Nayra Marrero: “Necesitamos agilizar las licencias para construir al ritmo que demanda la sociedad”
Nayra Marrero. Presidenta del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Gran Canaria
Canarias atraviesa uno de los momentos más complejos en materia de vivienda. Más allá de la falta de suelo o de financiación, ¿cuál cree que es el principal problema que está impidiendo construir al ritmo que necesita la sociedad?
Creemos que el principal obstáculo de fondo es la escasez de suelo para edificar, unido al constante aumento de la presión demográfica, especialmente de población flotante, lo que hace que el sector de la vivienda sea cada vez más complejo de abordar y solucionar a medio y largo plazo en Canarias. No obstante, con respecto al ritmo de construcción más adecuado conforme al principio de sostenibilidad, sabemos que es un gran obstáculo la lentitud en la tramitación y resolución de los procedimientos de concesión de licencias urbanísticas, así como el encarecimiento de los costes de construcción, que ahondan finalmente en las dificultades de financiación para la población que no tenga alto poder adquisitivo.
Esta situación debe ser abordada desde múltiples sectores, y de ahí la complejidad, y lo que puedo añadir desde el concreto ámbito de la Arquitectura Técnica es que sería muy recomendable que se impulsara con fuerza la rehabilitación de las viviendas.
La construcción vive una transformación marcada por la industrialización, la eficiencia energética y la rehabilitación de edificios. ¿Está preparado el sector en Canarias para afrontar ese cambio o todavía queda camino por recorrer?
El sector de la construcción en Canarias ha dado pasos importantes en los últimos años, apoyado especialmente por las reformas legislativas de contenido técnico, y a través de ello se ha elevado la conciencia sobre la necesidad de apostar por la industrialización, la sostenibilidad y la rehabilitación del parque edificado. Sin embargo, todavía queda camino por recorrer para que se amplíe socialmente ese mayor nivel de calidad.
La implantación de nuevos sistemas constructivos, la digitalización de los procesos, la incorporación de criterios de eficiencia energética y el refuerzo de la capacitación de la mano de obra requieren inversión, formación y una adaptación progresiva por parte de empresas y profesionales, y en eso se está trabajando.
La rehabilitación del parque inmobiliario será una de las grandes prioridades durante los próximos años. Sin embargo, muchos propietarios siguen viendo estas actuaciones como un gasto y no como una inversión. ¿Qué falta para cambiar esa percepción?
El principal reto es trasladar a la ciudadanía que rehabilitar un edificio no solo mejora su estado de conservación sin más, sino que aumenta su valor, reduce el consumo energético, mejora el confort, accesibilidad y disminuye los costes de mantenimiento a medio y largo plazo. Por tanto, no se trata de un gasto, sino de una inversión con beneficios económicos, sociales y ambientales. Para cambiar esa percepción hace falta más información, asesoramiento cercano y procedimientos administrativos más sencillos. También es importante que las ayudas públicas sean estables, ágiles y fáciles de gestionar, para que las comunidades de propietarios no renuncien a las actuaciones por la complejidad de los trámites.
Cuando los ciudadanos comprueben el ahorro energético, la mejora en la calidad de vida y la revalorización de sus viviendas, la rehabilitación dejará de verse como una obligación y pasará a ser un hecho cultural normalizado y entenderse como una oportunidad de un mejor futuro.
La falta de mano de obra cualificada preocupa cada vez más a empresas y profesionales. ¿Se enfrenta el sector a un problema de relevo generacional y cómo puede volver a atraer talento joven hacia la construcción?
Sí, el relevo generacional es uno de los principales retos del sector. Faltan profesionales jóvenes para sustituir a quienes se jubilan y eso puede afectar a la capacidad de respuesta de la construcción.
Para atraer talento es necesario modernizar la imagen que da el sector hacia afuera, reforzar la Formación Profesional, estrechar la colaboración entre empresas y centros educativos y ofrecer empleos estables con oportunidades de crecimiento. La construcción de hoy es un sector innovador, tecnológico y con un papel clave en el desarrollo sostenible, y así conviene que sea percibido por la ciudadanía en general, sobre todo entre los jóvenes.
Los arquitectos técnicos desempeñan un papel esencial en la calidad, la seguridad y la sostenibilidad de los edificios, aunque muchas veces su trabajo pasa desapercibido. ¿Qué le gustaría que la sociedad conociera mejor sobre esta profesión?
Me gustaría que la sociedad conociera que los arquitectos técnicos estamos presentes durante todo el proceso constructivo, garantizando la calidad, la seguridad, el cumplimiento de la normativa y la eficiencia de los edificios, pero nuestra labor va mucho más allá de la dirección de ejecución de la obra; también intervenimos en rehabilitación, eficiencia energética, accesibilidad, conservación de edificios y gestión técnica. Somos una figura clave para construir mejor, de forma más segura, sostenible y con mayores garantías para los ciudadanos.
Por eso me gusta decir que los arquitectos técnicos tienen una función natural por sus conocimientos y experiencia, que se podría englobar bajo el concepto de “Técnicos de Cabecera”, es decir, como los antiguos médicos de cabecera, hoy médicos de familia, que te atienden todos los problemas, y que, o bien los resuelven por sí mismos, o los encauzan de la mejor manera posible con rigor profesional, todo ello dentro de un principio de confianza en el profesional que acompañaría al propietario durante toda la vida útil del inmueble, en lugar de solo intervenir cuando surja un problema o una reforma. De esa forma se pueden reducir las averías a través de realizar un mantenimiento preventivo y se facilita el cumplimiento de las obligaciones legales de mantenimiento, con lo que incluso se va revalorizando instantáneamente el inmueble.
Gran Canaria está inmersa en importantes proyectos públicos y privados. Desde la perspectiva del Colegio, ¿qué actuaciones considera estratégicas para el futuro de la isla y qué retos deberían abordarse con mayor rapidez?
Gran Canaria afronta una etapa decisiva en la que es fundamental impulsar proyectos que respondan a las necesidades reales de la ciudadanía. La prioridad debe ser acelerar la rehabilitación del parque edificado, modernizar las infraestructuras y avanzar en la construcción más sostenible y eficiente. Para lograrlo, es imprescindible agilizar la tramitación administrativa, tal y como se ha comentado anteriormente, mejorar la planificación urbanística y reforzar la colaboración entre las administraciones y el sector de la construcción.
Mirando al futuro, ¿cuáles serán las principales líneas de trabajo y proyectos del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Gran Canaria durante los próximos años y qué objetivos se han marcado para seguir impulsando la profesión?
Nuestro objetivo es seguir impulsando una profesión moderna, preparada para los retos del futuro. Apostamos por la formación, la innovación, la digitalización, la sostenibilidad y la rehabilitación, al tiempo que reforzamos el apoyo a los colegiados y la colaboración con las administraciones.
Queremos que el Colegio siga siendo un referente para los profesionales, todo ello en pro del objetivo de mejorar en nuestro ámbito la calidad y la seguridad del proceso constructivo y de la edificación resultante.