31/07/2026

V Foro de Transición Ecológica en Canarias: «Retos en la Valorización Energética»
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Canarias ante el reto de transformar su modelo de gestión de residuos

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El V Foro de Transición Ecológica en Canarias, organizado por Tribuna de Canarias, se celebró en el Museo de Naturaleza y Arqueología (MUNA), en Santa Cruz de Tenerife. Este
encuentro se ha consolidado como una de las principales citas de reflexión y análisis sobre política ambiental en el Archipiélago, reuniendo a representantes institucionales, expertos técnicos, empresas del sector energético y responsables de la gestión de residuos.
En esta quinta edición, el foro adquirió un carácter especialmente relevante al centrarse de forma monográfica en la valorización energética de los residuos, una tecnología y modelo de gestión que ha pasado a ocupar un lugar central en el debate sobre el futuro del sistema de residuos en Canarias.
El encuentro se desarrolló en un contexto marcado por la presión normativa de la Unión Europea, la necesidad de reducir drásticamente el vertido de residuos y las limitaciones estructurales propias de un territorio insular fragmentado, con alta densidad poblacional
en determinadas zonas y una fuerte presión turística.

Un diagnóstico compartido: un modelo de residuos en situación crítica

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Uno de los elementos más destacados del foro fue la coincidencia generalizada entre los
participantes en torno al diagnóstico del sistema actual de gestión de residuos en Canarias.
El consejero de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias, Mariano Zapata, abrió el debate con una intervención especialmente contundente, en la que describió la situación como un problema estructural que no puede seguir aplazándose.
Zapata subrayó que Canarias envía a vertedero más del 67% de sus residuos municipales, una cifra que consideró incompatible con los objetivos europeos, que establecen un máximo del 10% para el año 2035. En este sentido, insistió en que el Archipiélago se encuentra en una situación de urgencia que exige decisiones inmediatas.
El consejero defendió que la realidad territorial de Canarias —marcada por la insularidad, la limitación del suelo disponible y la concentración poblacional— hace inviable mantener el modelo actual de enterramiento de residuos. En su intervención, fue especialmente claro al señalar que “no existe margen físico ni técnico para seguir enterrando basura indefinidamente”.
Desde esta perspectiva, defendió un enfoque que definió como “ecologismo pragmático”, basado en la ciencia, la ingeniería y la viabilidad económica. Según explicó, la transición ecológica no debe entenderse como una limitación al desarrollo, sino como una oportunidad de transformación estructural de la economía canaria.
Zapata vinculó directamente la gestión de residuos con el futuro económico del Archipiélago, señalando que puede convertirse en un motor de reindustrialización, atracción de inversión y creación de empleo estable.
Junto a la intervención institucional, el foro acogió también una mesa técnica especializada sobre valorización energética, en la que participaron el director general de Calidad Ambiental del Gobierno de Canarias, Ángel Montañés; el director general de Gipuzkoako
Hondakinen Kudeaketa (GHK), César Gimeno; el director de Moeve en Canarias, Carlos Giner; y la directora adjunta de Residuos y Plásticos de Veolia, Beatriz Castillo.

Europa como marco de exigencia: objetivos obligatorios y presión institucional

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La jornada puso también el foco en el papel determinante de la normativa europea, que establece objetivos vinculantes en materia de residuos y economía circular.
Se recordó que la reducción del vertido a un máximo del 10% en 2035 no es una recomendación, sino una obligación legal para los Estados miembros. En este contexto, varios intervinientes alertaron de que el incumplimiento de estos objetivos puede derivar en sanciones económicas relevantes.
Este marco regulatorio fue interpretado como un elemento que acelera la necesidad de transformación del sistema de residuos en Canarias, especialmente teniendo en cuenta las dificultades adicionales que presentan los territorios insulares.

