Sonia Herzog: “El 'Mila Green' marcará un antes y un después en la logística marítima española”
Sonia Herzog. CEO de JSV
Sonia, en esta ocasión la compañía ha vuelto a apostar, en línea con su estrategia habitual, por la incorporación de buques propios. ¿Qué implica esta decisión para JSV y cuál es el valor añadido que aporta a sus clientes?
Implica el control máximo de la cadena logística y, por lo tanto, nuestra capacidad para garantizar mayor eficiencia y calidad del puerta a puerta a nuestros clientes, con un impacto gigante en la reducción de emisiones de CO2 por el tipo de buques que hemos adquirido.
Somos una compañía con una trayectoria de toda la vida en Canarias. Mi padre inició esta actividad hace más de 50 años con el grupo Pinillos, posteriormente como socio fundador de Nenúfar, y más adelante con JSV y el conjunto de empresas que hoy conforman el grupo. Desde nuestros orígenes, hemos sido una empresa multimodal.
Es un concepto que hoy está muy vinculado a la sostenibilidad, pero que nosotros llevamos defendiendo desde siempre. Creemos firmemente que la eficiencia logística —combinando de forma inteligente distintos modos de transporte— es la forma más económica y sostenible de operar. Para nosotros, un tren, un camión o un barco son igual de importantes dentro de esa cadena.
Durante los últimos 40 años hemos trabajado con un objetivo claro: contar con estructuras propias en cada uno de esos eslabones. Hoy disponemos de almacenes, transporte ferroviario y flota de camiones. En los últimos años, además, hemos reforzado dos pilares clave que nos faltaban: la terminal portuaria —con una terminal propia en Alicante y participaciones en otras— y, finalmente, la incorporación de buques propios, que representan la culminación de ese modelo.
Entiendo que este ha sido un paso muy meditado, ¿no es así?
Efectivamente, no hemos dado este paso antes porque hablamos de activos de altísimo coste y gran complejidad. Además, nuestra operativa tiene particularidades: somos una línea rápida, una alternativa real al camión, lo que exige buques eficientes, ágiles y sostenibles. Durante años no estaba claro en qué tipo de tecnología invertir, especialmente en términos de reducción de emisiones de CO2. Sin embargo, siempre hemos tenido claro que queríamos ser una empresa comprometida con la sostenibilidad, no solo por exigencias regulatorias, sino por convicción.
En los últimos meses se han dado las condiciones adecuadas: hemos definido el tipo de buque que necesitamos y hemos tenido acceso a astilleros capaces de adaptarse a nuestras necesidades específicas. Esto no es trivial, porque nuestra operativa en Canarias utiliza mayoritariamente contenedores de 45' Pallet Wide High Cube, un estándar poco habitual a nivel internacional.
Fruto de ello, hemos adquirido dos buques de nueva construcción en Shanghái: "methanol ready", que nos permite reducir enormemente las emisiones. Son buques rápidos y diseñados para operar tanto en bodega como en cubierta todos nuestros contenedores especiales, algo fundamental para nosotros. Estos buques son el Mila Green, en honor a mi madre, y el Miranda Green, que hace referencia a Miranda de Ebro, nuestro origen. El Mila Green ya está en ruta hacia Canarias y comenzará a operar en breve, mientras que el Miranda Green se incorporará a la compañía en los próximos meses. Además, hemos adquirido un tercer buque que actualmente ya operamos en nuestra línea exprés con Canarias, y que pasará a llamarse Green Canarias, como no podría ser de otra manera. Con ello, no sólo reforzamos nuestra capacidad operativa, sino que cerramos el círculo de nuestra estrategia multimodal con activos propios en toda la cadena logística, proporcionando por encima de todo, una reducción de emisiones que nunca imaginamos que podríamos conseguir.
En tu respuesta has mencionado en varias ocasiones que la sostenibilidad forma parte del ADN de la compañía desde hace años, incluso antes de que fuera una tendencia. En este contexto, ¿cuáles dirías, de forma esquemática, que son las medidas más concretas que está impulsando JSV para reducir su huella de carbono y avanzar hacia una logística cada vez más sostenible?
Multimodalidad + Rutas marítimas rápidas alternativas al camión + Buques eficientes + Contenedores adaptados a las mercancías + Tecnología.
Hay que tener en cuenta que ya se están aplicando muchos recargos medioambientales con el objetivo de forzar a una reducción de emisiones reales y, cada año, se irán incrementando. Canarias tiene la gran fortuna de tener una menor presión en este aspecto, aunque a partir del 2030 este escenario cambiará. Por eso es fundamental anticiparse: si no haces hoy las inversiones necesarias ni planificas a largo plazo, cuando llegue ese momento no tendrás margen de maniobra. Los costes para quienes no se adapten a estas exigencias regulatorias serán tan elevados que, directamente, comprometerán la viabilidad de seguir operando en Canarias.
En nuestro caso, esta adaptación se apoya en una estrategia multimodal muy consolidada. En la península contamos con cuatro grandes hubs logísticos: Alicante, que es nuestro principal centro de conexiones; Miranda de Ebro, en el norte, donde disponemos de cerca de 200.000 metros cuadrados y una terminal ferroviaria de 90.000 metros cuadrados; y Barcelona y Madrid, que también juegan un papel clave en nuestra operativa.
