Eduardo Álvarez: “Queremos que el Puerto de Las Palmas siga liderando el Atlántico”
Eduardo Álvarez, presidente de la Asociación de Consignatarios y Estibadores de Buques de Las Palmas (ASOCELPA)
ASOCELPA ha celebrado ya su centenario y acaba de alcanzar las 42 empresas asociadas con la incorporación de GAC SPAIN. ¿Qué refleja este crecimiento sobre el momento que vive actualmente el sector consignatario y estibador en los puertos de Las Palmas?
Es una excelente noticia ver cómo nuestra comunidad portuaria sigue creciendo. Representar a más del 90% de las consignatarias censadas refleja un liderazgo sectorial indiscutible, respaldado por un trabajo minucioso en la atención de las 15.000 escalas anuales de media que registra nuestro puerto. Tras conmemorar nuestro centenario en 2025, este hito demuestra que el sector está plenamente vivo, unido y cohesionado. Cumplir cien años de historia ha significado un estímulo definitivo para seguir cooperando, modernizándonos e impulsando la profesionalización y la excelencia en cada servicio que ofrecemos.
La asociación nació en 1925 para defender los intereses de los agentes consignatarios y estibadores. Cien años después, ¿cuáles son hoy los principales retos que afrontan estas empresas en un entorno marítimo cada vez más globalizado y competitivo?
El escenario actual nos exige la máxima atención, una comunicación constante y un intercambio de información fluido entre todos los actores implicados. Los desafíos son de enorme envergadura, destacando especialmente la defensa de la excepcionalidad de los Puertos Canarios en el marco del sistema europeo de comercio de derechos de emisión (ETS), una normativa que condiciona severamente nuestro crecimiento. La aplicación de esta regulación comunitaria ha supuesto un impacto adverso que propicia el desvío de tráficos hacia puertos competidores de nuestro entorno geográfico, los cuales se ven favorecidos al no estar sujetos a estas restricciones. De no atenderse de forma urgente a las singularidades del archipiélago, esta situación terminará minando de forma irreversible nuestra competitividad.
A ello se suman otros retos estratégicos irrenunciables: la descarbonización, la definición de un mix de bunkering alternativo para consolidar nuestra hegemonía en el Atlántico Medio, la optimización ante la colmatación de las líneas de atraque y la necesidad de acometer la expansión del puerto para dar cabida a nuevos modelos de negocio.
ASOCELPA ha trabajado históricamente en la mejora de procesos documentales y burocráticos. ¿Qué avances considera prioritarios para seguir agilizando las operaciones portuarias y hacer más atractivos los puertos canarios para las navieras internacionales?
Este es un asunto elemental para la eficiencia de nuestra actividad diaria. Históricamente, desde la introducción de la navegación a vapor a finales del siglo XIX y la progresiva complicación de los trámites administrativos, la figura del consignatario ha sido y sigue siendo el eje central de la operativa. Hoy en día, la prioridad absoluta radica en culminar con éxito la digitalización integral de todos los procesos vinculados a la escala de un buque y sus servicios anexos.
Necesitamos mayor agilidad y determinación institucional en esta transformación digital para alcanzar una administración verdaderamente ágil y una eficiencia real en la gestión de las escalas. En este sentido, cabe destacar que la Autoridad Portuaria lanzará próximamente la plataforma “Port Control”, destinada al centro de control de tráfico marítimo portuario. Esta herramienta responde directamente a una de las demandas históricas de esta patronal, orientada a que los servicios portuarios se desarrollen bajo los más estrictos criterios de eficacia, economía, productividad y seguridad.
Canarias ocupa una posición estratégica en el Atlántico y compite con otros grandes hubs logísticos internacionales. Desde la visión de ASOCELPA, ¿qué fortalezas diferenciales tienen los puertos de Las Palmas y qué aspectos deberían reforzarse para consolidar ese liderazgo?
