Juan Antonio Jiménez: “El Día de la Industria Canaria logró que la juventud tocara, probara y descubriera nuestros oficios”
Juan Antonio Jiménez Arranz. Presidente de Femete
El presidente de Femete hace balance de una jornada exitosa que acercó a cerca de 250 estudiantes de la ESO de las dos provincias canarias a las profesiones industriales. También reivindica la legalidad, la cualificación y la plataforma YoSoyLegal.es como garantías para el futuro.
El Recinto Ferial de Tenerife acogió el pasado 7 de octubre el Día de la Industria Canaria, organizado por Femete y Femepa en el marco del proyecto “Apuesta por la Industria Legal”. Cerca de 250 estudiantes de cuarto de la ESO, procedentes de centros educativos de las dos provincias canarias, participaron en el Día de la Industria Canaria, celebrado el pasado 7 de octubre en el Recinto Ferial de Tenerife. En ese evento, celebrado en el marco del proyecto “Apuesta por la Industria Legal”, que subvenciona la Consejería de Economía, Industria, Comercio y Autónomos del Gobierno de Canarias, el alumnado, tutores y docentes corrieron un circuito de retos, demostraciones y experiencias prácticas para conocer oficios, tecnologías y oportunidades formativas y laborales del sector. Juan Antonio Jiménez Arranz, presidente de Femete, valora en esta entrevista el alcance de una iniciativa concebida para encender la chispa de las vocaciones industriales en la juventud. Al mismo tiempo, explica por qué ese objetivo está unido a la defensa de una actividad económica legal, cualificada y segura.
¿Qué balance hace Femete de ese Día de la Industria Canaria?
“El balance es especialmente positivo y esperanzador. Cerca de 250 estudiantes de cuarto de la ESO participaron en una jornada diseñada para que la industria dejara de ser una idea abstracta y se convirtiera en una experiencia directa. Vieron demostraciones, afrontaron retos, manipularon materiales, hablaron con profesionales y conocieron actividades que forman parte de su vida cotidiana, aunque muchas veces permanezcan fuera de su campo de visión. Ese contacto es el principal éxito: conseguimos que la juventud se acercara a la industria con curiosidad, preguntas y una mirada más amplia sobre su futuro académico y profesional”.
¿Por qué considera que puede hablarse de una jornada de éxito?
“Porque hubo participación real, no una asistencia pasiva. El alumnado recorrió las estaciones en equipos reducidos y tuvo que implicarse en las actividades para completar su pasaporte industrial. La electricidad, la automatización, la automoción, la construcción metálica, la cerrajería, la informática, las telecomunicaciones, la climatización o la refrigeración dejaron de ser únicamente nombres de sectores. Se presentaron como ámbitos concretos en los que hacen falta conocimientos, destreza, responsabilidad y capacidad para resolver problemas. El éxito está en haber abierto esa ventana en un momento decisivo de la etapa educativa”.
¿Qué valor tuvo reunir a alumnado de las dos provincias canarias?
“La dimensión regional era esencial. La industria canaria comparte retos que desbordan el ámbito de una sola isla o una sola provincia: necesita talento, relevo generacional, cualificación y visibilidad. Por eso, reunir a jóvenes de distintos territorios permitió transmitir que las profesiones industriales ofrecen oportunidades en el conjunto del archipiélago. También reforzó una idea importante: Femete y Femepa trabajan de forma coordinada para acercar el valor de estos oficios a la sociedad y para que la juventud pueda tomar decisiones con un conocimiento más completo de las opciones que tiene a su alcance”.
¿Por qué se eligió específicamente al alumnado de cuarto de la ESO?
“Justo porque es una etapa en la que empieza a decidir su itinerario formativo. Para elegir con libertad hay que conocer las alternativas y muchos oficios industriales siguen siendo poco visibles pese a su presencia constante en nuestra vida. Queríamos llegar antes de que esas decisiones estuvieran tomadas y mostrar que la Formación Profesional y las especialidades técnicas permiten desarrollar trayectorias solventes, útiles y vinculadas a necesidades reales de Canarias. No se trataba de dirigir la elección de nadie, sino de ampliar el mapa de posibilidades”.

¿Qué aportó el formato práctico frente a una charla convencional?
“La posibilidad de aprender haciendo. Escuchar una explicación puede despertar interés, pero enfrentarse a un reto, observar cómo funciona una tecnología o preguntar directamente a quien ejerce un oficio genera una comprensión distinta. El circuito convirtió al alumnado en protagonista. Cada estación mostraba una parte de esa gran cadena de conocimientos y servicios que sostiene nuestra actividad diaria. La jornada permitió comprobar, además, que la industria combina trabajo manual cualificado, tecnología, innovación, sostenibilidad y capacidad de adaptación”.
Durante la apertura, afirmó que «la industria no siempre se ve, pero cuando se detiene, todo se detiene». ¿Qué quería trasladar con esa idea?
“Pues que la industria está mucho más cerca de lo que pensamos. Está detrás del agua, la electricidad, las telecomunicaciones, el transporte, la climatización, el mantenimiento de instalaciones y numerosos servicios esenciales. Su aportación puede pasar inadvertida precisamente porque funciona. Por eso, resulta necesario explicar quiénes hacen posible esa normalidad y qué formación requieren. Mostrar esa realidad ayuda a reconocer el valor social de los oficios industriales y a combatir una visión limitada o anticuada del sector”.
