Más allá de las cifras de afiliación y cursos impartidos, ¿cuáles considera que son los datos cualitativos más relevantes que Femete está aportando al tejido industrial? ¿Y cómo se traduce ese impacto en la competitividad y el desarrollo de las empresas locales?
Femete representa actualmente a veinticinco asociaciones del sector del metal y las nuevas tecnologías. Principalmente, representamos a pymes y micropymes. Nuestro ámbito de representación es amplio, abarcando desde el mundo de la automoción, donde cubrimos toda la cadena: venta e importación de vehículos, venta de vehículos usados, reparación de vehículos, repuestos, neumáticos, rent a car, desguaces y gestores de residuos. Además, fuera del área de la automoción, representamos a empresas relacionadas con el medio ambiente, instalaciones (frío, calor, electricidad, agua), instaladores de aluminio, construcciones metálicas, reparaciones navales, náutica y deportes, electrodomésticos e innovación en nuevas tecnologías.
En total, contamos con mil quinientas empresas asociadas en la provincia y representamos a quince mil trabajadores. Un dato relevante es que en el año 2024 formamos a más de cinco mil alumnos en nuestro centro de formación, generando un valor fundamental para la industria en la provincia.
Como bien comenta, Femete lidera diversos proyectos vinculados a la formación y el empleo. ¿Podría profundizar en aquellos que están generando un mayor impacto en la inserción laboral de los jóvenes y la actualización de competencias de los profesionales del sector?
Sí, por supuesto. Como hemos comentado en muchas ocasiones, entendemos que una de las mayo- res dificultades actuales es la falta de profesionales cualificados. Por eso, con esa misión, ofrecemos formaciones en diversas áreas profesionales: fontanería, electricidad, electrónica, energías renovables, informática, prevención, seguridad y medio ambiente, trabajos en altura, soldadura, mantenimiento de ascensores, control de plagas y un largo etcétera.
La clave es que nuestros docentes son profesionales activos del sector privado, lo que garantiza que la formación teórica represente solo un 30%, mientras que el 70% restante es eminentemente práctica. Los alumnos experimentan de primera mano la realidad de las funciones profesionales que desempeñarán una vez se incorporen al mercado laboral.
Creo que la clave del éxito es que tenemos una tasa de inserción laboral superior al 60%, y en algunas especialidades, como la soldadura, supera el 90%, lo cual son datos extraordinarios. En la última década, hemos incorporado aproximadamente cuarenta mil trabajadores al mercado laboral, que, como bien sabemos en nuestro sector industrial, son trabajos con buenas remuneraciones y condiciones laborales favorables.
Por otra parte, la lucha contra la ilegalidad y la economía sumergida se presenta como un desafío constante. ¿Qué nuevas iniciativas o estrategias están implementando para fortalecer su labor en este ámbito y proteger a las empresas y profesionales que operan dentro de la legalidad?
Tenemos un programa llamado ‘Apuesta por la Industria Legal’, que lleva años en funcionamiento y trabajamos junto a Femepa y el Gobierno de Canarias. Este programa ha evolucionado significativamente. Inicialmente, se centraba en denunciar a las empresas que operaban en el mercado ilegal, pero ahora va mucho más allá.
Nuestro enfoque actual es apostar por las empresas y profesionales industriales como claves para el desarrollo económico y sostenible de Canarias, también detectando a las empresas fuera del mercado legal y acompañándolas en su proceso de legalización. Además, llevamos a cabo una labor educativa y divulgativa sobre las buenas prácticas, acercándonos también a los jóvenes.
Visitamos centros de formación profesional y ofrecemos charlas a empresarios para destacar los beneficios de operar dentro de la legalidad. Consideramos que esta es una parte fundamental de nuestro trabajo.
También contamos con una plataforma donde damos visibilidad a los negocios ilegales que detecta la ciudadanía. Esta plataforma permite el acceso a denuncias acreditadas que, a pesar de nuestros esfuerzos por atraer a las empresas al mercado legal, no han tenido éxito. Las autoridades pertinentes tienen acceso a esta información, de forma totalmente digitalizada e inmediata.
«Participamos en un proyecto muy valioso llamado ‘Tierra Firme’ con el Gobierno de Canarias para capacitar a jóvenes de Senegal en fontanería»
Me gustaría destacar vuestra participación en proyectos internacionales, un factor clave para el desarrollo industrial. ¿En qué proyectos internacionales participa Femete actualmente? ¿Cuáles son sus objetivos y qué beneficios aportan al sector industrial de la provincia?
Actualmente, participamos en un proyecto muy valioso llamado ‘Tierra Firme’, que subvenciona el Gobierno de Canarias, para capacitar a jóvenes de Senegal en fontanería. El objetivo es proporcionarles las herramientas para que puedan prosperar y mejorar su calidad de vida en su lugar de origen. En estas misiones, contamos con la participación de empresarias ejemplares, como Olga Sanfiel, representante de Cercasa, y Pedro Armas, docente y presidente de Apigaste. Es un proyecto modélico, con un impacto positivo a largo plazo en estos países africanos.
Por otro lado, el departamento de subvenciones de Femete desempeña un papel fundamental en el apoyo a las empresas asociadas.
Dado que representamos a muchas micro pymes y pymes con pocos empleados, que a menudo tienen dificultades para acceder a subvenciones europeas, nacionales, regionales o municipales, nuestro departamento les facilita todo el proceso. Nos encargamos de la solicitud, tramitación y justificación de las subvenciones, brindándoles un servicio integral. Gracias a nuestra experiencia, hemos logrado obtener 800.000 euros en subvenciones para estas pequeñas empresas en los últimos años.
No podemos concluir esta entrevista sin abordar el reconocimiento de Femete como un referente en responsabilidad social corporativa. ¿Cuáles son los pilares fundamentales de vuestra estrategia de RSC y cómo se manifiestan en vuestras actividades y proyectos?
Nuestra implicación en responsabilidad social corporativa y sostenibilidad es intrínseca a nuestra organización. Hemos trabajado en ello durante muchos años, manteniendo un compromiso firme, incluso a través de nuestra adhesión al Pacto Mundial de las Naciones Unidas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Tanto a nivel interno como externo, para nuestras empresas asociadas, implementamos programas de formación, asesoramiento y apoyo a la modernización empresarial, centrados en la gestión ambiental y social, la eficiencia energética y la digitalización. Esto ha generado un impacto social significativo, facilitando la formación a colectivos vulnerables. Mantenemos numerosos acuerdos con diversas ONG y, a nivel interno, hemos adoptado medidas para reducir nuestra huella de carbono. En los últimos años, hemos cuantificado el impacto económico generado en 16 millones de euros, que hemos devuelto a la sociedad, destinando más de 1.6 millones a acciones sociales, medioambientales y económicas en la región. Continuaremos con este compromiso, ya que es fundamental y parte de nuestra esencia.