Enrique Gascó: “Dejamos de tapar la humedad para acabar con ella”
Enrique Gascó. CEO de Humix
La colaboración entre el Ayuntamiento de Agaete y HUMIX apuesta por ofrecer una solución definitiva a la humedad por capilaridad en las viviendas del municipio. ¿Cómo valora esta experiencia?
La experiencia ha sido muy positiva y ha demostrado que este modelo de colaboración público-privada funciona. Ofrecemos una garantía de 30 años y, además, una garantía de satisfacción de 90 días, durante los cuales el cliente puede comprobar el funcionamiento del sistema antes de decidir si se lo queda.
La humedad por capilaridad es un problema complejo y costoso de solucionar, especialmente en viviendas antiguas, casas terreras o sótanos. Nuestro sistema permite obtener resultados en pocos meses y garantiza el secado de la vivienda antes de un año. Además, tiene un consumo eléctrico muy reducido y no requiere mantenimiento. El acuerdo con Agaete ha sido especialmente satisfactorio porque el Ayuntamiento decidió subvencionar a los vecinos la solución de viviendas afectadas por humedad ascendente. En lugar de limitarse a pintar cada cierto tiempo, se apostó por resolver el problema de raíz.
Nosotros nos encargamos del diagnóstico, la instalación y el seguimiento, mientras que la administración aporta las subvenciones. Es un modelo beneficioso para todas las partes y que estamos trabajando para extender a otros ayuntamientos, cabildos y administraciones, tanto en Canarias como en otras zonas de España.
La humedad por capilaridad sigue siendo frecuente en viviendas, comunidades, aparcamientos y naves industriales, pero todavía existe desconocimiento sobre sus causas y tratamiento. ¿Cuáles son los errores más habituales y qué diferencia ofrece HUMIX frente a las soluciones tradicionales?
El principal problema es que muchas veces no se entiende cómo funciona la humedad por capilaridad. El agua del subsuelo es absorbida por los materiales de construcción y asciende por las paredes, provocando las manchas características.
Durante años, la solución habitual ha sido ocultarla mediante pladur, PVC, azulejos o pinturas. Sin embargo, estas actuaciones no resuelven el origen del problema: si el agua continúa en contacto con la estructura, la humedad seguirá ascendiendo.
Un ejemplo frecuente es colocar un zócalo para cubrir las manchas y, cuando la humedad aparece por encima, añadir otro. De esta forma, el problema simplemente continúa avanzando. L
a diferencia de nuestro sistema es que actuamos sobre el origen sin necesidad de realizar grandes obras ni retirar los elementos existentes. Instalamos el dispositivo, dejamos que la pared se seque y, posteriormente, el propietario puede elegir el acabado que prefiera.
El dispositivo utiliza un impulso eléctrico imperceptible y tiene un consumo muy reducido. Nuestro objetivo no es esconder la humedad, sino actuar sobre su origen y evitar que vuelva a ascender.
“Queremos extender este modelo de colaboración a más ayuntamientos”
Canarias cuenta con muchas viviendas antiguas y edificios expuestos a la humedad por sus condiciones climáticas y su proximidad al mar. ¿Debería la rehabilitación incorporar medidas preventivas frente a este problema?
Sin duda, debería prestarse mucha más atención a la humedad, tanto por sus efectos sobre las viviendas como sobre las personas que viven en ellas.
La humedad y el moho pueden generar molestias y afectar al bienestar, pero también provocan un deterioro progresivo de los materiales. En zonas cercanas al mar, además, las sales presentes en el agua pueden acelerar ese proceso y generar un importante coste económico.
También existe un impacto social. Hay personas que sienten vergüenza por el estado de sus viviendas y llegan a gastar cientos de euros en pintar antes de recibir visitas, para encontrarse meses después con el mismo problema.
