Desde el enfoque médico y científico, la prevención eficaz requiere evidencia, datos y personal cualificado. ¿Qué papel juegan estos elementos dentro de su modelo de trabajo?
Como fisioterapeutas, readaptadores o entrenadores, tenemos una parte muy importante en lo que se refiere a la protección y prevención de la salud a diferentes niveles. Creo que se está produciendo un cambio de mentalidad: no solo hay que acudir al profesional cuando ya se tiene un problema, sino que debemos intentar llevar los mejores hábitos posibles para evitar que esos problemas aparezcan.
En nuestra clínica contamos con distintas opciones que permiten precisamente trabajar en esa línea preventiva. Disponemos de pilates, ejercicio terapéutico, ejercicio de readaptación y servicio de entrenamiento funcional. Son cuatro alternativas distintas, pero todas bajo un mismo concepto primario: el movimiento. Desde el primer día hemos entendido que movimiento es salud, y eso es lo que intentamos promover tanto con nuestros clientes como con nuestros propios terapeutas. Toda nuestra estructura gira en torno a esa idea.
En cuanto a los perfiles que atienden con mayor frecuencia, ¿qué tipo de lesiones o procesos son los más habituales en su día a día?
En la práctica diaria solemos encontrarnos con procesos agudos que resultan comunes y reconocibles para la mayoría de las personas: ciáticas, lumbalgias, tortícolis y otros cuadros similares que se repiten con bastante frecuencia. Son patologías que forman parte de la realidad cotidiana de muchas personas.
Además, en los últimos años, debido al crecimiento de la población, también hemos observado un aumento significativo de procesos quirúrgicos y posquirúrgicos de distinta índole. Cada vez tratamos más pacientes que han pasado por cirugía y que necesitan un proceso de recuperación y readaptación adecuado. Por tanto, podríamos decir que en nuestro día a día predominan estos dos grandes grupos: los procesos agudos habituales y los casos posquirúrgicos.
¿Qué les diferencia de otras clínicas o centros a los que puede acudir una persona cuando sufre una lesión?
Nuestra principal diferencia radica en la visión analítica y global con la que trabajamos. Intentamos alejarnos de centrarnos exclusivamente en la lesión y entender que detrás de ella hay una persona con circunstancias específicas. No abordamos un problema aislado, sino el contexto completo del paciente.
Me gusta decir que debemos cambiarnos las gafas y mirar con perspectiva. No analizamos solo el tejido o la estructura afectada, sino al paciente en su conjunto, buscando soluciones desde distintos puntos de vista. Por eso hemos incorporado progresivamente más servicios y especialistas que aporten nuevas perspectivas.
Actualmente contamos con áreas como entrenamiento, pediatría y neurología, y en marzo incorporaremos también nutrición. Esta ampliación responde a esa visión global: trabajar varios profesionales sobre un mismo caso, aportando soluciones desde distintas áreas, en lugar de limitarnos a tratar una lesión concreta.
En relación con esta nueva área de nutrición, ¿qué aportará al conjunto del proyecto?
La incorporación de la nutrición refuerza esa globalidad que buscamos. Estar en un mismo centro con varios profesionales trabajando sobre un mismo caso permite una coordinación directa y constante.
Un proceso nutricional puede complementarse perfectamente con la parte de entrenamiento, con programas específicos diseñados de manera conjunta. El hecho de que ambos profesionales puedan intercambiar información y retroalimentarse facilita un enfoque bilateral que, sin duda, se traduce en mejores resultados. La clave está en que todos trabajen de la mano, con una comunicación fluida y objetivos comunes.
Otro aspecto relevante es la educación del paciente. ¿Qué importancia tiene dentro de sus programas y qué cambios observan cuando el paciente comprende su proceso?
La educación del paciente es fundamental. Cuando alguien acude a un profesional, debemos responsabilizarnos de responder con claridad a tres cuestiones básicas: qué tiene, cuánto tiempo puede tardar en recuperarse y cómo vamos a tratarlo.
No se trata de ofrecer plazos exactos, porque trabajamos con márgenes orientativos, pero el paciente debe salir con una idea clara. Por ejemplo, en una tendinopatía crónica podemos explicar que la recuperación suele situarse
dentro de un determinado rango de semanas, para que entienda que no es un proceso inmediato.
No deberíamos iniciar un tratamiento sin haber aclarado estos puntos. Cuando el paciente comprende su diagnóstico, los tiempos aproximados y el plan de actuación, se reducen expectativas irreales y aumenta su implicación en el proceso.
Desde una perspectiva más estratégica, ¿qué papel juegan las alianzas con entidades deportivas, empresas o el propio sistema sanitario?
Cualquier entidad puede beneficiarse de los servicios de un centro como el nuestro. Actualmente mantenemos más de 30 acuerdos con diferentes entidades deportivas, algunas de carácter profesional y otras más lúdicas o semiprofesionales. También colaboramos con empresas que buscan mejorar la calidad de vida de sus trabajadores.
Este tipo de colaboración refuerza el papel de protección y prevención. Si conseguimos mejorar la salud de deportistas o empleados, estamos contribuyendo también a reducir problemas futuros y, en consecuencia, a disminuir la presión sobre el sistema sanitario público. Es una herramienta que ya tenemos integrada en nuestros servicios y que consideramos de gran utilidad a nivel social.
Para finalizar, ¿qué objetivos y retos se han marcado para este nuevo año?
Hemos comenzado el año reforzando una línea que tiene que ver menos con la parte empresarial y más con la ayuda social, que siempre ha formado parte de nuestra filosofía. Hemos puesto en marcha una actividad mensual destinada a una ONG o a un servicio que consideremos relevante, desarrollando sesiones de una o dos horas los sábados. Esta iniciativa se ha integrado dentro de nuestra estructura y tendrá continuidad en el tiempo.
Además, hemos profesionalizado aún más la formación interna. Aunque ya trabajábamos este aspecto, ahora realizamos formaciones mensuales y un seguimiento más exhaustivo de todos los trabajadores.
En cuanto a novedades orientadas al cliente, además de la incorporación de nutrición, estamos desarrollando proyectos relacionados con hipopresivos y pilates reformer, que verán la luz próximamente. Todo ello forma parte de nuestra idea de seguir creciendo, pero siempre manteniendo el concepto central que nos define: trabajar el movimiento como base de la salud y abordar cada caso desde una visión global y coordinada.