¿Esa jornada asegura el despertar de nuevas vocaciones industriales?
“Una vocación no se mide al terminar una actividad de unas horas. No. Sería prematuro asegurarlo. Lo que sí podemos afirmar es que esos cerca de 250 estudiantes dispusieron de más información y de una experiencia directa para valorar opciones que quizá antes no conocían. Encender la chispa significa provocar curiosidad, derribar prejuicios y hacer visible un camino. El resultado profundo se verá con el tiempo. Ahora bien, la jornada cumplió su misión inmediata: acercar la industria a la juventud antes de que decida su siguiente etapa formativa”.
El Día de la Industria Canaria se celebró en el marco de “Apuesta por la Industria Legal”. ¿Cómo valora este proyecto?
“Este proyecto atesora el valor de reunir en una misma estrategia tres necesidades del sector: reconocimiento social, cualificación y cumplimiento. ‘Apuesta por la Industria Legal’ es una iniciativa promovida por Femete y Femepa que subvenciona la Consejería de Economía, Industria, Comercio y Autónomos del Gobierno de Canarias. Vincula la promoción de las profesiones industriales con la formación de personal cualificado y la lucha contra la economía sumergida. El Día de la Industria Canaria expresa precisamente esa visión: acercar oportunidades reales a la juventud y hacerlo desde un modelo de actividad responsable”.
¿Cuáles son sus objetivos principales?
“Son tres objetivos conectados. El primero: poner en valor a las empresas y profesiones industriales como piezas clave para el desarrollo económico y sostenible de Canarias. El segundo: concienciar a la ciudadanía, de manera especial a la juventud, sobre la necesidad de formar personal cualificado en oficios con demanda laboral. El tercero: combatir la economía sumergida mediante una herramienta que dé visibilidad a empresas y profesionales que cumplen con la legalidad y ofrecen calidad, garantía y seguridad. No hablamos de líneas separadas: cualificación, competitividad y legalidad forman parte de un mismo modelo industrial”.
¿Por qué la legalidad debe ocupar un lugar central en este mensaje?
“Muy sencillo: porque protege a todas las partes. Protege a las personas consumidoras, que necesitan seguridad, garantías y vías de reclamación; protege a quienes trabajan, porque favorece empleo regular y condiciones conformes a la normativa; y protege a las empresas que cumplen, invierten, se forman y compiten de manera responsable. La economía sumergida provoca desprotección y competencia desleal. Defender la industria legal no es una consigna corporativa, sino una forma de sostener servicios fiables, empleo cualificado y una economía más justa”.

¿Qué papel desempeña en todo esto la plataforma YoSoyLegal.es?
“YoSoyLegal.es funciona como un buscador de profesionales, pymes y autónomos que cumplen con la legalidad. La ciudadanía puede localizar servicios, filtrar por actividad e isla o municipio, contactar, solicitar presupuestos y valorar el servicio recibido. Su utilidad es doble: facilita que las personas consumidoras encuentren proveedores con garantías y ayuda a que las empresas y profesionales que cumplen puedan distinguirse frente a la actividad irregular”.
¿Qué aporta YoSoyLegal.es a las empresas y profesionales que trabajan conforme a la normativa?
“Les aporta visibilidad y un entorno en el que el cumplimiento se convierte en un elemento reconocible. Quien hace las cosas bien necesita poder diferenciarse de quienes operan de forma irregular. La plataforma contribuye a promocionar a profesionales, pymes y autónomos/as que ofrecen sus servicios con garantías, y permite que la valoración de las personas usuarias ayude a mejorar su competitividad. También transmite un mensaje al conjunto del sector: regularizarse, cualificarse y cumplir merece la pena”.
¿Cómo se relacionan YoSoyLegal.es y el Día de la Industria Canaria?
“Comparten una misma visión de futuro. El Día de la Industria Canaria muestra a la juventud que existen oficios y profesiones con contenido técnico, utilidad social y oportunidades. YoSoyLegal.es recuerda que esas oportunidades deben desarrollarse dentro de un marco de profesionalidad, responsabilidad y cumplimiento. Queremos despertar vocaciones, pero también explicar qué industria queremos: una industria preparada, segura, competitiva y comprometida con las personas consumidoras, con sus plantillas y con el desarrollo sostenible de Canarias”.
¿Con qué idea le gustaría que se quedara el alumnado que participó en el encuentro del 7 de octubre?
“Con la idea de que la industria también puede formar parte de su proyecto de vida. Que pregunten, que exploren y que no descarten una profesión por desconocimiento. Canarias necesita perfiles técnicos y tecnológicos. Pero, sobre todo, necesita jóvenes que descubran sus capacidades y puedan desarrollarlas aquí. El futuro industrial no es algo lejano: empieza cuando una estudiante o un estudiante encuentra una opción que le interesa, conoce la formación necesaria y comprende el valor de ejercerla con profesionalidad y dentro de la legalidad”.
Vídeo resumen del evento: https://youtu.be/i7rs6GYIcjM?si=RPAv44R2VLcfyVSn .