Nuestra ubicación geoestratégica en el Atlántico es privilegiada y diferencial, una condición que nos ha definido desde el inicio de las obras en la bahía de Las Isletas en febrero de 1883. Más allá de la indudable calidad técnica de nuestras instalaciones, la verdadera fortaleza de este puerto radica en su resiliencia y su inmensa capacidad de adaptación. Somos un recinto multiservicios extraordinariamente completo dentro de la industria logística, con una oferta diversificada que abarca desde terminales de contenedores de primer nivel hasta astilleros, offshore, cruceros y un potente mercado de bunkering.
Para consolidar esta posición, es imprescindible reforzar la planificación coordinada e informada de las infraestructuras de la mano de ASOCELPA, estableciendo una política comercial y estratégica sólida a medio y largo plazo. La colaboración público-privada debe ser profunda y efectiva. Asimismo, resulta fundamental defender ante Puertos del Estado la singularidad ultraperiférica de Canarias, asegurando tasas y tarifas adecuadas para los tráficos sensibles y estratégicos que nos permitan retener nuestro alto nivel competitivo.
Usted ha señalado en varias ocasiones la importancia del consignatario como “punta de lanza” del negocio portuario y como interlocutor directo con los armadores. ¿Qué demandas y tendencias están trasladando actualmente las navieras internacionales respecto a los servicios que ofrecen los puertos canarios?
Mantener un diálogo diario y fluido con numerosos compañeros y armadores es un gran privilegio, cimentado sobre una relación de absoluta confianza construida a lo largo de diez décadas. Lo que las navieras nos exigen hoy —y que desde la asociación defendemos con firmeza— es que se salvaguarden de forma estricta las condiciones óptimas que hagan atractivo seguir apostando por el puerto de Las Palmas.
Esto pasa, inexcusablemente, por garantizar las tarifas más competitivas posibles y un marco de libre competencia. Adicionalmente, el mercado nos demanda la máxima transparencia y una rigurosa pulcritud técnica tanto en las distintas normativas como en la ordenación y gestión general de los servicios y espacios portuarios.
El sector marítimo atraviesa un proceso de transformación marcado por la digitalización, la sostenibilidad y la modernización de los servicios portuarios. ¿Cómo se está preparando ASOCELPA para ayudar a sus asociados a adaptarse a estos cambios y aprovechar las nuevas oportunidades?
Somos plenamente conscientes del calado de esta transformación y mantenemos una interlocución constante en el sector para no dejar pasar ninguna oportunidad de desarrollo. ASOCELPA opera como un soporte técnico-profesional de primer orden, enfocado en dotar de información estratégica y actualizada a nuestros asociados, así como en analizar, promover e impulsar iniciativas que redunden en la mejora global de los servicios del Puerto.
En materia medioambiental, nuestro firme compromiso con iniciativas como “Friends of the Ocean” sigue siendo un pilar estratégico. Creemos firmemente en el impulso de una economía azul y oceánica sostenible, capaz de conciliar el desarrollo económico con la protección medioambiental, garantizando que el océano continúe siendo un ecosistema viable, competitivo y generador de oportunidades para las futuras generaciones.
Para finalizar, con la vista puesta en el futuro y en el próximo centenario de la asociación, ¿cuáles son los principales objetivos que se ha marcado ASOCELPA y qué proyectos considera estratégicos para reforzar la posición de los puertos de Las Palmas en el ámbito internacional?
Los ambiciosos objetivos que tenemos por delante exigen una fuerte cohesión sectorial. Nuestra prioridad de gestión se centra en hacer valer ante las administraciones públicas la legítima representatividad que ostenta ASOCELPA, potenciar la participación activa de nuestros asociados a través de comisiones de trabajo e intensificar la cooperación y el liderazgo conjunto con otras patronales del sector.
Estamos inmersos en un año 2026 vibrante, marcadamente cooperativo y repleto de oportunidades. Como proyecto de calado estratégico, confiamos en que, en un horizonte cercano, el puerto de Las Palmas sea integrado en el Grupo 1 del sistema portuario español, un salto de categoría que nos dotaría de mayores recursos económicos y de gestión para optimizar la explotación de nuestro puerto.