Por eso es fundamental resolver la humedad y no simplemente ocultarla con pintura, muebles o revestimientos. La prevención y una actuación sobre el origen del problema son claves para conservar las viviendas y mejorar la calidad de vida de quienes las habitan.
Lanzarote presenta una situación especialmente llamativa, ya que es una isla con muy pocas precipitaciones y, aun así, existen viviendas afectadas por humedad capilar. ¿Qué explica esta aparente contradicción?
En Lanzarote hemos comprobado que muchas viviendas se construyeron directamente sobre el suelo, con una impermeabilización insuficiente. Aunque llueva muy poco, la humedad puede ascender desde el terreno a través de los materiales de construcción.
En muchas casas de planta baja encontramos humedad en la parte inferior de las paredes. Puede tratarse de unos diez centímetros alrededor del rodapié, pero el problema está presente porque el edificio no quedó correctamente aislado del suelo.
Esto demuestra que la humedad por capilaridad no depende exclusivamente de las precipitaciones. También depende de la forma en la que se construyó el inmueble y de si existe una correcta impermeabilización.
Actualmente la normativa establece determinadas exigencias, pero tradicionalmente la impermeabilización no siempre ha recibido la atención necesaria. Es una parte de la construcción que queda oculta y, precisamente por ello, en ocasiones no se le dedica el mismo cuidado que a otros elementos más visibles.
La rehabilitación sostenible está adquiriendo cada vez más protagonismo en Canarias, especialmente gracias a las políticas de mejora del parque residencial. En este contexto, ¿qué papel puede desempeñar la tecnología de empresas como HUMIX?
La rehabilitación ofrece una gran oportunidad para incorporar nuevas soluciones tecnológicas. En Canarias hemos identificado no solo la importancia de la humedad por capilaridad, sino también la humedad por condensación.
Para este segundo problema estamos desarrollando sistemas de ventilación inteligente. Son dispositivos que permiten renovar el aire de la vivienda de manera automática y continua, con un consumo eléctrico reducido y prácticamente sin mantenimiento.
El objetivo es conseguir viviendas correctamente aisladas y revestidas, pero también adecuadamente ventiladas. De esta forma se puede mejorar el confort interior y reducir los problemas relacionados con la humedad y la condensación.
La ventilación inteligente ya se utiliza en algunas zonas del norte de Europa y, en determinados lugares, incluso está contemplada por la normativa. Consideramos que este tipo de sistemas tendrá también una presencia cada vez mayor en las viviendas de Canarias.
HUMIX continúa desarrollando nuevas soluciones para mejorar la protección de los edificios. ¿En qué líneas están trabajando actualmente y cuáles son sus objetivos de futuro?
Trabajamos continuamente para mejorar nuestros sistemas. Actualmente, por ejemplo, tenemos un único dispositivo instalado en un aparcamiento de 2.500 metros cuadrados y hemos conseguido reducir considerablemente el tiempo en el que el cliente empieza a percibir resultados, pasando en algunos casos de cuatro o cinco meses a uno o mes y medio.
También hemos desarrollado un sistema que, además de actuar contra la humedad por capilaridad, incorpora una función preventiva frente a insectos como cucarachas, hormigas, arañas, gusanos y termitas. Utiliza ultrasonidos y vibraciones para dificultar que estos organismos permanezcan en la vivienda. Llevamos unos dos años trabajando en esta línea y el producto ya ha comenzado a llegar al mercado.
Aun así, nuestra prioridad continúa siendo la humedad por capilaridad. Hemos mejorado la garantía, la velocidad de secado y el alcance de los dispositivos, y seguimos trabajando para ofrecer soluciones cada vez más eficaces.
También es fundamental para nosotros generar confianza. La garantía de satisfacción de 90 días permite al cliente comprobar el funcionamiento antes de decidir si se queda con el sistema.
Nuestro objetivo es seguir mejorando la tecnología, resolver problemas reales y crecer a través de la confianza y las recomendaciones de clientes y profesionales.