 

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La valorización energética como eje del debate técnico y político

La valorización energética de residuos, entendida como la transformación de residuos no reciclables en energía, fue el núcleo central del foro y el punto de mayor convergencia técnica entre los participantes.
El director general de Calidad Ambiental del Gobierno de Canarias, Ángel Montañés, defendió la necesidad de planificar este tipo de infraestructuras desde una perspectiva estratégica y coordinada a nivel nacional.
Montañés señaló que no se trata de sustituir el reciclaje ni la prevención, sino de completar el sistema de gestión de residuos, especialmente en aquellos casos en los que no es posible la reutilización o recuperación material.
En su intervención, insistió en que la valorización energética es una tecnología consolidada en Europa, con estándares de seguridad y control ambiental avanzados, y criticó la existencia de debates que, en su opinión, no reflejan la evolución tecnológica del sector.
Uno de los aspectos más relevantes de su intervención fue la vinculación entre la gestión de residuos y la seguridad estratégica del territorio. En este sentido, subrayó que Canarias debe entender los residuos también como un recurso energético potencial, capaz de contribuir a la generación de energía y a la reducción de la dependencia exterior.
Asimismo, se planteó la posibilidad de integrar estos sistemas con procesos complementarios como la desalinización de agua, un elemento clave en un territorio con limitaciones hídricas estructurales.
Montañés también defendió la necesidad de avanzar en la identificación de ubicaciones viables para este tipo de infraestructuras, siempre bajo criterios técnicos y de sostenibilidad.

 

El modelo de Gipuzkoa: una referencia de transformación radical

Uno de los testimonios más detallados del foro fue el del director general de Gipuzkoako Hondakinen Kudeaketa (GHK), César Gimeno, quien expuso la experiencia del territorio vasco como ejemplo de transformación del modelo de residuos.
Gimeno explicó que Gipuzkoa partía de una situación compleja, con graves problemas de saturación de vertederos y ausencia de alternativas suficientes. Sin embargo, tras un proceso de planificación sostenida, inversión en infraestructuras y cambios en el sistema de recogida, el territorio ha logrado alcanzar prácticamente el vertido cero de residuos municipales.
El responsable de GHK destacó que la clave del éxito ha sido la combinación de políticas de prevención, reciclaje y valorización energética, integradas dentro de un sistema coherente y estable en el tiempo.
Asimismo, subrayó que la planta de valorización energética se ha convertido en un elemento estratégico dentro del sistema energético del territorio, contribuyendo a la generación de energía y a la gestión eficiente de los residuos no reciclables.
Gimeno trasladó este modelo al caso canario, señalando que, por su población y estructura territorial, el Archipiélago podría beneficiarse de un enfoque similar, con instalaciones adaptadas a cada una de las principales islas.

 

La visión empresarial: equilibrio entre incentivos, eficiencia y transición energética

El sector empresarial también tuvo un papel relevante en el foro, con la participación de Moeve, representada por su director en Canarias, Carlos Giner.
Giner defendió la necesidad de reforzar los mecanismos que desincentiven el vertido de residuos y fomenten el reciclaje y la reutilización. En su intervención, insistió en la importancia de respetar la jerarquía de gestión de residuos, situando la valorización energética únicamente como última etapa del proceso. Asimismo, señaló que la valorización energética no debe interpretarse como una solución aislada, sino como parte de un sistema más amplio de economía circular. En este sentido, destacó que Canarias tiene una oportunidad estratégica para avanzar hacia un modelo energético más autónomo y descarbonizado.
El representante de Moeve subrayó que el Archipiélago, debido a su dependencia energética exterior y su estructura económica basada en el turismo, puede convertirse en un territorio especialmente adecuado para liderar procesos de transición energética vinculados a la gestión de residuos.

 

Veolia: planificación técnica, datos y necesidad de consenso

Desde el ámbito internacional de la gestión ambiental, la empresa Veolia, representada por Beatriz Castillo, aportó una visión centrada en la necesidad de rigor técnico y planificación basada en datos.
Castillo insistió en que cualquier decisión sobre infraestructuras de residuos debe sustentarse en estudios técnicos rigurosos, basados en balances de materia y energía que
permitan dimensionar correctamente las necesidades reales del territorio.
Según explicó, este tipo de análisis es fundamental para evitar decisiones precipitadas y garantizar que las soluciones adoptadas sean viables desde el punto de vista técnico, económico y ambiental. Asimismo, destacó la importancia de someter estos estudios a procesos de consulta pública, con el objetivo de generar consenso social y reducir la conflictividad en torno a proyectos de gran impacto territorial.

