El Real Casino de Tenerife es una de las instituciones sociales y culturales con mayor historia del archipiélago. ¿Qué papel desempeña hoy en la proyección turística y cultural de Santa Cruz de Tenerife?
El Real Casino de Tenerife es una de las instituciones culturales más antiguas y emblemáticas de Canarias. Sus 186 años de historia lo convierten en testigo privilegiado de la evolución de Santa Cruz de Tenerife y de la sociedad canaria, manteniendo hoy un papel relevante en la vida cultural de la capital gracias a su actividad durante todo el año.
Es depositario de un importante patrimonio arquitectónico, artístico, bibliográfico y documental que forma parte de la memoria colectiva de Tenerife. Su misión es conservarlo, protegerlo y difundirlo, acercando a residentes y visitantes una parte esencial de la historia e identidad de la ciudad.
En este sentido, el Real Casino de Tenerife constituye un recurso cultural y patrimonial clave que complementa la oferta turística de Santa Cruz y proyecta una imagen de la ciudad vinculada a la cultura, el conocimiento y la excelencia.
Cada vez más visitantes buscan conocer la historia y el patrimonio de los destinos que visitan. ¿Cómo puede un espacio emblemático como el Real Casino convertirse en un atractivo turístico que complemente la oferta de la capital tinerfeña?
El visitante actual busca conocer la autenticidad de los lugares que visita, y pocas instituciones ofrecen una experiencia tan vinculada a la historia de Santa Cruz como el Real Casino de Tenerife. Nuestro edificio, joya de la arquitectura racionalista española, junto con nuestras colecciones artísticas —con 45 obras declaradas Bien de Interés Cultural— y fondos bibliográficos, permite comprender la evolución social y cultural de la isla durante casi dos siglos.
Somos una institución viva. Quienes nos visitan no encuentran solo un espacio histórico, sino un centro cultural en plena actividad. Esta combinación de patrimonio y programación cultural convierte al Casino en un atractivo único que enriquece la experiencia de quienes descubren la capital desde su dimensión cultural y patrimonial.
El turismo cultural está ganando protagonismo en Canarias. ¿Qué iniciativas está impulsando el Real Casino para acercar su patrimonio, su programación y su historia tanto a los residentes como a quienes visitan la isla?
La difusión del patrimonio es una de nuestras principales líneas de actuación. Siguiendo la legislación canaria en materia de patrimonio cultural, entendemos que conservar implica también divulgar y facilitar el acceso al conocimiento.
A lo largo del año desarrollamos una programación estable de conferencias, conciertos, exposiciones, presentaciones de libros y otras actividades divulgativas que acercan la cultura a la ciudadanía. Asimismo, promovemos iniciativas para dar a conocer nuestro patrimonio bibliográfico, artístico y documental, facilitando su estudio e investigación.
Esta labor trasciende el ámbito local gracias a los convenios de colaboración con numerosas instituciones culturales nacionales e internacionales, lo que permite una mayor proyección de nuestras actividades y la difusión tanto del patrimonio del Real Casino de Tenerife como de la riqueza cultural de Tenerife.
En este sentido, mantenemos acuerdos con instituciones culturales de España, Europa, América Latina, Asia, América del Norte y Sudáfrica, favoreciendo el intercambio cultural y la proyección internacional de nuestra actividad.
Santa Cruz vive un importante crecimiento gracias al turismo urbano y la llegada de cruceros. ¿Qué oportunidades abre este escenario para que instituciones históricas como el Real Casino de Tenerife ganen mayor visibilidad entre los visitantes?
Sin duda, representa una magnífica oportunidad. El creciente interés por el turismo urbano y cultural favorece que los visitantes quieran conocer espacios con historia y personalidad propia. El Real Casino reúne estas características: una trayectoria de 186 años, un valioso patrimonio y una intensa actividad cultural.
