Francisco Naranjo: “Hoy Gesport gestiona el 60% de la mercancía general del puerto de Las Palmas”
Francisco Naranjo. Director de Gesport
Gesport nació en 2013 en un momento de gran dificultad económica y llegó a gestionar terminales en los puertos de Las Palmas y Lanzarote. ¿Qué fue lo más difícil de convertir una apuesta personal en una empresa capaz de mover una parte tan importante de la mercancía del Puerto de Las Palmas?
Creo que lo más difícil fue consolidarnos. La idea era sencilla y teníamos el conocimiento para desarrollarla, pero llevarla a la práctica fue mucho más complejo, especialmente por la dificultad de conseguir la financiación necesaria.
Con esfuerzo, logramos sacar adelante el proyecto y captar el tráfico que buscábamos. Hoy, Gesport se ha consolidado como un referente en servicios dentro del puerto de Las Palmas.
Usted ha vivido el proceso de pasar de directivo a empresario y asumir importantes riesgos financieros para invertir en maquinaria y terminales. ¿Qué aprendizaje de aquella etapa considera más importante para los empresarios que hoy quieren emprender en Canarias?
Visto con perspectiva, puede parecer sencillo porque el resultado ha sido muy bueno, pero el camino no lo fue. Hubo momentos de incertidumbre, tensión y dificultad, sobre todo para conseguir la financiación necesaria y poner en marcha el proyecto. No fue un camino fácil.
Es cierto que cuando todo sale bien es fácil pensar que habría que haberlo hecho antes, pero eso solo se dice con el éxito ya conseguido. En mi caso, el paso de trabajador a empresario fue rápido y en gran parte forzado por las circunstancias, pero el resultado ha sido muy positivo.
Emprender me ha hecho crecer muchísimo y me ha permitido entender ambas partes: la del trabajador y la del empresario. Esa visión me ha dado una gran ventaja a la hora de gestionar proyectos y tomar decisiones.
Gesport llegó a mover cerca del 60% de la mercancía del Puerto de Las Palmas y posteriormente fue adquirida por el Grupo Romeu. ¿Qué supone esta operación para el futuro de la actividad portuaria y logística de Canarias y qué nuevas oportunidades puede abrir?
Me gustaría matizar que nosotros gestionamos el 60% de la mercancía general del puerto de Las Palmas, es decir, la no contenerizada. En el puerto existen dos grandes tipos de tráfico: el de contenedores y el de mercancía general. En el primero, operadores como OPCSA concentran gran parte del volumen, por lo que nuestro enfoque ha sido especializarnos en la mercancía no contenerizada, donde hemos logrado una posición muy relevante desde 2014, alcanzando ese 60% de cuota en un nicho de varios millones de euros.
En cuanto a la entrada del grupo Romeu, llega en un momento en el que Gesport ya había alcanzado una etapa de madurez. Tras comenzar en 2013 como un proyecto impulsado por un equipo reducido, necesitábamos dar un salto en crecimiento, inversión y capacidad. La incorporación del grupo Romeu nos aporta precisamente eso: recursos, conocimiento y nuevas oportunidades que nos permitirán seguir creciendo y afrontar proyectos que antes no eran viables.
La compra de las terminales de Gesport por parte de Romeu cambia el escenario empresarial del sector. Desde su actual responsabilidad, ¿cuáles son los principales retos para seguir mejorando la competitividad de los puertos de Las Palmas y Lanzarote?
Creo que los retos siguen siendo los mismos: reforzar el conocimiento dentro de la comunidad portuaria, tanto en Las Palmas como en Lanzarote, y seguir invirtiendo en maquinaria y recursos para responder a la demanda del mercado.
Llevamos años de crecimiento continuo, en parte por nuestra posición estratégica, que nos sitúa en el centro de muchos tráficos internacionales. Esto nos obliga a estar preparados, porque cada cambio global puede suponer una nueva oportunidad para el puerto.