 

Gobernanza y continuidad: un factor clave para el éxito del modelo

Uno de los elementos recurrentes del foro fue la necesidad de garantizar estabilidad institucional y continuidad en la planificación de la política de residuos. Los participantes coincidieron en que la transformación del sistema requiere horizontes temporales largos, que trascienden los ciclos políticos habituales. La falta de continuidad, advirtieron, puede suponer un freno significativo a la ejecución de infraestructuras estratégicas. En este sentido, se subrayó la importancia de la coordinación entre el Gobierno de Canarias, los cabildos insulares y las administraciones locales, responsables directos de la gestión de residuos urbanos.

 

Conclusión: Canarias ante un cambio de modelo en la gestión de residuos

El V Foro de Transición Ecológica en Canarias concluyó con una idea ampliamente compartida entre los distintos participantes: el Archipiélago se encuentra en un punto de
inflexión estructural en materia de gestión de residuos, en el que el modelo vigente muestra limitaciones evidentes para responder a las exigencias actuales y futuras.
El sistema basado en el vertido, aún predominante en Canarias, se enfrenta a un conjunto de condicionantes cada vez más determinantes. Por un lado, las exigencias normativas de la Unión Europea, que establecen objetivos vinculantes de reducción del vertido y refuerzo de la economía circular. Por otro, las restricciones territoriales propias de un espacio insular fragmentado, con disponibilidad limitada de suelo y una elevada presión urbanística y turística. A ello se suma el incremento progresivo de la generación de residuos asociado al crecimiento demográfico y a la actividad económica del Archipiélago. En este contexto, los intervinientes coincidieron en que la continuidad del modelo actual resulta difícilmente compatible con los objetivos ambientales y de sostenibilidad fijados a nivel europeo. De este análisis se desprende la necesidad de avanzar hacia un sistema más integrado y eficiente, en el que la gestión de residuos deje de ser un problema aislado para convertirse en un elemento estructural de la planificación energética, económica y territorial.
La valorización energética se posiciona, en este escenario, como una de las herramientas más relevantes dentro de una jerarquía de gestión que debe seguir priorizando la prevención, la reducción, la reutilización y el reciclaje. No obstante, el debate ha puesto
de manifiesto que será igualmente necesario disponer de soluciones complementarias para aquellos residuos que no pueden ser recuperados mediante otras vías, evitando así su destino final a vertedero.
Más allá del componente estrictamente técnico, el foro ha evidenciado que la gestión de residuos en Canarias ha adquirido una dimensión estratégica. Su evolución futura impactará directamente en ámbitos clave como la seguridad energética, la sostenibilidad ambiental, la competitividad económica y la planificación territorial del Archipiélago.
Asimismo, se ha puesto de relieve la existencia de un consenso creciente en torno a la necesidad de transformación del sistema, si bien este consenso convive con la complejidad inherente a su implementación. La planificación de infraestructuras, la definición de ubicaciones, la coordinación entre administraciones y la aceptación social de los proyectos constituyen elementos determinantes para su desarrollo efectivo.
En este sentido, el principal reto para Canarias no reside únicamente en identificar las soluciones técnicas disponibles, sino en construir un marco estable de gobernanza y planificación a largo plazo, que permita dar continuidad a las políticas públicas independientemente de los ciclos políticos.
En definitiva, el V Foro de Transición Ecológica en Canarias ha servido para reforzar la idea de que el Archipiélago se encuentra ante una oportunidad decisiva para redefinir su modelo de gestión de residuos. El éxito de esta transición dependerá de la capacidad institucional, técnica y social para convertir el diagnóstico compartido en decisiones concretas, sostenidas en el tiempo y alineadas con los objetivos europeos de sostenibilidad, descarbonización y economía circular.

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