Samuel Marrero: “Tenemos capacidad para seguir desarrollando la ganadería canaria”
Samuel Marrero. Director General de Grupo Capisa y Representante de la mesa de ganaderos de Canarias
CAPISA lleva más de 60 años vinculada al sector ganadero canario. ¿Cómo ha cambiado la realidad de las explotaciones durante todo este tiempo?
La ganadería de hace 60 años no tiene nada que ver con la actual, no solo en Canarias, sino también a nivel nacional e internacional. Mientras que antiguamente la ganadería era una actividad poco tecnificada y, por llamarla de alguna manera, de subsistencia, hoy nos encontramos con explotaciones ganaderas en las que priman los objetivos económicos, siempre basados en una optimización de los recursos, la sanidad animal y el bienestar animal.
Además, el marco competitivo de la comercialización de los productos ganaderos es absolutamente diferente, y hoy en día la competencia no es solo local, sino también internacional.
Buena parte de las materias primas para fabricar piensos tiene que llegar desde fuera de Canarias. ¿Cómo afecta esa dependencia al ganadero y al precio final de producir en las Islas?
Efectivamente, la mayoría de los insumos necesarios para la producción ganadera no se producen a nivel local, sino que proceden del continente. Esto hace que Canarias tenga una serie de hándicaps y sobrecostes que son compensados, en gran parte, por el programa POSEI, que es de vital importancia para Canarias y el resto de las regiones ultraperiféricas europeas.
Dada esta situación de insularidad, las fábricas de piensos locales deben contar, por ejemplo, con una serie de instalaciones de almacenamiento que permitan disponer de los stocks mínimos necesarios para garantizar el suministro y el servicio a nuestros clientes.
Ustedes no solo fabrican piensos, sino que trabajan directamente con explotaciones ganaderas. ¿Qué les preocupa hoy especialmente a los ganaderos canarios?
Sin duda, la situación de incertidumbre geopolítica actual es una de las grandes preocupaciones para los ganaderos, ya que está derivando en un incremento significativo del coste de las materias primas, especialmente de los cereales. El incremento del coste del petróleo, así como el cierre de las rutas del mar Negro, está provocando aumentos en el precio de estas materias primas que ya empiezan a ser difícilmente soportables para los ganaderos, ya que, en muchos casos, no pueden repercutir estos costes en su precio de venta. Esto deriva en una pérdida importante de margen y rentabilidad.
Por otro lado, otro de los grandes retos es la competencia de productores de terceros países, donde las exigencias en materia de bienestar animal, condiciones laborales y salud animal no son tan restrictivas como en Europa. Esto provoca que sus costes de producción sean muy inferiores, poniendo en una clara desventaja competitiva a los productores europeos y, especialmente, a los canarios.
En este sentido, siempre hemos pedido desde el sector que se permita importar productos, pero siempre y cuando juguemos todos con las mismas reglas.
Canarias sigue produciendo una parte relativamente pequeña de los alimentos que consume. ¿Tenemos capacidad real para aumentar nuestra producción ganadera?
Tenemos tecnología y conocimiento para hacerlo, pero nos encontramos permanentemente con numerosos problemas para poder desarrollar nuevos proyectos. Estos problemas son, fundamentalmente, la imposibilidad de obtener las licencias oportunas.
Lo que es difícil de entender es que, siendo el sector primario un sector estratégico, ya que estamos hablando de la alimentación de la población, existiendo la capacidad inversora para hacerlo y, además, teniendo un nivel de autoabastecimiento tan reducido en nuestras islas, aún no se haya conseguido plasmar en la ordenación del territorio esta prioridad que debe ser seguir desarrollando el sector.
“Necesitamos garantizar el suministro y afrontar el incremento de los costes de las materias primas”
CAPISA cuenta con instalaciones propias para investigar y desarrollar nuevas formulaciones. ¿Hasta qué punto puede la innovación ayudar a que una explotación sea más eficiente y rentable?
Al comienzo de la entrevista hablábamos de cómo ha cambiado la ganadería de hace 60 años respecto a la actual, y uno de los elementos más importantes es, sin duda, el avance tecnológico en la forma de producir. Una parte importante de este avance es el desarrollo y la mejora de la alimentación, que, además, supone el mayor coste de una explotación ganadera.
Desde Grupo CAPISA hemos sido siempre pioneros en implantar mejoras en nuestros productos que ayuden al empresario ganadero a conseguir tanto la adaptación a las nuevas normativas como la optimización de las producciones de sus explotaciones ganaderas.
Después de seis décadas en el sector, ¿cuál cree que será el gran desafío de la ganadería canaria durante los próximos años?
Además de lo ya comentado, creo que uno de los grandes retos será el de la sostenibilidad. Es imprescindible empezar a mirar hacia este punto y poner en valor que las ganaderías canarias no solo son capaces de producir unos productos de excelente calidad, sino que, además, son respetuosas con el medioambiente, sin que esto suponga una merma de la rentabilidad de las empresas ganaderas.