Jésica Pérez: “Convertimos los análisis en decisiones para una agricultura canaria más eficiente y sostenible”
Jésica Pérez. Jefa de laboratorio de Canarias Explosivos
El laboratorio analiza suelos, aguas, tejidos vegetales y materias orgánicas. ¿Qué análisis son los más demandados por los agricultores de Canarias y qué necesidades permiten detectar?
Los análisis más demandados por los agricultores de Canarias son los de agua de riego, suelos agrícolas y análisis foliares, especialmente en cultivos como el plátano, el aguacate y la viña. En los últimos años también ha aumentado la demanda de análisis de materias orgánicas, tanto sólidas como líquidas, reflejando un mayor interés por mejorar la fertilidad y sostenibilidad de los suelos.
En el caso del agua, conocer parámetros como la conductividad eléctrica, el pH, los cloruros o el sodio es fundamental para gestionar un recurso cada vez más limitado, especialmente ante la diversidad de fuentes disponibles en Canarias. Estos valores son especialmente importantes en cultivos sensibles como el aguacate.
En los suelos, las características volcánicas y su elevada capacidad de fijación del fósforo hacen necesario conocer qué nutrientes están realmente disponibles. Por ello, se realizan análisis de textura, materia orgánica y macronutrientes para ajustar la fertilización.
Los análisis foliares son también una herramienta imprescindible para comprobar qué nutrientes está absorbiendo realmente la planta y complementar la información del suelo. En conjunto, estas analíticas permiten optimizar la fertilización, reducir riesgos de contaminación y adaptar el manejo a las necesidades de cada finca.
La diversidad de los suelos canarios y la limitada disponibilidad de agua, ¿cómo condicionan el trabajo del laboratorio y la interpretación de los resultados?
Nos obligan a aplicar métodos de ensayo y criterios adaptados, ya que los sistemas convencionales no siempre responden a las particularidades del territorio.
En los suelos volcánicos, sus propiedades pueden alterar los métodos tradicionales. Un ejemplo es la fijación del fósforo: los suelos ricos en alofana y óxidos de hierro y aluminio pueden retenerlo, haciendo que la cantidad disponible para la planta sea menor de lo que indica el análisis. Por ello, ajustamos métodos como el Olsen y aplicamos criterios de interpretación específicos.
También pueden producirse interferencias en el análisis de cationes cambiables en suelos con elevada presencia de pumita, conocida como jable o zahorra.
En cuanto al agua de riego, la diversidad de fuentes también exige una interpretación adaptada. Las aguas de galería pueden presentar elevada conductividad y bicarbonato sódico; las de pozo, altos niveles de sodio y cloruros, especialmente relevantes en cultivos como el aguacate; y las desaladas, bajos niveles de calcio y magnesio y, en la mayoría de los casos, presencia de boro.
Por todo ello, el laboratorio no interpreta los análisis de forma aislada. Los resultados de suelo, agua y tejido vegetal se estudian conjuntamente para comprender el comportamiento del cultivo y ajustar el manejo a las condiciones de cada finca.
¿Cómo se transforman los resultados obtenidos en el laboratorio en recomendaciones prácticas para mejorar la nutrición de los cultivos?
Las cifras, por sí solas, no son suficientes. Necesitan un contexto agronómico y una interpretación integrada, en la que interviene el equipo técnico del Servicio Agronómico de Canarias Explosivos.
Los ingenieros estudian conjuntamente los análisis de suelo, agua y tejido foliar para conocer la disponibilidad de nutrientes, posibles bloqueos, la calidad del agua de riego y la respuesta real de la planta. Con esta información, y mediante una herramienta informática propia que integra los resultados del laboratorio con los datos de campo, se genera un plan de abonado adaptado al cultivo, su estado fenológico y el sistema de riego.
La recomendación busca ser eficiente y rentable, con un seguimiento posterior en finca para ajustarla según la evolución del cultivo. Además, se forma al agricultor en la correcta toma de muestras para futuras analíticas.
