José Guillén: “La construcción industrializada es una realidad y no solo el futuro de Canarias, sino su presente”
José Guillén. Director Ejecutivo de Cercasa Canarias
Cercasa cuenta con una amplia experiencia en construcciones metálicas en Tenerife. ¿Cómo ha evolucionado la empresa para adaptarse a las nuevas necesidades del sector de la construcción?
Imagínate que después de 57 años de trayectoria, CERCASA ha tenido que adaptarse continuamente a las necesidades del mercado. Empezamos como una pequeña cerrajería haciendo rejas y, con la evolución del sector y la llegada de nuevas normativas y homologaciones, fuimos profesionalizándonos hasta convertirnos en líderes de la estructura metálica en Canarias.
Un buen ejemplo de esa capacidad de adaptación fue 2020. En plena pandemia, cuando muchas empresas tuvieron que reducir su actividad, CERCASA mantuvo toda su plantilla y siguió trabajando dentro de las posibilidades del momento. Además, ese mismo año apostamos por la construcción industrializada y somos distribuidores en exclusiva para Canarias del sistema Modiko.
En aquel momento era algo poco conocido, pero hoy la construcción industrializada es una realidad y, en mi opinión, no es solo el futuro de Canarias, sino su presente. De hecho, las propias administraciones ya están apostando firmemente por este modelo.
Cercasa apuesta también por la construcción modular con MODIKO. ¿Qué papel puede jugar este sistema ante el actual problema de acceso a la vivienda en Canarias?
Uno de los grandes retos que tenemos hoy es la falta de profesionales. Para afrontarlo, en CERCASA apostamos por dos vías fundamentales: la tecnología y la formación continua.
La construcción industrializada también nos permite incorporar nuevos perfiles, especialmente jóvenes y mujeres, porque ya no hablamos tanto de fuerza física como de formación y precisión. Hemos pasado de construir prácticamente todo en obra a fabricar en una planta y llevarlo después a la obra para montarlo como un puzzle.
Esto supone además una gran ventaja para el cliente. Una vivienda que con el sistema tradicional puede tardar dos años o más, con construcción industrializada podemos terminarla en unos seis u ocho meses, siempre que contemos con la licencia de obra. Y al estar todo mucho más planificado y controlado desde el principio, reducimos también los imprevistos: de porcentajes que pueden rondar el 15-30% en la construcción tradicional, podemos pasar aproximadamente a un 5-10%.
En definitiva, la construcción industrializada nos permite construir más rápido, con mayor control y con profesionales cada vez más cualificados, y creemos que es una de las claves para afrontar los retos del sector.
Canarias necesita construir más vivienda y en menos tiempo. ¿Está preparada Cercasa para asumir ese reto y aumentar su capacidad de producción?
Por supuesto. Desde 2020 en CERCASA apostamos por la construcción industrializada cuando todavía era una gran desconocida en Canarias. Fuimos de las primeras empresas en divulgar este modelo porque entendíamos que podía ser una solución real al problema de la vivienda.
Lo importante es que no estábamos inventando nada nuevo. En muchos países del norte de Europa estos sistemas llevan décadas funcionando con éxito. De hecho, los clientes de esos países ya conocen perfectamente este tipo de construcción; aquí todavía tenemos que explicar que se trata de viviendas totalmente seguras, que cumplen con toda la normativa y el Código Técnico de la Edificación.
Además, es importante romper algunos mitos. La construcción industrializada no es contenedores ni viviendas prefabricadas de catálogo. Cada proyecto se diseña a medida junto al cliente, adaptándose a sus necesidades, su parcela y sus preferencias.
En definitiva, combinamos la personalización de una vivienda tradicional con la rapidez y eficiencia de un sistema industrializado.
La sostenibilidad y la eficiencia energética son cada vez más importantes. ¿Cómo está incorporando Cercasa estos criterios en sus viviendas y construcciones?
Pasar de construir en el terreno a hacerlo en fábrica supone trabajar en condiciones mucho más controladas, tanto para el trabajador como para el medio ambiente.
Para los trabajadores es especialmente importante en Canarias, donde las altas temperaturas son cada vez más frecuentes. En una fábrica se puede trabajar en un entorno protegido y con unas condiciones más seguras.
Y desde el punto de vista medioambiental, la diferencia también es clara. La construcción industrializada utiliza menos áridos, genera menos residuos y permite controlar mucho mejor los materiales y los procesos.
En definitiva, es una forma de construir más rápida, más limpia y más sostenible, algo especialmente importante en un territorio como Canarias, donde nuestros recursos naturales son limitados.
De cara a 2026, ¿cuáles son los principales objetivos de Cercasa Canarias y qué nuevos proyectos o líneas de negocio le gustaría consolidar?
A principios de año, en CERCASA Canarias hemos puesto en marcha una nueva línea de asesoramiento, "Cercasa construye" porque cada vez más clientes llegan con un terreno, pero sin saber por dónde empezar ni cuál va a ser realmente el coste de construir su vivienda.
Por eso queremos acompañarlos desde el principio y ser muy transparentes. La pregunta no debería ser únicamente «¿cuánto cuesta el metro cuadrado?», porque hay que tener en cuenta el proyecto, la licencia, el estudio geotécnico, el levantamiento topográfico y, además, las calidades que cada cliente quiere. Nosotros hacemos una estimación completa para que tenga claro cuál será la inversión real y no se lleve sorpresas.
Queremos consolidar este servicio de asesoramiento durante 2026 y 2027, pero sin olvidar nuestra especialidad de siempre: la estructura metálica. Está presente en muchísimas construcciones, desde edificios y cubiertas hasta instalaciones fotovoltaicas y, especialmente, las naves industriales, un sector con mucho potencial en Canarias.