La Asociación Española Contra el Cáncer ha reforzado su acción social en Tenerife, ¿qué necesidades específicas están detectando actualmente entre pacientes y familias en esta isla?
En Tenerife, como en el resto del territorio, el impacto del cáncer va más allá de la enfermedad y afecta a todas las dimensiones de la vida. Cada vez más pacientes y familias demandan un enfoque integral que incluya no solo el tratamiento médico, sino también el acompañamiento emocional, social y práctico desde el diagnóstico.
Hemos identificado una necesidad creciente de una valoración global inicial que permita detectar situaciones de vulnerabilidad. Las principales demandas se centran en el apoyo psicológico especializado, la atención social ante los costes indirectos del cáncer (desplazamientos, pérdida de ingresos o conciliación), el préstamo de material ortoprotésico, la atención domiciliaria y el acompañamiento continuo.
Uno de los grandes retos es garantizar la equidad en el acceso a estos servicios, ya que la realidad insular y la dispersión geográfica dificultan el acceso, especialmente en zonas rurales o alejadas.
Para responder a ello, reforzamos nuestro modelo de atención con medidas como la centralización de la primera acogida a través de Infocáncer, la mejora de los pisos para pacientes desplazados y el impulso de la atención en el territorio para acercar los servicios a las personas.
En un contexto donde la prevención es clave, ¿qué estrategias están impulsando para fomentar la detección precoz y hábitos saludables en la población canaria?
La prevención es uno de los pilares fundamentales de nuestro plan estratégico y, en 2026, estamos intensificando las acciones para llegar a más personas y reducir los principales factores de riesgo del cáncer.
Trabajamos en varias líneas prioritarias. Por un lado, reforzamos la sensibilización frente al cáncer de piel, especialmente relevante en Canarias por la alta exposición solar, con campañas en colaboración con el Colegio Oficial de Farmacéuticos y el Cabildo de Tenerife que promueven la fotoprotección y la detección precoz.
También mantenemos el compromiso con la lucha contra el tabaquismo, ampliando la red de espacios libres de humo junto a ayuntamientos y con el impulso del Cabildo, para avanzar hacia entornos más saludables.
Asimismo, buscamos aumentar la participación en programas de cribado, especialmente en cáncer de colon, reforzando la colaboración con el Gobierno de Canarias, atención primaria y farmacias para facilitar el acceso a la información.
A esto se suma una apuesta por la educación en salud en centros educativos, universidades y espacios comunitarios, fomentando hábitos saludables desde edades tempranas.
La colaboración con entidades públicas como el Instituto de Atención Social y Sociosanitaria está siendo fundamental, ¿cómo está contribuyendo esta alianza a mejorar el alcance de sus programas?
La colaboración con las administraciones públicas y entidades sociosanitarias es esencial, ya que permite detectar mejor las necesidades, optimizar recursos y llegar a personas que podrían quedar fuera del sistema de apoyo, especialmente en colectivos vulnerables y zonas con menor cobertura.
En este marco, impulsamos proyectos conjuntos y nuevas alianzas, especialmente en entornos rurales, apostando por soluciones co-diseñadas con agentes locales como ayuntamientos, asociaciones y profesionales sanitarios.
La colaboración con el Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IASS) es clave en Tenerife. Desde 2016, a través del proyecto “Acción Integral de la Asociación Española Contra el Cáncer en la isla de Tenerife”, hemos consolidado y ampliado nuestros servicios de forma sostenida dentro del anillo insular.
Gracias a este apoyo, desarrollamos dos líneas principales: la atención directa a pacientes y familias con un enfoque integral orientado a mejorar su calidad de vida.
Más allá del tratamiento médico, el impacto emocional del cáncer es determinante, ¿cómo están reforzando el acompañamiento psicológico y social?
Somos conscientes de que el impacto emocional del cáncer es enorme, tanto para quien recibe el diagnóstico como para su entorno. Por ello, reforzamos un modelo de atención centrado en la persona, basado en la humanización y el acompañamiento integral.
Contamos con el servicio de psicooncología para apoyar al paciente y su familia desde el diagnóstico y en todas las fases del proceso, así como con atención social, asesoramiento jurídico-laboral y otros recursos que mejoran la calidad de vida.
Además, hemos ampliado la cartera de servicios con fisioterapia oncológica y programas de ejercicio físico para atender las necesidades derivadas del tratamiento, desde una visión global del paciente.
Paralelamente, impulsamos iniciativas de humanización en entornos hospitalarios, mejorando espacios y desarrollando formación para profesionales sanitarios en comunicación y trato.
El objetivo es que ninguna persona afronte el proceso en soledad y que el acompañamiento sea cercano, continuo y adaptado a cada necesidad.
En un territorio fragmentado como Canarias, ¿qué retos afrontan para garantizar una atención equitativa entre islas como Gran Canaria y Tenerife?
La fragmentación territorial es uno de los grandes retos en Canarias. La insularidad y la dispersión geográfica condicionan el acceso a los servicios, por lo que adaptamos nuestras estrategias para garantizar la equidad.
Abordamos este desafío reforzando la presencia territorial y la capilaridad, con referentes locales en más municipios, y facilitando la movilidad de los equipos profesionales para llegar a zonas más alejadas.
Además, impulsamos canales digitales y modelos de atención omnicanal que complementan la atención presencial y permiten un apoyo más ágil y accesible.
El objetivo es que el lugar de residencia no sea una barrera y que todas las personas tengan las mismas oportunidades de apoyo frente al cáncer.
La implicación del tejido empresarial y social es clave, ¿qué iniciativas están desarrollando para aumentar la concienciación y el compromiso colectivo?
La lucha contra el cáncer es un reto colectivo que requiere la implicación de toda la sociedad. En este contexto, estamos reforzando nuestra estrategia de alianzas con empresas, instituciones y tejido social para aumentar el impacto y garantizar la sostenibilidad de nuestros proyectos.
Trabajamos en un modelo estructurado de colaboración empresarial que permita identificar proyectos concretos y establecer relaciones a largo plazo basadas en objetivos comunes.
Además, impulsamos nuevas formas de participación, como eventos solidarios, acciones en entornos laborales e iniciativas con universidades y entidades sociales, que contribuyen tanto a la captación de recursos como a la sensibilización ciudadana.
También reforzamos nuestra presencia en medios y espacios de comunicación para llegar a nuevos públicos y aumentar la visibilidad de nuestras acciones, especialmente entre los más jóvenes.
De cara a 2026, ¿cuáles son los principales objetivos y proyectos de la Asociación Española Contra el Cáncer en Canarias?
De cara a 2026, nuestra hoja de ruta se centra en cuatro ejes: prevención, investigación, apoyo al paciente y posicionamiento como entidad de referencia.
Queremos reforzar el impacto de la prevención mediante campañas clave como las de cáncer de piel, los espacios libres de humo y el impulso a los programas de cribado. Al mismo tiempo, seguimos apostando por la investigación, apoyando el talento científico y generando conocimiento para mejorar el diagnóstico y tratamiento del cáncer.
Otro objetivo fundamental es fortalecer el acompañamiento al paciente y sus familias, ampliando nuestros servicios y haciéndolos llegar a más personas, especialmente en zonas rurales y colectivos menos representados.
Además, trabajamos para influir en políticas públicas, crear alianzas estratégicas y movilizar a la sociedad en la lucha contra el cáncer. Todo ello con un objetivo claro: mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer y avanzar hacia una sociedad en la que nadie afronte la enfermedad en soledad.












