Octavio Rodríguez: “Urbanismo y vivienda son dos caras de la misma moneda”
Octavio Rodríguez. Concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Arucas
Arucas afronta el reto de crecer sin perder su identidad y sus valores paisajísticos. ¿Qué modelo de ciudad impulsa el Ayuntamiento para compatibilizar el crecimiento residencial con la protección del territorio?
Arucas está experimentando una transformación importante. Lejos de perder población, el municipio ha mantenido un crecimiento sostenido durante los últimos 25 años y actualmente ronda los 39.000 habitantes, alcanzando su máximo histórico en 2025.
Este crecimiento demuestra que Arucas sigue siendo un municipio atractivo para vivir. La mejora de las conexiones con Las Palmas de Gran Canaria y con el resto de la isla ha reducido las distancias y ha acercado aún más el municipio al área metropolitana, lo que supone una oportunidad, pero también una responsabilidad.
La mayor accesibilidad y la demanda residencial están generando una presión creciente sobre el mercado de la vivienda, especialmente ante la limitada oferta disponible. Por ello, entendemos que urbanismo, vivienda y movilidad deben abordarse de manera conjunta.
El objetivo es anticiparnos a estos cambios y ordenar el crecimiento de forma equilibrada, aprovechando las oportunidades que ofrece el municipio sin poner en riesgo su identidad, su territorio y sus valores paisajísticos.
La tramitación urbanística sigue siendo un reto para el desarrollo de nuevos proyectos. ¿Qué está haciendo el Ayuntamiento para agilizar las licencias sin renunciar al control urbanístico?
Nuestro objetivo es agilizar la tramitación, pero siempre garantizando el control urbanístico. El Ayuntamiento tiene competencias principalmente en suelo urbano, mientras que otras administraciones intervienen en materia de suelo rústico.
En los últimos meses hemos reforzado el departamento de Urbanismo con la incorporación de una nueva letrada y más recursos, lo que nos está permitiendo avanzar en la gestión de las licencias. Algunos expedientes requieren más tiempo por su complejidad y por la necesidad de subsanar las deficiencias que puedan detectarse.
Además, tras la anulación del Plan General por una sentencia del Tribunal Supremo debido a un defecto de forma, Arucas tuvo que volver a las normas subsidiarias de 1984, adaptándolas progresivamente a la realidad actual del municipio para evitar un parón urbanístico.
Nuestro principal objetivo ahora es avanzar en el nuevo Plan General, cuyo borrador esperamos tener este año. Será un documento adaptado a la legislación vigente y muy similar al anterior, que fue anulado por cuestiones formales y no por problemas ambientales o urbanísticos de fondo.
¿Qué actuaciones considera prioritarias para mejorar la movilidad y la conexión entre el casco de Arucas y sus barrios?
Hemos aprobado recientemente el Plan de Movilidad Urbana Sostenible, que contempla mejorar la conexión entre los distintos núcleos urbanos, especialmente mediante itinerarios peatonales. Además de planificar estas actuaciones, el documento nos permite optar a subvenciones y financiación para ejecutar proyectos de mayor alcance.
El plan ha contado con participación ciudadana y ha incorporado las propuestas planteadas por los vecinos. Por las características de Arucas, la conectividad entre barrios sigue siendo uno de nuestros principales retos.
Ya se han impulsado actuaciones como la finalización del pasaje Venezuela, en Santidad, y existen proyectos para mejorar la conexión hacia San Francisco Javier y para unir peatonalmente Santa Flora con la zona baja de El Pino y Visvique.
Son actuaciones que se desarrollarán progresivamente y que contribuirán a transformar la movilidad del municipio. También hemos trabajado en la adquisición de suelo para nuevos aparcamientos y en la reorganización de la parada de guaguas, con el objetivo de mejorar la movilidad y descongestionar el centro urbano.
