En 2025 se han superado los 8 millones de viajes en transporte público en Lanzarote gracias a las bonificaciones. ¿Cómo valora este cambio en los hábitos de movilidad y qué retos plantea para mantener este crecimiento?
La valoración es muy positiva. Desde que la gratuidad comenzó en 2022 hasta el cierre de 2025, hemos registrado un incremento cercano al 60% en usuarios del transporte público.
Es evidente que la gratuidad ha sido un impulso decisivo, pero no el único factor.
También ha influido la mejora del servicio: más horarios, incorporación de tecnología, refuerzo de líneas y renovación de la flota.
En los últimos años, por ejemplo, hemos sumado más de 30 vehículos nuevos.
Además, los datos reflejan ese crecimiento. Dentro del plan de movilidad de Lanzarote, se ha pasado de cinco a seis millones de kilómetros de servicio, una cifra muy relevante.
Para mantener esta evolución trabajamos con planificación y estudios técnicos, no de forma improvisada. Estamos revisando y actualizando el plan de movilidad para adaptarlo a la realidad actual, con el objetivo de mejorar frecuencias, estudiar nuevas líneas y ofrecer un servicio cada vez más eficiente.
La incorporación de guaguas híbridas marca un paso hacia una movilidad más sostenible. ¿Qué hoja de ruta tiene el Cabildo para avanzar en la descarbonización total del transporte público en la isla?
El objetivo es avanzar en la descarbonización del transporte público dentro de las posibilidades de la administración, combinando la mejora del servicio con la reducción del impacto ambiental.
En esta línea, la incorporación de guaguas híbridas ha sido un paso importante, con más de 30 vehículos nuevos en los últimos años, lo que ha permitido retirar unidades más antiguas y contaminantes.
La hoja de ruta pasa por continuar renovando la flota de forma progresiva e incorporar nuevas guaguas en los próximos años. Además, dentro del plan de movilidad se estudia la introducción de vehículos eléctricos, especialmente en trayectos urbanos, a medida que la tecnología permita su implantación de forma más eficiente.
Hablaba usted de ese refuerzo de líneas, de frecuencias y horarios, pero quería recalcar que las zonas especialmente actualizadas han sido Playa Blanca y el hospital.
Sí, efectivamente. Aunque el plan de movilidad ya se ha cumplido con creces, estamos trabajando en uno nuevo que incorpora no solo criterios técnicos, sino también las
demandas y quejas de los ciudadanos.
Una de las principales mejoras ha sido la creación de la línea al hospital, solicitada por usuarios de todos los municipios. Antes, los desplazamientos desde la capital eran complicados, pero la nueva conexión ha tenido muy buena acogida y funciona mejor de lo
previsto.
Lo mismo ocurre con Playa Blanca, una zona en crecimiento que demandaba más frecuencias, nuevas conexiones y mejoras internas. Allí seguimos reforzando el servicio con nuevas guaguas y mayor oferta.
Además, trabajamos en adaptar el sistema a una realidad territorial compleja, con núcleos dispersos que no siempre cubre el contrato actual. En esa línea, se impulsa también el uso de soluciones como el taxi-guagua para mejorar la conectividad en toda la isla.
El equilibrio entre el sector del taxi y las VTC sigue siendo un tema de actualidad. ¿Cómo se puede garantizar una movilidad moderna sin perjudicar a los profesionales tradicionales ni dar cabida a plataformas ilegales?
Es un tema que está muy presente en Canarias y entendemos la preocupación del sector del taxi. Por eso, desde los cabildos se ha insistido en la necesidad de trabajar de forma coordinada con el Gobierno de Canarias para buscar una posición común.
En esa línea, se ha puesto en marcha una mesa de trabajo y una comisión técnica entre el Gobierno y los distintos cabildos para definir qué modelo se quiere para las VTC en las islas, buscando siempre un equilibrio entre ambos sectores.
En mi opinión, el taxi no debería ver la llegada de las VTC como una amenaza, sino como una actividad que debe regularse adecuadamente. El servicio del taxi es fundamental y de calidad, aunque siempre es mejorable en algunos aspectos, y no debe temer a la competencia si el marco está bien ordenado.
Confío en que este espacio de trabajo permita avanzar hacia un modelo más claro y equilibrado para el futuro de la movilidad en Canarias y Lanzarote.
En un territorio insular con alta dependencia del vehículo privado, ¿qué medidas cree que son clave para lograr un cambio real hacia el uso del transporte público?
Es una cuestión compleja que debe abordarse de forma conjunta entre la sociedad y las instituciones, definiendo claramente qué modelo de movilidad se quiere para el futuro.
Desde mi punto de vista, es fundamental avanzar en la aprobación de la Ley de Movilidad de Canarias, ya que debe ser el marco que establezca las actuaciones y competencias de cabildos y ayuntamientos en materia de transporte y planificación.
La gratuidad del transporte público ha supuesto un punto de inflexión importante, incrementando notablemente su uso. El reto ahora es consolidar ese cambio y mantenerlo
en el tiempo, fomentando que el transporte público gane peso de forma estable frente al
vehículo privado.
En definitiva, se trata de ser más ambiciosos y de definir una estrategia clara que permita orientar el sistema de movilidad hacia un modelo más sostenible y equilibrado en el conjunto de las islas.
Tras el incendio en una empresa clave del transporte insular, con pérdida de guaguas y preocupación institucional, ¿qué medidas son prioritarias para reforzar la seguridad y la resiliencia del transporte público en Lanzarote?
En primer lugar, hay que señalar que la empresa que gestiona el servicio ha demostrado una gran capacidad de respuesta ante una situación compleja, que incluyó varios
incidentes en un mismo mes, entre ellos el accidente de una guagua en la nave y el incendio posterior.
A pesar de ello, lo más relevante es que el servicio regular de transporte no se ha visto afectado en ningún momento, lo que ha permitido mantener la operativa con normalidad en la isla.
La empresa es sólida y ha reaccionado de forma rápida, manteniendo contacto con fabricantes para reponer las unidades afectadas en el menor plazo posible. Esto ha permitido sostener el servicio y garantizar la continuidad del transporte público.
En este sentido, la prioridad inmediata ha sido y sigue siendo la reposición de la flota y
la garantía de que la prestación del servicio no se vea comprometida, reforzando la capacidad de respuesta ante cualquier incidencia.
Hemos aumentado
cerca de un 60%
los usuarios del
transporte público
desde la gratuidad
Mirando al futuro, ¿cómo imagina la movilidad en Lanzarote en los próximos años y qué papel jugarán la innovación, la sostenibilidad y la digitalización en ese modelo?
El futuro de la movilidad debe afrontarse con optimismo, porque es un ámbito clave. A
nivel global ya hay ejemplos de ciudades que mejoran apostando por el transporte público
y modelos más eficientes.
Hoy contamos con más herramientas que nunca: tecnología, sistemas de gestión avanzados y fórmulas como el coche compartido, que deben aprovecharse para lograr una movilidad más sostenible y funcional.
El reto es impulsar un cambio estructural que reduzca la dependencia del vehículo privado y evite problemas de congestión. Para ello, es necesario combinar innovación, decisión política y compromiso social.
En definitiva, se trata de aprovechar este momento para impulsar una transformación real del sistema de movilidad en las islas.









