La isla busca diversificar su economía industrial en un contexto global cambiante. ¿Qué nuevos nichos industriales considera estratégicos para Gran Canaria y cómo se está preparando el tejido empresarial para aprovecharlos?
Gran Canaria lleva años trabajando en una estrategia clara de diversificación económica en la que el sector industrial tiene un papel cada vez más relevante. Estamos impulsando nuevos nichos vinculados a la economía azul o nuevos modelos turísticos, por ejemplo, pero en lo que respecta al área que yo dirijo, destacaría las industrias creativas y, especialmente, el sector audiovisual y la animación digital, donde la isla ya es un referente internacional.
Los datos avalan ese crecimiento. Solo en 2025 se superaron las 170 producciones audiovisuales, con un impacto económico cercano a los 110 millones de euros y más de 5.200 empleos generados. Esto no es casualidad, sino el resultado de una estrategia sostenida desde la SPEGC para atraer inversión, generar ecosistema y desarrollar talento local.
Paralelamente, trabajamos en el fortalecimiento del tejido empresarial local, apoyando la comercialización del producto de proximidad a través de iniciativas como Gran Canaria Me Gusta, que conecta directamente con uno de los grandes objetivos de este mandato: avanzar hacia un modelo más autosuficiente y resiliente dentro del marco de la Ecoisla, o el programa Gran Canaria Moda Cálida, que apoya la industria artesanal de la moda a través de numerosas iniciativas siendo la pasarela Swim Week su principal exponente con el que además hemos convertido a la Isla en el referente internacional de la moda baño.
Por otro lado, la digitalización está transformando los procesos productivos a nivel mundial. ¿Qué programas novedosos se están impulsando para que la industria grancanaria incorpore tecnologías como la automatización avanzada o el análisis de datos?
Pues acabamos de terminar precisamente la feria DIGION, en Infecar, donde tratamos no solo de ofrecer una jornada formativa a las empresas sobre toda la innovación que hay en el sector de la digitalización empresarial, sino que también ofrecemos a las empresas una pequeña feria en la que dar a conocer sus servicios y hacer networking.
Además, la posición geográfica de Gran Canaria favorece su proyección exterior. ¿Qué acciones se están desarrollando para convertir la industria insular en una plataforma logística e industrial entre continentes?
Gran Canaria siempre ha tenido una posición estratégica, pero en el contexto actual esa ventaja se multiplica. La deslocalización de la industria, el trabajo en remoto y la digitalización permiten que sectores tecnológicos y creativos se desarrollen desde cualquier territorio, y ahí la isla tiene una oportunidad extraordinaria.
Por eso, aunque el Cabildo no tiene competencias directas en comercio exterior, si llegamos tan lejos como podemos para fomentar tanto la proyección exterior de nuestras empresas como la atracción de las de fuera. Y lo hacemos por ejemplo apoyando distintas plataformas o iniciativas que pueden significar una ayuda para el impulso de determinados sectores en mercados internacionales: La Gran Canaria Film Commission, por ejemplo, está presente en ferias y encuentros internacionales, posicionando la isla como un hub de producción. O a través de Gran Canaria Me Gusta, asistimos a la feria Alimentaria o a San Sebastián Gastronómica; o la propia promoción que hacemos a través de Moda Cálida, que es para que nuestra pasarela sea un punto de encuentro entre diseñadores europeos y americanos. Son ejemplos de cómo dentro del ámbito que abarca la institución, aportamos en esa línea.
En relación con el fortalecimiento del comercio interior, ¿qué sinergias se están promoviendo entre la industria local y el pequeño y mediano comercio para mejorar la competitividad de los productos fabricados en la isla?
Bueno, tenemos el Plan de Modernización de Zonas Comerciales, con el que buscamos que estos espacios sean más atractivos para el consumidor y por tanto apoyar al comercio de proximidad: tenemos toda la línea de trabajo que está llevando la Cámara de Comercio de Gran Canaria con financiación del Cabildo dirigida a proyectos de dinamización comercial y a apoyar la contratación de dinamizadores y gerentes urbanos que buscan fomentar el comercio en estas zonas. Por otro lado, apoyamos las ferias de las mancomunidades del Norte, Medianías y Sureste. Estamos trabajando en una idea muy clara: que el producto local tenga cada vez más presencia en el mercado interior. Para ello, impulsamos programas como Gran Canaria Me Gusta, que conecta directamente a productores, industria y comercio. También promovemos la incorporación del producto local en la restauración y en los circuitos turísticos, generando un ecosistema donde la industria, el comercio y el sector servicios se retroalimentan. Esto no solo mejora la competitividad, sino que fortalece la economía de proximidad y el arraigo territorial.
