Manuel Fernando Martínez: “Queremos convertir la Zona Franca en un motor industrial y logístico para Canarias”
Manuel Fernando Martínez. Delegado Especial del Estado Consorcio de la Zona Franca de S/C de Tenerife
El Consorcio de la Zona Franca de Santa Cruz de Tenerife dispone de 160.000 metros cuadrados y cuenta con una posición estratégica entre Europa, África y América. ¿Qué proyectos empresariales y sectores considera prioritarios para atraer actualmente y convertir la Zona Franca en un motor de diversificación económica para Canarias?
Creo que los sectores en los que Canarias tiene mayor conocimiento son el agua y la energía. Siempre hemos desarrollado experiencia en estos ámbitos, pero no hemos conseguido generar un tejido empresarial e industrial en torno a ellos. Hemos destacado más en consultorías y estudios de ingeniería que en industria.
Las zonas francas son instrumentos establecidos por el Estado para la implantación de cualquier tipo de industria. En Canarias, el turismo es el sector más importante y la industria representa aproximadamente el 8 % del PIB. Por ello, la Zona Franca es una herramienta clave para atraer inversión exterior y favorecer la internacionalización de nuestras empresas.
Es un recinto aduanero en el que se pueden desarrollar actividades industriales y donde existen ventajas fiscales y aduaneras que permiten ser más competitivos en un mercado global.
La Zona Franca ofrece ventajas como la exención de determinados aranceles e impuestos, la simplificación de trámites y el almacenamiento ilimitado. ¿Conocen suficientemente las empresas canarias estas herramientas? ¿Qué se está haciendo para acercarlas a las pymes y a los nuevos emprendedores?
Actualmente estoy realizando una labor de divulgación entre entidades empresariales de la isla y de la provincia, como la Cámara de Comercio, la CEOE y otras organizaciones. Una de las presentaciones que estoy desarrollando se titula «La Zona Franca de Santa Cruz de Tenerife, la gran desconocida».
Creo que existe una idea general de lo que es una zona franca, relacionada con el recuerdo de los antiguos puertos francos, pero muchas empresas no conocen realmente todo su potencial.
Quiero agradecer a Tribuna de Canarias la oportunidad de realizar esta entrevista, porque considero que el tejido empresarial todavía no conoce suficientemente las posibilidades de la Zona Franca.
Además, no es una herramienta solo para las empresas exportadoras, sino también para las importadoras. En Canarias, donde llegan diariamente materias primas y todo tipo de productos, las mercancías pueden permanecer almacenadas durante un tiempo ilimitado. Esto permite a las empresas disponer de un centro logístico y pagar los impuestos cuando los productos abandonen el recinto, mejorando así su competitividad.
Canarias afronta el reto de reducir su dependencia de determinados sectores y reforzar actividades vinculadas a la logística, la industria, la tecnología y el comercio exterior. ¿Qué oportunidades ofrece la Zona Franca para impulsar una economía más diversificada y generar empleo cualificado?
Estamos trabajando en una iniciativa para crear infraestructuras y centros de innovación asociados a sectores estratégicos, como el agua y la energía.
Canarias cuenta con importantes centros de investigación y conocimiento, pero muchas veces este no se transforma en tejido industrial. Por ello, queremos crear una infraestructura que apoye las iniciativas del sector privado en las fases de prototipo y patente, con el compromiso de que posteriormente la actividad industrial se desarrolle en la Zona Franca.
El objetivo es reducir los tiempos de implantación y que las empresas se centren en su actividad, mientras el Consorcio afronta la parte relacionada con las infraestructuras y las naves industriales.
La ubicación de Tenerife convierte a la isla en una posible plataforma de conexión con África Occidental y otros mercados internacionales. ¿Qué estrategias se están desarrollando para aprovechar esta posición y qué papel puede jugar la Zona Franca en la expansión internacional de las empresas canarias?
Dentro de nuestra estrategia de promoción exterior, llevamos dos años trabajando conjuntamente con la Zona Franca de Gran Canaria y participando en eventos en América Latina, principalmente en Colombia, en el ámbito de la logística.
Estamos promocionando nuestra ubicación, que considero uno de nuestros principales elementos de competitividad, junto con las ventajas del régimen fiscal de Canarias y de la Zona Especial Canaria.
Canarias debe ser una puerta de entrada a África. Nuestra promoción exterior debe unir América Latina y África, con Canarias como punto de encuentro. Es un proceso a largo plazo que debe combinarse con las políticas de atracción de inversiones.
Además, la incertidumbre internacional relacionada con los aranceles puede convertirse en una oportunidad para territorios europeos como Canarias.
La Zona Franca es compatible con las ventajas de la Zona Especial Canaria y forma parte del Régimen Económico y Fiscal de Canarias. ¿Cómo pueden combinarse estas herramientas para atraer inversiones y conseguir que nuevas empresas desarrollen aquí una actividad estable y generen empleo?
Todas estas herramientas son compatibles. Sin embargo, todavía debemos resolver la cuestión de la ubicación de las zonas francas dentro del ámbito portuario. Estamos trabajando con el sector portuario para hacerlas más competitivas.
Considero que el futuro de la Zona Franca de Tenerife pasa por el entorno anexo al puerto de Granadilla y por el desarrollo del polígono industrial de esa zona, convirtiéndolo en un recinto aduanero donde las industrias puedan beneficiarse de estas ventajas.
Esto permitiría mejorar la seguridad y la agilidad logística, aspectos en los que Canarias todavía tiene margen de mejora.
“Necesitamos espacios industriales preparados para que las empresas puedan implantarse en seis meses o un año”
¿Qué transformaciones considera imprescindibles para que la Zona Franca responda a las nuevas necesidades del comercio internacional y sea más competitiva dentro de la Unión Europea?
Los tiempos actuales de implantación empresarial, que pueden prolongarse tres o cuatro años, no son compatibles con las necesidades del mercado internacional. Muchas empresas quieren invertir en su producto y en su cadena de valor, no en patrimonio o infraestructuras.
Por ello, las administraciones debemos desarrollar parques industriales que permitan reducir los tiempos de implantación a seis meses o un año.
La empresa debería encontrar un espacio físico preparado para desarrollar su actividad y centrarse únicamente en su negocio. Actualmente muchas empresas preguntan por naves disponibles, pero disponemos principalmente de suelo.
Por tanto, uno de los grandes retos es que la Zona Franca de Santa Cruz de Tenerife cuente con espacios industriales construidos y preparados para facilitar la llegada de nuevas inversiones.
Para finalizar, ¿cuáles son los principales objetivos y proyectos del Consorcio de la Zona Franca de Santa Cruz de Tenerife para lo que resta de 2026? ¿Qué resultado le gustaría poder presentar al finalizar el año?
Me gustaría que pudiéramos identificar un terreno y avanzar en su desarrollo para convertirlo en un espacio industrial y logístico, especialmente en el entorno de Granadilla.
También considero prioritario impulsar un centro de innovación y transferencia de conocimiento que permita transformar los proyectos de investigación de nuestras universidades en tejido industrial.
Ese es el objetivo. De aquí a 2026, me gustaría que pudiéramos tener definida una hoja de ruta y que todas las entidades que forman parte del Consorcio coincidieran en que este es el camino a seguir.