Llevan más de 55 años fabricando colchones. ¿Cuáles han sido los principales hitos que han marcado la evolución de la empresa en esta industria?
Aunque llevo menos de dos años en la empresa, considero que uno de los hitos más importantes sido la capacidad de reponerse tras el segundo incendio que asoló la fábrica. En muchas otras compañías, un hecho así habría supuesto el cierre, pero Incapol no solo se recuperó, sino que además se reinventó. Empezamos a trabajar con materiales novedosos, como el hilo frío, el bambú o el aloe vera, incorporando estas materias primas en los productos actuales. Lo destacable es que no se trató solo de levantar la empresa tras la adversidad, sino de reinventarla, innovando y adaptándose a nuevas necesidades y tendencias del descanso.
La innovación tecnológica está avanzando rápidamente en este sector. ¿Cómo han influido desarrollos como la combinación de látex y muelles ensacados en la diferenciación de Incapol en el mercado?
Efectivamente, en un sector cada vez más industrializado por el avance de la maquinaria, nosotros contamos con tecnología de última generación, pero operada directamente por personas. Esto nos permite mantener un toque artesanal en la fabricación de los colchones, al mismo tiempo que aprovechamos la precisión y eficiencia que ofrece la maquinaria moderna. Gracias a esta combinación, podemos atender tanto a clientes particulares como a grandes clientes del sector hotelero. Esto nos permite ofrecer un producto industrial de altísima calidad, con la exactitud de la maquinaria y la personalización que aporta la intervención humana en cada colchón.
Considerando que sus productos se comercializan en El Corte Inglés, ¿qué impacto tiene este canal de distribución en la estrategia comercial y en el posicionamiento de la marca?
Estar presentes en El Corte Inglés es un reflejo de la calidad de nuestros productos. Los consumidores que buscan excelencia tienden a acudir primero a este tipo de establecimientos. En nuestra estrategia, intentamos equilibrar la máxima calidad que exige El Corte Inglés con precios competitivos dentro del mercado. Esto no significa que descuidemos la calidad, al contrario, nos esforzamos por mantenerla en todo momento.
Además, trabajamos con otros grandes distribuidores, como Leroy Merlín, lo que demuestra nuestra capacidad para satisfacer las expectativas de canales de gran envergadura. Esta combinación nos permite posicionarnos como una marca que ofrece calidad premium y atención personalizada, tanto a nivel de cliente final como de grandes clientes profesionales.
Además de El Corte Inglés, ¿cuentan con tiendas físicas donde los clientes puedan probar los colchones?
Sí, tenemos nuestra tienda histórica junto a la fábrica, donde se puede ver y probar la gama completa de productos. Además, próximamente abriremos la primera tienda Incapol City en Las Palmas de Gran Canaria.
En nuestras tiendas, los clientes pueden probar los colchones, elegir materiales, firmeza y dimensiones personalizadas. Esta capacidad de fabricar productos a medida es fundamental, podemos ofrecer desde colchones redondos hasta modelos adaptados a cualquier necesidad específica. Nuestro enfoque es que cada cliente encuentre el colchón que realmente le permite descansar bien.
Dado el compromiso de Incapol con la producción local en Canarias, ¿qué ventajas competitivas aporta ser un fabricante 100% canario frente a competidores nacionales o internacionales?
La proximidad es una de nuestras grandes ventajas, sobre todo en la gama contract, dirigida a hoteles y grandes complejos turísticos. Nuestros clientes valoran poder recibir grandes pedidos en plazos muy cortos. Estamos hablando de operaciones que en otras compañías pueden tardar un mes o mes y medio; nosotros reducimos esos tiempos porque fabricamos aquí, en Canarias.
Además, podemos asumir grandes cargas de trabajo, produciendo miles de colchones al mes. La cercanía se traduce en rapidez, eficiencia y capacidad de reacción ante incidencias. Por ejemplo, un hotel puede solicitarnos 40 o 100 colchones de manera urgente y nosotros somos capaces de fabricarlos y entregarlos en pocos días. Esto nos diferencia en marcas procedentes de península, que no siempre pueden responder con la misma rapidez. La producción local también genera confianza entre los hoteles que valoran trabajar con proveedores del archipiélago.
¿Han considerado llevar sus productos fuera de las islas, o se centran únicamente en el mercado canario?
Sí, aprovechamos la posición estratégica del archipiélago para exportar a países Africanos.
Nos centramos principalmente en el mercado canario porque los costes de exportación, incluso a la península, hacen inviable competir en precio con marcas grandes. Competimos en calidad, pero no en precio. Sin embargo, muchos clientes particulares de hoteles solicitan nuestros productos desde países como Alemania, Inglaterra o Suecia. Por ejemplo, personas que se alojaron en un hotel y quedaron satisfechas con el colchón nos contactan a través de nuestra página web para pedirnos el mismo modelo. Así, aunque nuestra venta internacional no sea masiva, sí existe un flujo constante de pedidos personalizados desde Europa.
Esto demuestra que la marca tiene un alcance más allá del mercado local, aunque de forma limitada y adaptada a clientes individuales.
Ustedes tienen una fuerte presencia en el sector hotelero. ¿Cómo adaptan sus productos a las necesidades específicas de este segmento?
Estudiamos tanto al cliente del hotel como al propio hotel. Escuchamos sus necesidades y desarrollamos colchones que se ajusten a cada perfil de usuario. Por ejemplo, un hotel puede requerir un colchón con un centímetro y medio de viscoelástico, firmeza media-baja y muelles. Creamos colchones piloto que los clientes prueban antes de la producción final. De esta manera, personalizamos el producto para cada complejo, asegurando que los huéspedes tengan el descanso adecuado. La adaptación es tan precisa que incluso podemos fabricar colchones de medidas no estándar, para camas antiguas, barcos, caravanas, o cualquier tipo de cama especial.
La salud y el bienestar son aspectos fundamentales. ¿Qué papel juegan los avances en materiales y tratamientos como propiedades antiácaros o antivirales en sus productos?
Contamos con gamas especializadas para diferentes perfiles y necesidades. Por ejemplo, tenemos colchones para barcos que cumplen normativa específica, productos para hoteles con tratamientos antichinches, colchones para personas con sobrepeso y opciones para deportistas, con tejidos que favorecen la recuperación.
También desarrollamos el tejido de hilo frío, incorporado en el colchón InGravity, que proporciona frescor, o el bambú, que aporta elasticidad y resistencia. Todos nuestros colchones buscan mejorar la calidad de descanso y, por ende, la calidad de vida. La idea es que descansar correctamente sea una inversión en salud, porque de nada sirve entrenar si el descanso no es adecuado.
Por último, en términos de innovación, sostenibilidad y hábitos de consumo, ¿cuáles son los objetivos y retos de Incapol para este año y los próximos?
Estamos trabajando en sistemas elevables para hoteles, similares a camas mecanizadas de hospitales, pero adaptadas al sector hotelero. Estos sistemas, en exclusiva en Canarias, reducen lesiones laborales en el personal de limpieza, disminuyen los tiempos de preparación de habitaciones entre un 40% y un 60%, y ofrecen una durabilidad superior a otros sistemas del mercado, ya que descansan sobre sus propias patas, evitando ruidos o desgaste por el uso.
Actualmente, nuestra introducción en el sector turístico canario se estima entre el 15% y el 25%. Nuestro objetivo es duplicar esa inserción y superar los récords de facturación del año pasado. Queremos consolidar nuestra presencia en el mercado y continuar ofreciendo productos innovadores y personalizados, que satisfagan tanto a clientes particulares como al sector hotelero profesional.