Además, contamos con un entorno muy competitivo: organismos ágiles, un sector auxiliar fuerte y una mano de obra altamente cualificada. Todo ello nos ha permitido diferenciarnos claramente de otros puertos del entorno.
Sus declaraciones sobre los salarios que pueden alcanzar algunos estibadores han generado debate. ¿Cree que existe una imagen distorsionada sobre la estiba y cómo definiría actualmente la relación entre los trabajadores y las empresas portuarias?
El papel de los estibadores es absolutamente crucial dentro del sistema portuario español. El modelo de estiba implantado hace décadas, basado en la formación, la flexibilidad y un sistema de rotaciones muy exigente, ha sido clave para su éxito.
En Canarias, además, se ha dado un paso más en momentos difíciles. En etapas de crisis, como entre 2007 y 2009 o durante la pandemia, la plantilla apostó por mantener el empleo, incluso reduciendo salarios, demostrando un compromiso ejemplar con el puerto de Las Palmas.
Esa capacidad de adaptación y sacrificio, unida a su alta cualificación, explica en gran medida por qué el sistema funciona y por qué el puerto ha podido seguir creciendo y consolidándose.
Al final se podría decir que sin los estibadores, empresas tanto como Gesport, Opcsa o Boluda no podrían funcionar prácticamente.
El modelo de estiba es clave porque garantiza que todas las terminales trabajemos en igualdad de condiciones, con los mismos profesionales altamente cualificados. Un estibador realiza el mismo trabajo en Opcsa, Boluda o Gesport, con la misma eficiencia y nivel de exigencia.
Además, este sistema permite adaptarse a la irregularidad del tráfico portuario. Hay días con mucha actividad y otros con menos, por lo que sería inviable mantener plantillas fijas por empresa. La rotación entre terminales es la base del modelo: permite optimizar el trabajo, asegurar la actividad y dar continuidad al empleo respetando los descansos.
¿Qué papel considera que debe desempeñar este colectivo en la modernización de los puertos canarios y en la adaptación a los nuevos retos tecnológicos y logísticos, en un contexto donde la tecnología tiene cada vez más peso?
En cuanto a la evolución, las terminales en Canarias ya están dando un salto tecnológico importante. Tanto Boluda como Opcsa, y en nuestro caso Gesport, estamos incorporando nuevos sistemas que permiten geoposicionar la maquinaria y trazar todos los movimientos de contenedores y camiones. Esto se traduce en mayor eficiencia, seguridad y productividad.
Todo ello sigue estando en manos de los estibadores, que son quienes operan la maquinaria y se forman de manera continua a través del Centro Portuario de Empleo. Las propias terminales impulsamos esa formación, y ellos siempre han demostrado su capacidad para adaptarse al avance tecnológico y mejorar el rendimiento del conjunto.
"Emprender me ha hecho crecer muchísimo y entender tanto la visión del trabajador como la del empresario”
De cara a lo que queda de 2026, ¿cuáles son sus principales objetivos profesionales y qué le gustaría que se consiguiera para que los puertos de Canarias sigan siendo más competitivos, eficientes y estratégicos para la economía de las islas?
De cara a lo que queda de 2026 y al inicio de 2027, esperamos mantener la línea de crecimiento sostenido que Gesport lleva consolidando desde el final de la pandemia. Venimos de casi seis años de evolución positiva y prevemos cerrar 2026 con un incremento razonable, en torno al 8%–10%, mejorando los resultados de 2025.
Este crecimiento está respaldado por los recursos y la capacidad inversora que nos aporta el Grupo Romeu, lo que nos permite seguir reforzando nuestra posición y prepararnos para nuevos retos.
En este sentido, uno de los principales focos es la eólica marina, un proyecto estratégico que comenzará a desarrollarse a partir de 2027 en Canarias. Creemos que supondrá un nuevo hito para el Puerto de Las Palmas, como lo fueron en su día otros grandes impulsos del sector. Por ello, en Gesport ya estamos invirtiendo en recursos y especialización para estar preparados y dar un salto de calidad en nuestros servicios.