Gustavo Escobar: “El crecimiento de Tropical Hoteles pasa por consolidar cada activo y construir una estrategia común”
Gustavo Escobar. Director General de la División Turística de Tropical Hoteles y Director Estratégico del Gran Hotel Taoro
Tras liderar con éxito la reapertura y el posicionamiento del Gran Hotel Taoro, ahora da un paso más asumiendo la dirección general de la división turística de Tropical Hoteles. ¿Qué supone este nombramiento y cómo cambia su responsabilidad dentro del grupo?
Lo asumo como un paso natural dentro de la evolución de la compañía y, al mismo tiempo, como una responsabilidad importante. Tropical Hoteles es una empresa cien por cien canaria, con más de cuarenta años de arraigo en Tenerife y una trayectoria muy vinculada al desarrollo turístico de la isla. Después de liderar la reapertura del Gran Hotel Taoro, paso a coordinar la estrategia de la división turística, incorporando también Abama Hotels. Estoy muy agradecido por la confianza que la compañía ha depositado en mí.
Mi responsabilidad cambia porque ya no se trata únicamente de impulsar un hotel, sino de alinear diferentes activos, equipos y modelos de negocio bajo una visión común. El objetivo es crecer, mejorar la rentabilidad y aprovechar mejor todo lo que ya tenemos, sin perder la identidad de cada establecimiento.
Tras liderar la reapertura del Gran Hotel Taoro, Gustavo Escobar amplía su responsabilidad al frente de la división turística de Tropical Hoteles. En esta conversación explica cómo quiere integrar los activos de Abama y Taoro bajo una estrategia común, manteniendo la identidad de cada proyecto y reforzando la rentabilidad, el talento y la innovación
A partir de ahora tendrá bajo su coordinación la estrategia de diferentes activos hoteleros con identidades muy distintas. ¿Cuál será su hoja de ruta para conseguir una visión común sin perder la personalidad de cada establecimiento?
Tener una estrategia común no significa convertir todos los hoteles en el mismo producto. Gran Hotel Taoro y Abama son dos realidades muy diferentes y precisamente ahí está parte de su valor.
El Taoro es un gran hotel histórico en el norte de Tenerife, con una identidad muy vinculada a Puerto de la Cruz. Abama es un resort de enorme dimensión en el sur, donde conviven alojamiento, residencial, golf, spa y una propuesta gastronómica muy completa.
La hoja de ruta pasa por compartir las mejores prácticas, profesionalizar procesos, trabajar con la misma calidad de información y desarrollar una estrategia común en áreas como personas, tecnología, compras, comercialización y control de gestión. Todo ello respetando el posicionamiento y la personalidad de cada activo. Mi experiencia de más de veinticinco años en hotelería de lujo, y el trabajo realizado durante la apertura del Taoro, me permiten abordar esta integración con una visión muy práctica: identificar lo que funciona, corregir lo que no y trasladar las buenas prácticas de un establecimiento a otro.
Uno de sus objetivos será generar sinergias entre establecimientos como Gran Hotel Taoro y Abama Hotels. ¿Dónde cree que existen las mayores oportunidades de colaboración y qué ventajas terminará percibiendo el cliente?
Las principales oportunidades están en la gestión del talento, la formación, las compras, la tecnología, la comercialización y la capacidad de compartir conocimiento entre equipos.
Operar con una visión de grupo nos da más volumen, más capacidad de negociación y una oferta mucho más completa. Entre nuestros activos contamos con alojamiento de alta gama, golf, spas, gastronomía y espacios para eventos, lo que nos permite construir experiencias más amplias y trabajar mejor la relación con el cliente.
El cliente debe percibir una mayor consistencia en el servicio, más posibilidades durante su estancia y una atención más personalizada. Internamente, nosotros debemos conseguir procesos más ágiles, mejores decisiones y una gestión más eficiente y rentable.
El turismo atraviesa un momento de profunda transformación: inteligencia artificial, digitalización, sostenibilidad y cambios en la demanda. ¿Qué tendencias considera que marcarán el futuro de la hotelería de alta gama y cómo quiere posicionar a Tropical Hoteles ante ese escenario?
La tecnología va a transformar profundamente la gestión hotelera, pero no debe sustituir aquello que hace diferente a la hospitalidad. La inteligencia artificial y la digitalización tienen que ayudarnos a eliminar tareas repetitivas, anticiparnos a las necesidades del cliente y tomar decisiones con mayor rapidez.
Eso permitirá que nuestros equipos dediquen más tiempo a lo verdaderamente importante: recibir, escuchar y cuidar al huésped. El recepcionista seguirá dando la bienvenida con una sonrisa y el camarero seguirá dando los buenos días. La tecnología debe estar al servicio de las personas, no al revés.