A partir de esta red, organizamos el transporte de forma eficiente según la distancia. Para trayectos cortos —hasta unos 200 o 300 kilómetros— utilizamos principalmente el camión, por rapidez y flexibilidad. Sin embargo, en media distancia nuestra apuesta es claramente el ferrocarril. Por ejemplo, ya operamos varios trenes semanales desde Madrid y Miranda de Ebro hacia Alicante, con el objetivo de seguir incrementando estas frecuencias.
Miranda de Ebro es un caso especialmente representativo. Tradicionalmente, las mercancías del norte de la península con destino a Canarias se canalizan a través de puertos como Bilbao o Santander, lo que obliga a disponer de dos buques para garantizar una salida semanal, debido a la duración de los trayectos. Esto implica mayores costes y un incremento significativo de emisiones de CO2.
Nuestra propuesta es diferente. Consolidamos la carga en Miranda de Ebro, donde podemos almacenar y hacer cross-docking, y desde allí la trasladamos en tren hasta Alicante. Una vez en Alicante, contamos con dos salidas marítimas semanales hacia Canarias. Esto nos permite operar con mayor eficiencia, ya que no necesitamos duplicar buques para mantener la frecuencia, y además ofrecemos más opciones de salida y llegada a nuestros clientes.
El resultado es una mejora clara en tiempos de tránsito, mayor flexibilidad en las entregas y, sobre todo, una reducción muy significativa de la huella de carbono. Al integrar tren y barco de forma optimizada, logramos una solución más sostenible sin renunciar a la competitividad.
Es cierto que no todas las mercancías requieren este nivel de rapidez o eficiencia ambiental, y hay espacio para distintos modelos logísticos. Pero esta solución multimodal, que conecta el norte de la península con Canarias a través de Alicante mediante ferrocarril, es única en el mercado y refleja muy bien nuestra apuesta por una logística más eficiente y sostenible.
En relación con este contexto, es cierto que en los últimos meses ADIF ha atravesado algunas dificultades operativas y, de cara a septiembre, están previstos cortes en la red ferroviaria, especialmente en Andalucía. ¿Qué impacto puede tener esta situación para JSV, en particular en los tráficos con destino a Canarias? ¿Y cómo prevén gestionar o mitigar estas posibles afectaciones en su operativa?
Hay que tener en cuenta que ya se están aplicando muchos recargos medioambientales con el objetivo de forzar a una reducción de emisiones reales y, cada año, se irán incrementando. Canarias tiene la gran fortuna de tener una menor presión en este aspecto, aunque a partir del 2030 este escenario cambiará. Por eso es fundamental anticiparse: si no haces hoy las inversiones necesarias ni planificas a largo plazo, cuando llegue ese momento no tendrás margen de maniobra. Los costes para quienes no se adapten a estas exigencias regulatorias serán tan elevados que, directamente, comprometerán la viabilidad de seguir operando en Canarias.
En nuestro caso, esta adaptación se apoya en una estrategia multimodal muy consolidada. En la península contamos con cuatro grandes hubs logísticos: Alicante, que es nuestro principal centro de conexiones; Miranda de Ebro, en el norte, donde disponemos de cerca de 200.000 metros cuadrados y una terminal ferroviaria de 90.000 metros cuadrados; y Barcelona y Madrid, que también juegan un papel clave en nuestra operativa.
A partir de esta red, organizamos el transporte de forma eficiente según la distancia. Para trayectos cortos —hasta unos 200 o 300 kilómetros— utilizamos principalmente el camión, por rapidez y flexibilidad. Sin embargo, en media distancia nuestra apuesta es claramente el ferrocarril. Por ejemplo, ya operamos varios trenes semanales desde Madrid y Miranda de Ebro hacia Alicante, con el objetivo de seguir incrementando estas frecuencias.
Miranda de Ebro es un caso especialmente representativo. Tradicionalmente, las mercancías del norte de la península con destino a Canarias se canalizan a través de puertos como Bilbao o Santander, lo que obliga a disponer de dos buques para garantizar una salida semanal, debido a la duración de los trayectos. Esto implica mayores costes y un incremento significativo de emisiones de CO2.
Nuestra propuesta es diferente. Consolidamos la carga en Miranda de Ebro, donde podemos almacenar y hacer cross-docking, y desde allí la trasladamos en tren hasta Alicante. Una vez en Alicante, contamos con dos salidas marítimas semanales hacia Canarias. Esto nos permite operar con mayor eficiencia, ya que no necesitamos duplicar buques para mantener la frecuencia, y además ofrecemos más opciones de salida y llegada a nuestros clientes.
El resultado es una mejora clara en tiempos de tránsito, mayor flexibilidad en las entregas y, sobre todo, una reducción muy significativa de la huella de carbono. Al integrar tren y barco de forma optimizada, logramos una solución más sostenible sin renunciar a la competitividad.
