molestia y en base a ello vamos trabajando, aportándole recomendaciones para que en el día a día se encuentren dentro de lo que yo llamo un rango de salud.

«Nacimos en 1995, pero el concepto fue variando hasta consolidar Clínica Sacrum»

¿Se preocupa cada vez más la sociedad por su salud musculoesquelética?

Sí. Por supuesto que sí. No obstante, tenemos un problema y es que se sigue pensando que los problemas o dolores que tenemos tienen que ver con daños, con alteraciones estructurales y esto la evidencia científica cada vez lo está refutando más. Yo puedo tener una hernia discal sin que me genere ninguna molestia importante y, al revés, puedo tener manifestaciones clínicas sin que haya una evidencia de alteración estructural. Esto nos obliga a cambiar de paradigma y hoy en día muchos profesionales se están adaptando a lo que llamamos el modelo biopsicosocial. No solo analizamos los problemas patoanatómicos, sino también la vivencia que tiene cada persona sobre el problema y sobre el contexto en el que se desarrolla. Los factores psicosociales afectan tanto o más que las propias patologías.

Abarcan el tratamiento desde una visión integral.

Sí, exactamente. Es lo que se ha aglutinado científicamente como modelo biopsicosocial centrado en el paciente. 

¿Cuáles están siendo las patologías más comunes?

Lo que más frecuente recibo son pacientes con dolores de espalda: lumbalgia o cervicalgia. Hay una cuestión curiosa y es que cuando yo salí de la facultad hace casi 30 años, a mí me decían que entorno a un 85% de las personas en algún momento de su vida iban a tener una lumbalgia. Los estudios actuales siguen diciendo lo mismo. Las dos causas más importantes que se dan es, por un lado, el sedentarismo. El sedentarismo ha aumentado y muchos de los procesos musculoesqueléticos en la espalda tienen que ver con desajustes entre lo que el cuerpo está preparado para hacer y lo que al final le estamos haciendo. Y, por otro lado, los factores psicosociales, es decir, el nivel de estrés y de hipervigilancia hace que nuestro sistema nervioso esté extremadamente sensible. Hay una especie de fragilidad donde los profesionales de la salud tenemos una misión muy importante para que los pacientes se refuercen, sean resilientes y facilitarles el automanejo de ellos mismos, que no dependan de intervenciones de otros profesionales, sino de lo que ellos mismos son capaces de hacer.

«Los factores psicosociales afectan tanto o más que las propias patologías»

Sigue siendo de especial relevancia la educación del paciente y su orientación en aras de que mejore sus hábitos de vida.

Es clave. Las tres patas en las que yo me baso en mi trabajo son: la educación adaptada a la persona, a pesar de que tenemos acceso a mucha información, hay que saber discernirla y adaptarla a las circunstancias de cada persona; la terapia manual y el ejercicio terapéutico. 

Para finalizar con la entrevista me gustaría conocer cuáles son los objetivos y las líneas de trabajo para los próximos años de Clínica Sacrum.

Los objetivos principales pasan por afianzar el paradigma preventivo en las personas. En otras palabras, que no tengan que venir cuando ya el problema está generado, porque eso implica un mayor coste económico, sino que acudan periódicamente disminuyendo el número de sesiones en caso de pasar por un evento particular. Y, a la par, afianzar la educación y la responsabilidad sobre los factores biopsicosociales de la población. Estos serían los principales cometidos que me marco.

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