Litografía A. Romero, con trayectoria desde 1880, es una de las empresas de artes gráficas más históricas de Canarias. Tras más de un siglo de adaptación a los cambios del sector y nuevas tecnologías, ¿cómo definiría hoy su identidad y su papel en la industria gráfica en Canarias?
Litografía Romero es, ante todo, una empresa con profunda vocación de servicio. Nuestra identidad, construida a lo largo de más de 140 años, combina tradición, conocimiento del oficio y capacidad de adaptación a cambios tecnológicos y nuevas demandas del mercado.
Hoy conviven distintas líneas de actividad que, aunque basadas en artes gráficas, atienden mercados diferentes. Por un lado, el negocio tradicional de artes gráficas, ligado a impresión digital, comercial, editorial, publicitaria o corporativa, sigue siendo muy relevante para muchos clientes en Canarias.
Por otro lado, hemos desarrollado una línea de packaging industrial, orientada a sectores exigentes como tabaco y alimentación, que requiere procesos industriales avanzados, altos estándares de calidad, cumplimiento normativo y trazabilidad.
Además, atendemos al sector horeca, agroalimentario y hospitalario, ofreciendo desde material gráfico hasta soluciones de packaging adaptadas a hoteles, restaurantes y empresas de restauración.
Así, Litografía Romero ha evolucionado hacia segmentos especializados de mayor valor añadido, pero su identidad sigue siendo la impresión y el conocimiento del oficio, aplicada hoy a ámbitos industriales y estratégicos que la consolidan como la litografía líder en Canarias.
El sector de las artes gráficas ha cambiado mucho con la digitalización y automatización. ¿Cuáles han sido los cambios más importantes en la impresión y cómo se ha adaptado Litografía Romero a estas transformaciones?
El sector de las artes gráficas ha experimentado una transformación muy profunda en las últimas décadas. La digitalización, la automatización de los procesos y la incorporación de nuevas tecnologías de impresión han cambiado por completo la manera de producir, gestionar los trabajos y relacionarse con los clientes. Uno de los cambios más importantes ha sido precisamente la evolución hacia procesos mucho más automatizados y eficientes, donde la gestión digital de los trabajos a lo largo de todo el proceso, la integración de los flujos de trabajo y el control de calidad en tiempo real son ya elementos esenciales. Esto
ha permitido mejorar la precisión, reducir tiempos de producción y ofrecer una mayor flexibilidad para adaptarse a tiradas más variadas y a necesidades muy específicas de cada cliente.
La inversión en tecnología es clave para la competitividad en impresión. ¿Qué maquinaria y tecnología utiliza actualmente Litografía Romero y ha incorporado recientemente equipos de última generación que mejoren calidad o eficiencia?
En Litografía Romero hemos afrontado estas transformaciones con una estrategia clara de inversión continua en tecnología y modernización de nuestras instalaciones, con más de 10 millones de euros invertidos entre 2022 y 2025.
Trabajamos con fabricantes de primer nivel como Heidelberg, Bobst, Roland o Komori Chambon, referencia internacional en maquinaria de artes gráficas. Apostar por esta tecnología nos permite garantizar altos estándares de calidad, eficiencia y fiabilidad en todos nuestros procesos.
Nuestra última incorporación, la máquina Offset Heidelberg Speedmaster XL 106, nos permite duplicar la capacidad de impresión en offset, superando los 4 millones de pliegos al mes.
La demanda del mercado ha cambiado, con clientes que buscan más personalización, rapidez y tiradas más ajustadas. ¿Cómo se adapta la empresa a estas nuevas necesidades y a las tendencias actuales de la impresión?
Hoy los clientes buscan soluciones más flexibles y con respuesta rápida. Para adaptarnos, reforzamos nuestra oficina técnica de preimpresión, que colabora estrechamente con los clientes desde el diseño y planificación, permitiendo proyectos totalmente personalizados, como los vinculados al Carnaval u otros eventos en Canarias.
También hemos optimizado los procesos productivos para reducir tiempos sin perder calidad. Gracias a flujos digitales, automatización y tecnología en planta, podemos
responder con gran agilidad, en muchos casos con entregas inferiores a tres semanas, algo clave en sectores como la industria alimentaria, donde los tiempos de campaña son cada vez más exigentes.
La sostenibilidad es cada vez más importante en la industria gráfica. Litografía Romero cuenta con certificaciones de calidad y políticas responsables. ¿Qué medidas aplican para reducir el impacto ambiental en los procesos de impresión y en el uso de materiales?
La sostenibilidad es un pilar básico del éxito de Romero y seguirá siendo un criterio fundamental para nuestras futuras decisiones e inversiones. Todos nuestros productos están certificados FSC y provienen de bosques gestionados de manera responsable, donde cada árbol se tala de forma controlada y los bosques se repueblan históricamente para mantener la producción de oxígeno. Además, cumplimos la normativa EUDR que se está implantando en la UE.
Utilizamos tintas, barnices y materiales no contaminantes, compatibles con el packaging alimentario. Por otro lado, Romero cuenta con un parque fotovoltaico que ocupa casi toda la superficie construida, con 1.000 kWp instalados, lo que permite autoabastecernos del 50% de nuestra demanda eléctrica y contribuir a la reducción de la huella de carbono. La compañía trabaja para cumplir 15 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.
Tras tantos años de trayectoria, mantener la competitividad requiere una visión clara de futuro. ¿Cuáles son los principales objetivos estratégicos de Litografía Romero para seguir siendo un referente en las artes gráficas en Canarias?
Después de una trayectoria tan larga, la clave para seguir siendo competitivos está en no perder nunca la capacidad de evolucionar.
Uno de nuestros pilares estratégicos más importantes es el talento: contamos con un equipo cualificado y con amplia experiencia, y buscamos seguir incorporando y desarrollando profesionales que combinen conocimiento del oficio, nuevas tecnologías y las demandas del mercado.
También damos gran importancia a estar conectados con el sector y el tejido empresarial a través de asociaciones como ASINCA y ASPACK, que nos permiten compartir conocimiento, anticipar tendencias y contribuir al desarrollo de la industria.
Otro eje fundamental es la innovación y la inversión en tecnología de primer nivel. Trabajar con fabricantes europeos de referencia nos permite mejorar eficiencia, calidad y capacidad productiva, y acompañar a nuestros clientes en la transición hacia soluciones de packaging
más sostenibles, una prioridad para muchas industrias.
Por último, nuestra visión de futuro incluye diversificar la actividad y ampliar nuestras fronteras de mercado más allá de las Islas, aprovechando el dinámico tejido empresarial de Canarias en alimentación, industria y turismo, para crecer junto a nuestros clientes aportando valor desde la innovación, la calidad y la cercanía.









