La distribución a temperatura controlada es clave para sectores como la alimentación y la farmacia. ¿Qué innovaciones están incorporando para garantizar la trazabilidad y la eficiencia en este tipo de transporte en un entorno insular?
En Dispa Cedrés siempre hemos tenido claro que la eficiencia en este tipo de transporte empieza por la fiabilidad operativa. Por eso, trabajamos con procesos muy exigentes en el cumplimiento de plazos y en la gestión de la mercancía, minimizando cualquier riesgo que pueda comprometer la cadena de frío.
Actualmente, es imprescindible contar con trazabilidad completa de la mercancía durante todo el proceso logístico, no solo en términos de ubicación, sino también en el control continuo de la temperatura mediante termógrafos digitales. Esto permite garantizar el cumplimiento de los estándares sanitarios y ofrecer una mayor seguridad tanto a proveedores como a clientes. Además, reforzamos estos procesos mediante controles y auditorías, tanto internas como externas.
Por otro lado, aprovechamos la escala operativa. A mayor volumen de operaciones, mayor capacidad para optimizar rutas, reducir tiempos de tránsito y mejorar la capilaridad del servicio. En ese sentido, el crecimiento de la empresa va de la mano con la mejora de la eficiencia.
El transporte interinsular sigue siendo uno de los grandes retos logísticos del archipiélago. ¿Qué mejoras estructurales o tecnológicas consideran necesarias para optimizar la movilidad de mercancías entre islas?
Desde nuestra experiencia en Dispa Cedrés, creemos que las claves para mejorar la movilidad de mercancías pasan, fundamentalmente, por aumentar las frecuencias de conexión entre islas y reducir el coste de los fletes.
Una mayor frecuencia permite ganar agilidad, reducir tiempos de tránsito y mejorar la capacidad de respuesta ante la demanda. Por otro lado, unos costes más competitivos en el transporte marítimo tendrían un impacto directo en la eficiencia global del sistema logístico y, en última instancia, en el precio final para el consumidor.
A nivel tecnológico, vemos con buenos ojos cualquier mejora que facilite las gestiones portuarias, mejore la coordinación entre operadores y contribuya a hacer el sistema más eficiente.
En un momento en el que la sostenibilidad es prioritaria, ¿cómo están integrando iniciativas como las instalaciones fotovoltaicas dentro de una estrategia más amplia de descarbonización del transporte y la logística?
En Dispa Cedrés, la sostenibilidad es una línea estratégica que estamos abordando de forma progresiva y con una visión a largo plazo. En este sentido, recientemente hemos realizado una inversión relevante en instalaciones de energía fotovoltaica para autoconsumo, con una potencia conjunta cercana a los 290 kWp, lo que nos permite reducir de forma significativa el consumo energético de nuestras operaciones.
Este tipo de actuaciones son un primer paso dentro de una estrategia más amplia orientada a mejorar la eficiencia energética y reducir nuestra huella de carbono. Además, estamos muy atentos a la evolución del transporte eléctrico, donde todavía existen limitaciones en nuestro sector a nivel de autonomía e infraestructura. No obstante, consideramos que es una línea clara de futuro y nuestro objetivo es estar preparados para su implantación en cuanto la tecnología lo permita.
Nuestra intención es posicionarnos como uno de los operadores pioneros en Canarias en la incorporación de estas soluciones, siempre garantizando que la transición se realice sin comprometer la operativa ni la calidad del servicio.
El crecimiento junto a grandes operadores como Makro apunta a cifras récord en 2025. ¿Cómo se gestiona ese aumento de demanda sin comprometer la calidad del servicio ni la eficiencia operativa?
Efectivamente, en 2025 hemos alcanzado un récord de facturación, que previsiblemente será superado en 2026 si se mantiene la tendencia actual. Este crecimiento ha sido posible, sobre todo, gracias al esfuerzo y compromiso de todo el equipo de Dispa Cedrés.
En el caso concreto de la operativa con Makro, el incremento de actividad ha supuesto un reto importante a nivel organizativo. Nuestra forma de gestionarlo ha sido confiar en nuestro personal para estructurar nuevos equipos de trabajo, promoviendo a perfiles con experiencia dentro de la compañía que han asumido mayores responsabilidades y han evolucionado profesionalmente, al mismo tiempo que incorporamos talento joven. Esta combinación nos ha permitido escalar la operativa manteniendo nuestros estándares de calidad.
Todo ello también ha sido posible gracias a la confianza del equipo de Makro, que ha demostrado una gran flexibilidad durante este proceso de crecimiento conjunto.
No es un proceso sencillo, pero creemos que la clave está en crecer con estructura, apoyándonos en las personas y sin perder el control operativo en ningún momento.
La gestión de mercancías sensibles, como productos farmacéuticos o mercancías ADR, implica altos estándares de seguridad. ¿Cómo evoluciona este ámbito ante las nuevas regulaciones y exigencias del mercado?
La gestión de mercancías sensibles, como productos farmacéuticos o mercancías ADR, requiere un nivel de exigencia muy alto, tanto desde el punto de vista operativo como normativo. En Dispa Cedrés, somos plenamente conscientes de la importancia de estas regulaciones, ya que están directamente vinculadas a la seguridad de las personas y a la integridad de la mercancía. En este sentido, nuestro enfoque es adaptarnos de forma continua a las nuevas exigencias, manteniéndonos actualizados a través de asesoramiento técnico especializado y revisando de forma constante nuestros procedimientos.
Además, estamos reforzando las medidas de control y seguridad en la operativa. Recientemente, por ejemplo, hemos incorporado nuevos sistemas en los vehículos que transportan este tipo de mercancías, como sensores avanzados de control y sistemas de videovigilancia (dashcam). Estos sistemas no solo mejoran la supervisión y la trazabilidad, sino que también incrementan la seguridad en la conducción, contribuyendo a la protección de peatones y permitiendo incluso detectar situaciones de estrés o fatiga en el conductor.
En definitiva, entendemos que este ámbito está en constante evolución, y nuestra obligación es adaptarnos para garantizar siempre los máximos estándares de seguridad.
Mirando hacia el futuro, ¿qué papel cree que jugarán empresas logísticas como Dispa Cedrés en la transformación de la movilidad en Canarias, especialmente en términos de digitalización, sostenibilidad y resiliencia de la cadena de suministro?
En un entorno como Canarias, la logística no es solo un servicio, sino una infraestructura clave para el funcionamiento de la economía. Por eso, creemos que el papel de empresas como Dispa Cedrés va a ser cada vez más relevante en la evolución del sistema logístico del archipiélago.
Más allá de la digitalización o la sostenibilidad, que sin duda marcarán el camino, el gran reto de futuro es construir un sistema logístico más profesional, eficiente y resiliente, adaptado a la realidad insular y capaz de responder con agilidad ante cualquier situación.
En ese contexto, nuestro objetivo es claro: seguir invirtiendo en estructura, en equipo y en organización, para no solo mejorar nuestra propia operativa, sino contribuir a que el conjunto del sistema logístico en Canarias sea cada vez más fiable y eficiente.









