ASD-Oxia desarrolla su actividad en el ámbito de la sostenibilidad y la innovación. ¿Cuál es la misión principal de la entidad y qué papel aspira a desempeñar en la transformación hacia un modelo de desarrollo más sostenible?
La sostenibilidad es uno de los ejes transversales que intentamos impulsar en todo lo que hacemos, sobre todo cuando trabajamos con la administración pública, donde es clave gestionar bien los recursos y utilizarlos de forma responsable.
Desde el inicio, también hemos tenido muy claro que una parte fundamental de nuestro trabajo es el desarrollo integral, tanto de las instituciones como de las personas, porque van de la mano. Las instituciones no tienen sentido sin las personas que las forman, y al mismo tiempo las personas encuentran propósito y crecimiento dentro del trabajo que se realiza en instituciones y entidades, tanto públicas como privadas. Con esa idea como base es como hemos ido diseñando y desarrollando cada una de nuestras acciones.
¿Hasta qué punto la innovación tecnológica y organizativa es clave para avanzar hacia modelos sostenibles, y qué tipo de soluciones impulsa ASD-Oxia para generar un impacto ambiental y social positivo?
La tecnología siempre ha ido de la mano del ser humano, y aunque ahora la inteligencia artificial ya no es algo completamente nuevo, sí que plantea retos diferentes. Por eso, una de nuestras líneas importantes es la parte educativa: aprender a usar estas herramientas de forma responsable y entender que son eso, herramientas, y no el fin en sí mismo.
Al final, la IA y este tipo de tecnologías nos ayudan a automatizar procesos, y esa automatización nos permite dedicar tiempo a lo realmente importante, que es lo que aportan las personas: la creatividad, la conexión, la capacidad de pensar y crear juntas.
Creemos que es necesario recurrir a estas nuevas herramientas que van surgiendo, no solo desde el aprendizaje, sino también desde una mirada de sostenibilidad. El entorno está bastante castigado, y reducir los recursos que utilizamos en nuestras intervenciones nos ayuda a conectar mejor con el medio y a que esta sufra menos las consecuencias del uso excesivo de energía y materiales. En esa línea es en la que intentamos orientar todas nuestras acciones.
El desarrollo sostenible se apoya en tres pilares fundamentales. ¿Cómo logra ASDOxia equilibrar la viabilidad económica de los proyectos con la responsabilidad social y la protección del medio ambiente?
Es una lucha constante, porque algo en lo que insistimos mucho, tanto en el ámbito público como en el privado, es en la necesidad de reutilizar los recursos que ya existen. Y, sobre todo, de mostrar y poner en valor de forma responsable todos esos recursos, herramientas y materiales que se han generado con fondos públicos.
Cuando trabajamos con la administración, vemos que muchas veces se crean herramientas nuevas sin visibilizar las que ya existen, y eso hace que materiales muy valiosos acaben guardados en un cajón. Creemos que es fundamental darlos a conocer para que la ciudadanía los pueda usar, antes que seguir creando cosas desde cero.
Nuestro trabajo de asesoramiento y acompañamiento va precisamente en esa línea: rescatar el trabajo que se ha hecho en años anteriores, recuperarlo en la medida de lo posible, adaptarlo y mejorarlo cuando hace falta. Es verdad que algunos recursos se crearon en un contexto distinto y necesitan actualizarse, pero sin perder de vista todo el esfuerzo, la energía y el conocimiento que hubo detrás. Nosotras intentamos potenciar al máximo todo lo que ya se ha hecho.
La sostenibilidad requiere un enfoque colaborativo. ¿Qué importancia tienen las alianzas con administraciones públicas, empresas y entidades sociales en el desarrollo de los proyectos de ASD-Oxia?
Para nosotras es clave generar conexiones. En las islas no somos tantas las entidades que trabajamos en el ámbito socioeducativo, tanto en lo público como en lo privado, así que conocernos, compartir información y coordinarnos marca la diferencia. Muchas veces contactamos con quien ya ha trabajado antes en un material, compartimos lo que estamos haciendo y luego también devolvemos resultados, para sumar.
Evitar luchas vacías y apostar por la interconexión es fundamental, y además es una base clara de la sostenibilidad. Conectar entidades, ayuntamientos cercanos o equipos que ya están trabajando en lo mismo permite reutilizar recursos y hacerlos crecer. Y cuando hay voluntad, más allá de colores políticos, esas conexiones funcionan y multiplican el impacto.
Cada territorio presenta retos específicos. ¿Cómo se adaptan las soluciones de ASD-Oxia a contextos locales concretos y qué papel juega el conocimiento del entorno en el diseño de proyectos sostenibles?
Para nosotras es fundamental partir del conocimiento local. No se puede crear nada que sea realmente sostenible y con valor si no escuchamos a las personas que viven en ese entorno, porque son quienes conocen de verdad tanto sus virtudes como sus dificultades.
Por eso creemos mucho en generar diálogos claros, sinceros y transparentes con la gente del lugar, y en hacerles sentir protagonistas de las acciones. Eso nos permite trabajar con un conocimiento muy ajustado a la realidad, a lo que se necesita en cada momento y en cada contexto. Porque no solo cambia de una isla a otra, sino incluso dentro de un mismo municipio o de un barrio a otro.
Para nosotras, una herramienta clave es la pregunta: una pregunta que no viene a imponer respuestas, sino que invita a hablar, a dialogar. Y, sobre todo, a poner a la ciudadanía en el centro, como protagonista real del cambio.
La economía circular es uno de los pilares del nuevo modelo productivo. ¿Qué oportunidades reales ve en su aplicación y cómo las integra ASD-Oxia en sus líneas de trabajo?
Para nosotras es fundamental, y además es una clave clara de la sostenibilidad. Siempre que podemos apostamos por proveedores locales y por mover nuestros proyectos en el entorno cercano, para generar conexiones entre empresas y entidades y aprovechar lo que ya se produce aquí.
Es verdad que a veces, para cosas muy concretas, hay que recurrir a proveedores de fuera, pero nuestra prioridad es trabajar con gente del territorio. Desde la formación, donde intentamos contar y visibilizar a docentes locales, hasta la organización de jornadas o congresos: catering, impresión, materiales… siempre que se pueda, que sea del entorno.
Creemos que es una responsabilidad, pero también un valor que hay que poner en práctica y hacer visible.
Mirando a medio y largo plazo, ¿cómo imagina la evolución del desarrollo sostenible y qué papel le gustaría que desempeñara ASD-Oxia en ese escenario?
Se nos plantean muchos retos y en un mundo que va tan rápido es fundamental parar y reflexionar sobre los recursos que ya tenemos y cómo usarlos de forma más eficiente. Creemos que ahí tenemos un papel que aportar, porque cada entidad y cada persona suma desde un lugar único.
Nuestra responsabilidad pasa por generar espacios para esa reflexión: pensar dónde estamos, hacia dónde queremos ir y cómo aprovechar mejor los recursos sociales, que son muchos. También intentamos aplicar eso en lo práctico, por ejemplo, priorizando reuniones por videoconferencia cuando es posible, sin dejar de lado las presenciales cuando son necesarias, para reducir desplazamientos y huella.
Al final, se trata de aportar nuestro granito de arena con una forma de trabajar basada en la eficiencia, el uso responsable de los recursos y la interconexión. Ese es uno de los grandes retos que tenemos ahora mismo.