También veremos una demanda cada vez más interesada en experiencias auténticas, personalizadas y responsables. La sostenibilidad dejará de ser un elemento de comunicación para convertirse en una parte inseparable de la operación: eficiencia energética, gestión del agua, reducción de residuos y protección del entorno.
Queremos que Tropical Hoteles avance en esas áreas sin perder su identidad canaria ni la cercanía que debe caracterizar a nuestra forma de entender el lujo.
Tropical Hoteles habla de crecimiento sostenible, innovación, rentabilidad y fortalecimiento de marca. Si tuviera que definir tres grandes prioridades para esta nueva etapa, ¿cuáles serían y qué cambios espera que sean visibles en los próximos años?
La primera prioridad es consolidar el negocio. Venimos de años turísticos muy positivos, pero el contexto económico y geopolítico obliga a ser prudentes. Tenemos que reforzar la rentabilidad de cada activo, revisar permanentemente los costes y asegurarnos de que el crecimiento tenga una base sólida.
La segunda prioridad son las personas. Necesitamos desarrollar a nuestros equipos, atraer talento y construir una cultura común basada en la responsabilidad, la formación y el orgullo de pertenencia.
La tercera es avanzar en innovación y excelencia operativa. Eso incluye tecnología, digitalización y sostenibilidad, pero siempre aplicadas a problemas reales y con resultados medibles. En los próximos años deberían verse hoteles más consistentes, equipos con mayor capacidad de decisión, procesos más rápidos y una marca Tropical Hoteles mucho más reconocible.
En la nota de su nombramiento se habla de reforzar el posicionamiento de Tropical Hoteles como operador de referencia en el segmento premium. ¿Qué cree que le falta todavía al grupo para situarse entre los grandes referentes de la hotelería de lujo en España?
Nos falta tiempo, consistencia y una mayor visibilidad como operador. Abama Hotels ya es una marca reconocida, mientras que Gran Hotel Taoro acaba de iniciar su nueva etapa y todavía necesita completar su posicionamiento comercial.
Tropical Hoteles tiene historia, conocimiento y activos extraordinarios, pero la marca corporativa no siempre ha tenido el protagonismo comercial que merece. Ahora debemos construir un relato común y, sobre todo, respaldarlo con resultados.
La reputación no se consigue únicamente con comunicación. Se construye cada día con producto, servicio, rentabilidad y capacidad para cumplir lo que prometemos. Si somos consistentes en esos cuatro aspectos, Tropical Hoteles tendrá argumentos suficientes para ocupar una posición relevante dentro de la hotelería premium española.
Aunque asume esta nueva responsabilidad, seguirá al frente de la dirección estratégica del Gran Hotel Taoro. ¿Cómo piensa compatibilizar ambos retos y qué objetivos específicos se ha marcado para el hotel en esta nueva etapa?
Gran Hotel Taoro seguirá siendo un proyecto muy personal para mí. He estado vinculado a él desde la obra y he dedicado más de dos años a su desarrollo, su apertura y la construcción del equipo.
Ahora comienza una etapa diferente. El hotel necesita consolidar su operación, reforzar su posicionamiento comercial y avanzar hacia una rentabilidad sostenible. Para ello será fundamental incorporar una dirección de operaciones que permita fortalecer el día a día y que yo pueda concentrarme en la estrategia, sin perder el contacto con la realidad del hotel.
Hoy contamos además con herramientas que permiten estar conectados y tomar decisiones con rapidez sin necesidad de permanecer físicamente todo el tiempo en un mismo lugar. La clave no está en estar en todas partes, sino en disponer de buenos equipos, información fiable y una estructura clara de responsabilidades.
Tropical Hoteles reúne actualmente proyectos tan emblemáticos como Gran Hotel Taoro y Abama Hotels. ¿Tiene el grupo vocación de seguir creciendo con nuevos activos hoteleros en Canarias o la prioridad pasa por consolidar y potenciar los que ya gestiona?
La prioridad inmediata es consolidar y desarrollar correctamente los activos actuales. Crecer sin tener bien resuelta la operación, el posicionamiento y la rentabilidad de cada proyecto no tendría sentido.
Eso no significa que renunciemos a nuevas oportunidades. Dentro de Abama estamos preparando Aires de Abama, un producto de nueva generación, más selecto y con un importante componente residencial, que reforzará la propuesta premium del resort.
Existen otros proyectos y posibilidades de crecimiento, pero cada uno tendrá su momento. La compañía ha crecido durante muchos años con prudencia y disciplina financiera, y esa seguirá siendo nuestra forma de avanzar: consolidar primero y crecer después, cuando el proyecto y las condiciones sean los adecuados.