El SCS participa en el Congreso de la Sociedad Española de Directivos de Atención Primaria
En su exposición, Estupiñán abordó cómo la inteligencia artificial puede mejorar la gestión sanitaria mediante la predicción de necesidades asistenciales, optimización de decisiones, y la redistribución de recursos. Destacó la importancia de criterios como la aceptabilidad del usuario, responsabilidad ética, y validación clínica y económica en la selección de proyectos de IA y presentó casos específicos de predicción de urgencias respiratorias y detección de uso inadecuado de medicamento.
La responsable de Humanización de la Dirección General del Paciente y Cronicidad del SCS, Vinita Mahtani Chugani, participó en la mesa sobre ‘Modelo de atención en personas con enfermedades crónicas desde la perspectiva del paciente. Orientación a Salud Mental, en la que también intervinieron Llucía Moreno, enfermera de Atención Primaria de Mallorca y coordinadora del programa PACIENT ACTIU en el Servei de Salut de Illes Balears, y Ana Cabadas, representante de la Asociación de pacientes trastorno límite de la personalidad (AMAI-TLP).En su intervención, Vinita Mahtani destacó la importancia de un modelo de atención centrado en la persona. Subrayó que la atención integral debe considerar el encuentro entre profesional y paciente como un encuentro entre personas, enfatizando la inclusión de escuelas de pacientes, la formación y cuidado del personal, y la participación ciudadana como pilares fundamentales para mejorar la calidad de vida de los pacientes crónicos.
Humanización de la atención sanitaria
La Dirección General del Paciente y Cronicidad está trabajando en la elaboración de una Estrategia de Humanización para el SCS que transforme el modelo asistencial hacia un enfoque humano-céntrico en todas sus vertientes.
Esta iniciativa liderada por la Dirección General del Paciente y Cronicidad del SCS para avanzar hacia un modelo de atención sanitaria que sitúe a las personas en el centro del sistema sanitario, garantizando una prestación oportuna y de calidad.
De esta forma, se pretende impulsar la participación de los profesionales, de los pacientes y de las instituciones en el desarrollo de una asistencia centrada en la persona y sus necesidades, construyendo un sistema de salud público que refleje los valores de empatía, respeto mutuo y cuidado.