Aunque es una institución privada, promovemos el conocimiento de nuestra institución —como establece la Ley de Patrimonio Histórico de Canarias— ofreciendo visitas a nuestra pinacoteca mediante reserva y autorización previa, ya que no somos una institución de pública concurrencia. Quienes la visitan descubren una experiencia vinculada a la historia, el arte y el conocimiento, y una parte esencial de la memoria cultural de Tenerife.
La actividad cultural se ha convertido en un elemento diferenciador para muchos destinos. ¿Cómo contribuye la programación de exposiciones, conciertos y conferencias del Real Casino a enriquecer la experiencia turística de quienes visitan Tenerife?
La cultura es una herramienta fundamental para comprender un territorio. En el Real Casino de Tenerife desarrollamos una programación cultural permanente que constituye una de nuestras principales señas de identidad. A lo largo de todo el año acogemos conferencias, conciertos, exposiciones, presentaciones de libros y encuentros culturales de gran nivel.
Estas actividades permiten que socios, invitados y la ciudadanía en general compartan espacios de reflexión y disfrute cultural en un entorno patrimonial único. Además, gracias a los acuerdos que mantenemos con numerosas entidades culturales españolas y de todo el mundo, muchas de estas iniciativas alcanzan una proyección que trasciende nuestras fronteras, fortaleciendo la imagen de Santa Cruz y de Tenerife como un destino comprometido con la cultura y el patrimonio.
La conservación del patrimonio histórico exige una constante adaptación a los nuevos tiempos. ¿Cómo se trabaja para mantener la esencia del Real Casino de Tenerife y, al mismo tiempo, acercarlo a las nuevas generaciones y al visitante internacional?
Nuestro compromiso es preservar un legado construido durante 186 años y transmitirlo a las generaciones futuras. Para ello desarrollamos una labor constante de conservación, catalogación y difusión de nuestro patrimonio arquitectónico, artístico, bibliográfico y documental.
Destinamos una parte importante de nuestros recursos a la conservación del edificio de nuestra sede social, a la restauración de obras de arte declaradas Bien de Interés Cultural mediante convenios con entidades como Cajasiete —como en el caso del mural de José Aguiar en el Hall de entrada, Friso Isleño— y al mantenimiento de una biblioteca con más de 9.000 volúmenes desde el siglo XVIII. Destaca especialmente el fondo procedente del antiguo Club Inglés, adquirido en 1935, que conforma una de las colecciones de literatura británica en inglés más importantes de Canarias.
Al mismo tiempo, nos adaptamos a los nuevos tiempos impulsando nuevas formas de comunicación y divulgación, reforzando nuestra presencia en medios digitales y redes sociales, y promoviendo actividades que acerquen el patrimonio a niños y jóvenes desde una perspectiva actual y participativa.
Creemos firmemente que la mejor forma de conservar nuestro legado es hacerlo visible y útil para la sociedad, ya que el patrimonio cobra pleno sentido cuando se comparte.
Para finalizar, ¿cuáles son los principales objetivos del Real Casino de Tenerife para lo que resta de 2026 para seguir reforzando su papel como referente cultural, patrimonial y turístico de la isla?
Nuestro principal objetivo es consolidar al Real Casino de Tenerife como institución de referencia cultural y patrimonial en Canarias. Para ello, continuaremos reforzando nuestra programación de conferencias, conciertos, exposiciones, mesas redondas y presentaciones de libros, una de las ofertas culturales más constantes de la isla.
Asimismo, seguiremos avanzando en la conservación, catalogación y difusión de nuestro patrimonio artístico y bibliográfico, desarrollando proyectos que faciliten su conocimiento, y fortaleciendo las relaciones con instituciones culturales con las que mantenemos convenios en España y el ámbito internacional.
Tras 186 años de historia, nuestra aspiración sigue siendo la misma: preservar un legado único y ponerlo al servicio de la cultura, el conocimiento y la sociedad canaria.











