Luis García: “Contar con un administrador colegiado es sinónimo de seguridad y tranquilidad”
Luis García. Presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Santa Cruz de Tenerife y del Consejo Canario de Colegios de Administradores de Fincas
Luis, su candidatura a la presidencia del Colegio fue ratificada el pasado mes de mayo y afronta una nueva etapa al frente tanto del Colegio de Administradores de Fincas de la provincia como del Consejo Canario. ¿Cuáles son las prioridades que se ha marcado para este nuevo mandato?
Nuestra prioridad, como Junta de Gobierno, es avanzar hacia un modelo más cercano a la ciudadanía. Para ello, apostamos por la nueva sede como punto de encuentro y, sobre todo, por reforzar el trabajo conjunto con los administradores de fincas, potenciando la colaboración público-privada.
Nuestro objetivo es que el colegio se convierta en un referente para las comunidades de propietarios, especialmente en la gestión de subvenciones y en la tramitación de procedimientos administrativos. Queremos que estos procesos puedan canalizarse a través del colegio, o al menos contar con su supervisión, para ofrecer mayores garantías, transparencia y agilidad en la gestión.
Además de estos objetivos principales, también trabajamos en otras líneas estratégicas, como el impulso de la formación continua y el apoyo a los colegiados en ámbitos clave como la tecnología y la modernización de sus despachos.
Las obras de la futura sede colegial de la calle La Rosa avanzan actualmente. ¿Qué supondrá esta nueva sede para los profesionales, y qué servicios o espacios nuevos permitirá ofrecer?
La nueva sede va a suponer un avance importante, no solo para los colegiados, sino también en la forma en que entendemos el colegio. Queremos que sea un espacio más cercano y útil, donde, por ejemplo, aquellos colegiados que se desplazan desde fuera de Santa Cruz puedan disponer de zonas de coworking para trabajar cuando acudan a realizar gestiones. Además, ofrecerá herramientas que faciliten el día a día, como la posibilidad de contar con un despacho en la capital y fomentar la interacción y el intercambio profesional entre compañeros dentro del propio espacio.
Se trata, en definitiva, de una sede de todos y para todos, más accesible, más moderna y pensada para que los colegiados se sientan cómodos y respaldados en su actividad.
Por otro lado, consideramos fundamental abrir también las puertas a la ciudadanía. La sede contará con una sala destinada a la celebración de actos sociales y culturales, como exposiciones o eventos musicales. Con ello, buscamos acercar el colegio a la sociedad, generar un punto de encuentro y reforzar nuestro papel como institución abierta, dinámica y conectada con su entorno.
El próximo VI Encuentro en Canarias de Administradores de Fincas, que se celebrará en La Gomera con alrededor de un centenar de congresistas de todo el país, estará centrado en la inteligencia artificial y la inteligencia emocional. ¿Cómo están transformando estas dos realidades la gestión de las comunidades y qué competencias necesitará el administrador de fincas del futuro?
El encuentro en La Gomera tiene un gran potencial, ya que abordará la relación entre la inteligencia artificial y la inteligencia emocional. Queremos poner en valor que, aunque la inteligencia artificial es clave en el presente y el futuro, no podemos descuidar la parte emocional, que siempre ha sido fundamental en todos los cambios de las últimas décadas.
Contaremos con ponentes de primer nivel que compartirán herramientas prácticas para aplicar estos avances en el día a día profesional. Además, organizamos actividades abiertas al público en Plaza América, para acercarnos a la ciudadanía y crear un espacio de encuentro más cercano y participativo.
En el ámbito de los despachos, la inteligencia artificial ya es una realidad, y nuestra profesión ha sido especialmente avanzada en la incorporación de estas herramientas. Por ello, nuestro objetivo es seguir reforzando su uso adecuado para ofrecer un mejor servicio y estar cada vez más cerca de la población.
El Colegio ha comenzado a prepararse para responder ante posibles situaciones de emergencia, incluida una eventual crisis volcánica, con la creación de un gabinete de crisis y planes de actuación. ¿Qué papel pueden desempeñar los administradores de fincas en una catástrofe?
Creo que lo más importante es ofrecer una información directa y fiable. En este sentido, los administradores de fincas desempeñamos un papel clave, ya que a través de los despachos trasladamos a los propietarios indicaciones claras sobre qué está ocurriendo, qué medidas deben adoptar y cómo actuar en cada situación.
Llevamos años trabajando en protocolos de actuación ante emergencias, que hemos ido perfeccionando con el tiempo. Ya hace más de 15 años se puso sobre la mesa la importancia de contar con estas herramientas ante posibles situaciones como una actividad volcánica u otras circunstancias similares.
El administrador no solo apoya a los propietarios, sino que también colabora con servicios de emergencia, como bomberos, y con la administración pública, facilitando la coordinación en momentos críticos. Además, venimos realizando una labor constante de concienciación sobre aspectos fundamentales, como la importancia de contar con seguros en las viviendas o saber cómo actuar ante una evacuación urgente.
En definitiva, el administrador de fincas es un canal directo de comunicación con el ciudadano y una figura clave en la gestión y respuesta ante este tipo de situaciones.
La vivienda es una de las principales preocupaciones de la sociedad canaria. Los arrendatarios de viviendas públicas que constituyan una comunidad podrán contratar directamente a un administrador de fincas colegiado. ¿Qué impacto puede tener esta medida en la conservación de los edificios, la convivencia y la profesionalización de la gestión de estas comunidades?
Es muy importante que los propietarios sepan que contar con un administrador de fincas colegiado supone una garantía que no existe fuera de este ámbito. No solo porque dispone de un seguro de responsabilidad civil, sino también porque está respaldado por un colegio profesional, lo que ofrece al ciudadano un canal formal para presentar reclamaciones con respaldo legal.
Además, un administrador colegiado asegura que la comunidad esté bien gestionada y cumpla con la normativa vigente, proporcionando a los propietarios la información y las herramientas necesarias.
Hoy en día, la gestión de comunidades es mucho más compleja que antes, con obligaciones como la protección de datos, certificados digitales o la coordinación de actividades empresariales. Por todo ello, contar con un administrador colegiado es sinónimo de seguridad, tranquilidad y una gestión profesional que evita posibles sanciones.
“La gestión de comunidades es mucho más compleja que antes”
Para finalizar, el Colegio impulsa también el título propio de la Universidad de La Laguna en Administración de Fincas y Gestión Inmobiliaria, una formación online de tres cursos que busca preparar a nuevos profesionales para un sector con una demanda creciente. ¿Qué proyectos considera prioritarios para consolidar la profesión, mejorar la gestión de la vivienda y preparar a Canarias ante los retos que vienen?
Sí, así es. Me gustaría invitar a todos aquellos jóvenes que están buscando su futuro profesional a considerar esta opción. La administración de fincas es una profesión con un gran recorrido, que no solo permite crecer a nivel profesional, sino también a nivel personal.
Además, desde el primer momento, el colegio profesional acompaña y apoya a quienes se incorporan, facilitando su desarrollo. Es una profesión con una alta demanda, ya que las comunidades tienen cada vez más obligaciones y requieren profesionales cualificados para gestionarlas correctamente.
Por ello, animo a los jóvenes a formarse, obtener el título y dar el paso. Desde el primer momento pueden colegiarse e integrarse en un colectivo profesional sólido, con presente y, sobre todo, con mucho futuro.