Además, apoyamos la modernización del comercio para que pueda competir en mejores condiciones, tanto en el ámbito físico como en el digital.
Dado el aumento de la preocupación ambiental, ¿qué avances se están realizando para que la industria grancanaria reduzca su huella de carbono y avance hacia modelos productivos más sostenibles?
La sostenibilidad no es una línea de trabajo aislada, es un criterio transversal en todas nuestras políticas. Todas las subvenciones del Cabildo incorporan requisitos vinculados a la eficiencia energética, la reducción de emisiones y el uso responsable de recursos.
Por ejemplo en la de Moda Cálida hemos introducido un código ético en el que este valor es uno de los más importantes.
Nuestro objetivo es que el crecimiento económico vaya siempre acompañado de responsabilidad ambiental, alineado con la estrategia de la Ecoisla.
Teniendo en cuenta la necesidad de talento especializado, ¿qué iniciativas se están impulsando para adaptar la formación profesional a las necesidades reales del sector industrial en la isla?
Aunque la formación reglada no es una competencia directa del Cabildo, sí trabajamos para generar oportunidades formativas vinculadas al tejido productivo. Desde el área de Desarrollo Económico impulsamos talleres, programas de formación y prácticas en sectores como la moda, la artesanía o la gastronomía/ hostelería.
En el ámbito audiovisual, por ejemplo, se han desarrollado programas formativos específicos vinculados a animación, videojuegos y producción digital, en coordinación con empresas del sector. Esto permite adaptar la formación a las necesidades reales del mercado. De hecho, la SPEGC tiene una colaboración con la ULPGC para facilitar la contratación a las empresas que se instalan en Gran Canaria para nichos emergentes. Y también hacemos acciones para poner en relación a los alumnos de ultimo curso de los ciclos formativos con algunas áreas como el sector marino marítimo o el marketing, además de distintos eventos para facilitar la inserción laboral y el emprendimiento, especialmente entre los jóvenes.
Asimismo, la artesanía forma parte de la identidad económica y cultural. ¿Qué novedades se están implementando para modernizar la artesanía sin perder su valor tradicional y cultural?
La artesanía como tal no se moderniza. Aquí hay dos líneas, el oficio tradicional y la artesanía contemporánea, recogidos así o diferenciados de esta manera en la propia ley, y desde FEDAC trabajamos en los dos ámbitos. En la supervivencia del oficio tradicional, que es uno de los pilares de nuestra identidad, y lo hacemos a través del museo del Faro de Maspalomas, actividades de divulgación, cursos, talleres, muestras, documentales etc… y en la contemporánea, donde hacemos formación y a la que apoyamos mediante subvenciones para mantener los talleres abiertos, modernización en maquinaria, organización de ferias, que sirven para ambas. Pero más que modernizar la artesanía hay que hablar de dos ámbitos dentro de la misma. Donde se puede hablar de modernización es en las formas de difusión, quizás. Desde FEDAC hemos incorporado nuevas herramientas para llegar a más público. Ejemplos de ello son los proyectos de digitalización del patrimonio artesanal, como el Archivo de Fotografía Histórica, el recorrido virtual recientemente implementado en el Faro de Maspalomas, la aplicación para la gestión de visitas turísticas a los talleres o el uso de nuevas tecnologías para acercar los oficios a la ciudadanía.
Finalmente, mirando al futuro, ¿cuáles son los principales retos industriales de Gran Canaria para 2026 y qué proyectos estratégicos se están preparando?
Tenemos el reto de consolidar un modelo económico más diversificado, resiliente y menos dependiente de un solo sector. Un modelo de economía circular que se sostenga en el tiempo.
Para ello, debemos seguir fortaleciendo el tejido industrial, apoyando la innovación y mejorando la competitividad de nuestras empresas. Y entre los proyectos estratégicos destacan la continuidad del Plan de Áreas Industriales, el impulso al sector audiovisual y digital, la consolidación de programas como Gran Canaria Moda Cálida o Gran Canaria Me Gusta. Y, muy importante, el nuevo pabellón de Infecar que ya está en marcha y que va a suponer dinamizar la economía de la Isla, por todo lo que se va a celebrar y organizar allí respondiendo a las necesidades actuales y futuras de la economía y del empresariado de Gran Canaria.