Arucas combina la actividad residencial con la agrícola, comercial e incluso empresarial, lo que exige mantener un equilibrio entre los diferentes usos del territorio. ¿Cómo puede el urbanismo contribuir a generar nuevas oportunidades económicas y empleo sin aumentar la presión sobre el suelo y el paisaje del municipio? El Plan General debe garantizar la convivencia entre las distintas actividades: residencial, agrícola, industrial y empresarial, buscando un equilibrio adecuado entre ellas. La prioridad es concentrar el crecimiento residencial en las zonas que ya tienen ese carácter, evitando ocupar espacios protegidos. Arucas no puede crecer sin planificación; debe hacerlo preservando su identidad, su casco histórico, sus vegas y sus espacios naturales protegidos, como Riquiánez.
El urbanismo debe desarrollarse además con seguridad jurídica y dentro del marco normativo. No podemos clasificar o desclasificar suelo de manera arbitraria, sino aprovechar de forma responsable el suelo disponible y orientar su desarrollo hacia las necesidades reales del municipio.
También se está produciendo un crecimiento de la iniciativa privada en Arucas. ¿Cómo puede el Ayuntamiento garantizar que ese crecimiento contribuya realmente a facilitar el acceso a la vivienda?
Es verdad que estamos experimentando ahora mismo un crecimiento de la iniciativa privada en Arucas. Hemos dado últimamente bastantes licencias para la construcción de viviendas y, en ese sentido, no basta con aumentar el número de viviendas, sino que necesitamos que una parte importante de esa nueva oferta sea accesible para quienes trabajan y quieren desarrollar su vida en Arucas.
Ahí es donde el Ayuntamiento tiene que ejercer, en cierto sentido, su responsabilidad, porque el urbanismo no puede limitarse a tramitar expedientes y conceder licencias, sino que el urbanismo es la herramienta para construir el municipio que queremos de cara al futuro.
Habrá un momento en que el crecimiento tendrá que parar porque no habrá más posibilidad de crecimiento. Por eso tenemos que intentar también que esas nuevas promociones, esas nuevas actuaciones y esa gente que quiere venir a vivir a Arucas puedan acceder a viviendas que actualmente están en desuso y sean rehabilitadas para ponerlas otra vez en funcionamiento con su uso residencial primario.
Urbanismo y vivienda son dos caras de la misma moneda. El reto de Arucas no es solo construir más, sino planificar de forma coherente para que el crecimiento genere oportunidades, vivienda accesible y calidad de vida.
Queremos que nuestros jóvenes y nuestras familias puedan seguir desarrollando su proyecto de vida en Arucas, pero también que Arucas siga siendo un municipio atractivo, un lugar al que la gente quiera venir a vivir y quedarse.
Porque cuando hablamos de urbanismo y vivienda, hablamos del futuro de nuestra ciudad: de crecer con planificación, preservar nuestra identidad y conseguir que vivir en Arucas sea una oportunidad y una elección.
Para finalizar, aunque hemos ido comentando durante toda la entrevista de los objetivos de su área de Urbanismo, ¿qué proyectos o actuaciones quiere dejar encaminados de cara a 2027?
Nuestro principal objetivo es avanzar en el Plan General para garantizar seguridad jurídica y una planificación adaptada a la realidad actual de Arucas. El municipio cuenta con suelo, población, patrimonio, identidad y buenas conexiones, por lo que debemos ordenar estos recursos y orientar el crecimiento hacia el interés general, evitando que sea únicamente el mercado quien marque su desarrollo.
En materia de vivienda, apostamos por combinar vivienda privada y protegida, suelo público y rehabilitación, con especial atención a jóvenes y familias. En esta línea, el Ayuntamiento ha cedido suelo al Gobierno de Canarias para construir 37 viviendas y trabaja en nuevos terrenos municipales para impulsar alrededor de un centenar más. También facilitamos la reactivación de promociones paralizadas, una vía para generar vivienda y mejorar el entorno urbano.
En definitiva, queremos un Arucas con más vivienda accesible y una planificación adecuada, pero siempre preservando su identidad, patrimonio y valores territoriales.