Germán Jiménez: “Si queremos que los jóvenes de aquí se dediquen al campo, esto tiene que funcionar como un negocio de verdad”
Germán Jiménez. Concejal de Sector Primario del Ayuntamiento de Santiago del Teide
Santiago del Teide reconoce una pérdida progresiva de actividad en el sector primario durante las últimas décadas. ¿Es posible revertir esa tendencia o el objetivo ahora es evitar que siga retrocediendo?
El retroceso del sector primario en Santiago del Teide se debe a factores comunes en Canarias: la escasez de agua, la falta de relevo, los costes de producción y las trabas burocráticas.
Para frenar este declive, el Ayuntamiento apoya de forma directa a los agricultores con formación y subvenciones continuadas, además de promover la creación de una SAT para mejorar su competitividad. El mayor ejemplo de esta alianza es el vino Barlia, elaborado con uva 100% local para proteger nuestros viñedos. Un proyecto respaldado con 30.000 euros de ayuda municipal para convertirlo en un referente de identidad y calidad de Santiago del Teide.
El Ayuntamiento ha aumentado este año hasta los 70.000 euros las ayudas al sector primario. ¿Qué necesidades les están trasladando hoy agricultores, ganaderos y pescadores del municipio?
Llevamos años manteniendo unas ayudas al sector primario y que este año hemos aumentado: hemos pasado de 60.000 a 70.000 euros en total, y la ayuda directa a cada agricultor ha subido de 2.750 a 3.500 euros. Los 3.500 euros de ayuda no solucionan todos los problemas, pero sirven de empuje real para acondicionar los terrenos y, en bastantes casos, suponen la única inversión que se hace al año. Al final, lo que más nos trasladan desde el campo es la angustia por la sequía —un problema que no deja de empeorar—, la pelea por vender a precios razonables para que el trabajo compense y las ganas de ir transformando las fincas hacia un modelo más sostenible
Agua, costes y rentabilidad siguen condicionando buena parte de la actividad agraria. ¿Cuál diría que es hoy el principal obstáculo para producir en Santiago del Teide?
Sin lugar a dudas, la escasez de agua constituye el principal obstáculo para la producción local. Cada año la situación se vuelve más compleja: el cambio climático, al igual que ocurre en otras partes del mundo, tiene un enorme impacto en el campo y las sequías cada vez son más prolongadas.
Uno de los objetivos municipales es favorecer el relevo generacional. ¿Qué tendría que cambiar para que un joven vea el campo como una oportunidad profesional real y no como una actividad del pasado?
Sin relevo generacional es imposible sostener el campo. La juventud lo ve como un oficio muy duro y poco rentable, prefiriendo el sector servicios o sus carreras universitarias, mientras que muchos productores ya solo lo mantienen como un complemento a su empleo. Hace dos años lo vimos de cerca en el think tank sobre la almendra organizado aquí en Santiago del Teide: los propios jóvenes nos confirmaron que el campo, tal y como está planteado hoy, no les resulta ni atractivo ni rentable.
Si queremos que los jóvenes de aquí se dediquen al campo, esto tiene que funcionar como un negocio de verdad y que vean que es rentable: con agua segura a un precio que no te arruine, máquinas y tecnología, acceso a parcelas en desuso. Así la cosa cambia por completo, porque pasas a ser tu propio jefe, montas algo moderno y conectas productos de identidad, calidad y ecológico directamente con el turismo de la costa.
Santiago del Teide es una potencia turística. ¿Se está aprovechando suficientemente ese mercado para que hoteles y restaurantes consuman más producto local?
Desde el Ayuntamiento llevamos años volcados en promocionar lo nuestro. Participamos en grandes citas como Madrid Fusión o Gastro Canarias y organizamos eventos en el municipio con un objetivo muy claro: promocionar la gastronomía local, poner en valor el producto local de aquí y por supuesto, darle visibilidad a los restaurantes de nuestro municipio que hoy en día se han convertido en grandes atractivos turísticos para Santiago del Teide y en grandes defensores de algo tan intangible y tan nuestro como es la cocina canaria al incorporar precisamente este producto local en sus cocinas.
Aquí hablamos del atún que se pesca a tan solo de cientos de metros de nuestras costas, el vino Barlia que ya lo han incorporado varios hoteles y restaurantes en sus cartas y otros productos como la almendra, la miel.
La pesca artesanal forma parte también de la identidad del municipio. ¿Qué medidas se están impulsando para garantizar su continuidad y darle mayor valor al producto pesquero local?
La pesca artesanal es como siempre se ha pescado en Puerto de Santiago y parte de lo que somos. Pero la realidad de la costa es similar a la que está sufriendo el campo: falta relevo generacional, los costes de salir a faenar y la lucha constante por el precio de las capturas debido al pescado que entra de fuera.
Como decía antes, llevamos años apostando fuerte por el pescado de la costa, el capturado con pesca artesanal, tanto en eventos municipales como en ferias gastronómicas como Madrid Fusión o Gastro Canarias. Allí contamos con la colaboración de nuestros mejores chefs que le dan todo el protagonismo a estas capturas y que luego utilizan en sus cocinas para que el cliente las deguste en nuestros restaurantes.
Por otro lado, otorgamos una ayuda directa de hasta 3.500 euros por profesional: Una subvención municipal directa a cada pescador en activo para aliviar los costes fijos de explotación (gasóleo, mantenimiento del barco o cuotas), sirviendo de desahogo real para los marineros.
Si volvemos a hablar dentro de tres años, ¿qué proyecto o cambio le gustaría poder señalar como prueba de que el sector primario de Santiago del Teide ha avanzado?
Dentro de tres años me gustaría ver que hay un relevo generacional real tanto en el campo como en la pesca, es decir, jóvenes viviendo del campo y de la mar.
Constatar la consolidación de la SAT funcionando a pleno rendimiento y que tanto el pescado de nuestra costa como los productos de las medianías, tengan acuerdos estables y contratos directos de kilómetro cero con la hostelería local, asegurando precios que compensen de verdad el esfuerzo de nuestros productores.