Canarias Explosivos cuenta también con una fábrica de abonos líquidos, lo que permite diseñar fertilizantes a medida, como la gama Garafert, adaptados a las necesidades de cada explotación.
El objetivo es transformar los datos en decisiones prácticas y personalizadas que mejoren la nutrición del cultivo y optimicen los resultados para el agricultor.
La acreditación UNE-EN ISO/IEC 17025 exige altos estándares de calidad y precisión. ¿Cuáles son los principales retos para mantenerla y garantizar la fiabilidad de los análisis?
Mantener esta acreditación implica demostrar de forma continua la competencia técnica del laboratorio: cada resultado debe ser fiable, reproducible y trazable. Uno de los principales retos es validar los métodos en matrices complejas. En Canarias analizamos aguas muy diversas, desde agua de mar y salmueras hasta aguas regeneradas o de galerías, por lo que debemos garantizar que cada método ofrece resultados precisos en cada una de ellas.
También es fundamental asegurar la trazabilidad de las mediciones mediante equipos calibrados y patrones acreditados. La insularidad añade dificultad por la limitada disponibilidad y el coste de estos servicios. Además, participamos en ensayos de aptitud y utilizamos materiales de referencia certificados para comprobar continuamente la validez de los resultados.
Por último, la norma exige demostrar la competencia del personal, asegurando que cada técnico está formado, cualificado y autorizado para los ensayos que realiza. De este modo, cada resultado queda respaldado por un proceso controlado y por profesionales técnicamente competentes.
La eficiencia en el uso del agua y los fertilizantes es cada vez más importante para la agricultura de Canarias. ¿Cómo ayuda el laboratorio a los agricultores a optimizar estos recursos?
La eficiencia en el uso del agua y los fertilizantes es un reto central para la agricultura canaria, y el laboratorio de diagnóstico agrícola de Canarias Explosivos ayuda al agricultor a tomar decisiones basadas en datos fiables y adaptados a cada finca. El análisis del agua permite evaluar riesgos como la salinidad o la presencia de boro, así como conocer los nutrientes que aporta el agua de riego. Esto permite ajustar la fertilización, evitar desperdicios y reducir costes.
El análisis del suelo identifica problemas propios de los suelos volcánicos, como la elevada fijación del fósforo, y determina qué nutrientes están disponibles y cuáles necesitan aporte.
También analizamos estiércoles, compost y otras materias orgánicas para conocer su riqueza nutricional y evitar la sobrefertilización. Por su parte, el análisis foliar permite comprobar qué nutrientes está absorbiendo realmente la planta y ajustar las aplicaciones.
Así, el laboratorio se convierte en una herramienta de precisión para optimizar el uso del agua y los fertilizantes, reducir costes y avanzar hacia una agricultura más sostenible en Canarias.
Para finalizar, ¿cuáles son los principales objetivos del Laboratorio de Canarias Explosivos para 2026 y qué mejoras tienen previstas?
Los objetivos para 2026 se centran en tres líneas estratégicas: ampliar el alcance acreditado, reforzar la oferta analítica y digitalizar el laboratorio para mejorar la eficiencia y la trazabilidad. Uno de los principales retos es seguir avanzando en la ampliación de la acreditación UNE-EN ISO/IEC 17025 mediante la incorporación de nuevos parámetros analíticos. Esto permitirá ofrecer al agricultor informes con mayor respaldo técnico y una fiabilidad más sólida, especialmente en matrices complejas.
También estamos trabajando en la ampliación de los servicios analíticos, incorporando nuevas técnicas y ampliando el catálogo de ensayos para responder a las necesidades de la agricultura de las islas, tanto en nutrición como en calidad del agua y materias orgánicas.
Por otro lado, la implantación de un sistema LIMS permitirá automatizar procesos, mejorar la trazabilidad de cada muestra, reducir los tiempos de respuesta y agilizar el intercambio de información entre el laboratorio y el agricultor. Con estas mejoras buscamos ofrecer un servicio más eficiente, completo y adaptado a las necesidades de la agricultura de precisión.