Es cierto que no todas las mercancías requieren este nivel de rapidez o eficiencia ambiental, y hay espacio para distintos modelos logísticos. Pero esta solución multimodal, que conecta el norte de la península con Canarias a través de Alicante mediante ferrocarril, es única en el mercado y refleja muy bien nuestra apuesta por una logística más eficiente y sostenible.
Sonia, en un contexto en el que las cadenas de suministro son cada vez más exigentes —no solo por situaciones como estas, sino también por la creciente complejidad de la globalización—, ¿qué aspectos dirías que valoran más los clientes a la hora de elegir un operador logístico? ¿Y cómo responde JSV a esas necesidades para posicionarse como la opción preferente?
Nosotros no nos definimos únicamente por los activos que tenemos —barcos, terminales o trenes—, sino por nuestra forma de entender el negocio. No nos consideramos una naviera al uso, sino una compañía logística que, desde sus orígenes hace más de 40 o 50 años, ha crecido siempre muy cerca del cliente.
Desde el principio, con mi padre al frente, hemos trabajado codo con codo con los clientes, especialmente en Canarias, entendiendo sus necesidades reales. De hecho, aunque en muchos casos el cliente directo estuviera en la península, nosotros siempre hemos estado presentes en destino, en Canarias, porque ahí es donde realmente se materializa el servicio y donde están las particularidades que marcan la diferencia.
Nuestra evolución como compañía ha venido precisamente de escuchar y adaptarnos. Cuando empezamos, no existían soluciones como los contenedores de 45' PWHC, ni equipos específicos para determinados sectores como el siderúrgico. Hemos ido desarrollando estas soluciones junto a nuestros clientes, incorporando contenedores especiales, Open Top, Open Side, e incluso adaptando equipos a medida. Por ejemplo, hemos diseñado contenedores con menor altura para dar respuesta a necesidades muy concretas de determinados clientes en Canarias.
Por eso, más allá de los medios, que hoy en día son muy amplios, nuestro verdadero valor diferencial está en esa capacidad de adaptación constante. Evolucionamos con el cliente, mantenemos una relación cercana —que en muchos casos va más allá de lo profesional— y apostamos por una logística colaborativa. A esto se suma la tecnología, que es un pilar clave para mejorar la eficiencia, la trazabilidad y la calidad del servicio. Pero, en esencia, lo que nos define es esa combinación de cercanía, flexibilidad y compromiso.
Este modelo es el que nos ha traído hasta aquí y el que queremos seguir desarrollando en el futuro. Lo hemos consolidado en Canarias y lo estamos replicando en otros mercados de proximidad, como Turquía, donde llevamos varios años operando, y próximamente en otros entornos estratégicos como el norte de África. En cualquier caso, nuestra esencia sigue siendo la misma: todo lo que hacemos tiene como referencia Canarias y responde a nuestra vocación de servicio hacia este mercado.
Antes de terminar, me gustaría mirar un poco al futuro. Sabemos que tenéis numerosos proyectos en marcha, pero ¿cuáles son ahora mismo las principales líneas de crecimiento de JSV? Si tuviera que imaginar cómo será la logística entre la Península y Canarias dentro de diez años, ¿qué papel quiere que desempeñe JSV?
El futuro de JSV pasa por consolidar y desarrollar aún más nuestro modelo de servicio, que internamente denominamos "Road Sea", en inglés, y "Camión Marítimo", en español. En esencia hablamos de algo muy claro: trasladar la lógica del transporte por carretera al ámbito marítimo, es decir, ofrecer auténticos "camiones marítimos".
“Queremos que enviar mercancía a Canarias sea tan sencillo y eficiente como hacerlo a ciudades como Fuenlabrada, Logroño o Vitoria”
Nuestro objetivo es conectar de forma ágil y eficiente mercados clave como Canarias, Turquía y, a corto plazo, el norte de África, donde vemos un gran potencial de crecimiento. Todo ello sin perder de vista nuestro desarrollo continuo en Canarias, que sigue siendo un mercado estratégico para nosotros.
La clave de este modelo está en apostar por buques más pequeños, pero más rápidos, y con mayores frecuencias. No buscamos grandes barcos, sino servicios ágiles que nos permitan ofrecer soluciones puerta a puerta con tiempos de tránsito competitivos. En definitiva, queremos que enviar mercancía a Canarias sea tan sencillo y eficiente como hacerlo a ciudades como Fuenlabrada, Logroño o Vitoria.
Además, queremos seguir reforzando nuestra capacidad logística integral, especialmente en almacenamiento y distribución. Tenemos una posición muy sólida en el ámbito de la paletería, tanto en seco como en refrigerado, y ahí vemos también una gran oportunidad de crecimiento, particularmente en Canarias.
En resumen, nuestro foco está en seguir mejorando, ampliando y controlando toda la cadena de valor del servicio puerta a puerta, haciéndolo cada vez más rápido, eficiente y fiable en países que permitan una logística de proximidad.
Y, por supuesto, todo este crecimiento está necesariamente ligado a la sostenibilidad. Más allá de las exigencias regulatorias, creemos firmemente en una logística más verde. Es una convicción que forma parte de nuestra manera de entender el negocio y que seguirá guiando todas nuestras decisiones estratégicas.