María Alejandra Hernández: “Tenemos algo que no se puede fabricar ni copiar fácilmente: el territorio y la manera de hacer las cosas que hemos heredado”
María Alejandra Hernández. Gerente de la Sociedad Cooperativa de Ganaderos de El Hierro
Quesos El Herreño ha logrado este año importantes reconocimientos, tanto en Canarias como a nivel internacional. ¿Cómo están aprovechando estos premios para posicionar la marca y abrir nuevos mercados fuera de El Hierro?
Los premios son, ante todo, un reconocimiento al trabajo que realizan nuestros ganaderos y a la calidad de una materia prima que nace en El Hierro. Pero también entendemos que tienen que convertirse en una herramienta comercial.
Los reconocimientos obtenidos, avalan la calidad de nuestros quesos, estamos hablando de un queso elaborado en una isla pequeña, con leche procedente de nuestros propios socios y con una identidad muy vinculada al territorio.
Nuestro objetivo es utilizar estos reconocimientos para reforzar la marca. Ya existe una trayectoria de premios nacionales e internacionales que demuestra que Quesos El Herreño puede competir en calidad con productos de cualquier procedencia.
La participación en los World Cheese Awards contó con el apoyo de Proexca. ¿Qué ha supuesto este respaldo para una cooperativa insular y qué oportunidades comerciales esperan generar a partir de esta experiencia internacional?
Para una cooperativa de una isla como El Hierro, participar en un certamen como los World Cheese Awards supone mucho más que presentar un queso a un concurso. Significa tener la posibilidad de situar nuestro producto delante de profesionales y compradores de mercados a los que sería mucho más difícil acceder de manera individual.
El apoyo de Proexca ha sido importante porque nos permite afrontar esa internacionalización con acompañamiento y con una estructura que una cooperativa pequeña difícilmente podría asumir por sí sola. Además, Canarias tiene una gran oportunidad para posicionar sus productos agroalimentarios precisamente por su singularidad y por la historia que hay detrás de ellos.
Los reconocimientos internacionales nos abren la puerta; después tenemos que ser capaces de convertir esa visibilidad en relaciones comerciales estables.
La modernización de las explotaciones es fundamental para garantizar el futuro de la cooperativa. ¿Qué inversiones consideran prioritarias actualmente para mejorar la productividad, la digitalización y el bienestar de los animales?
La modernización es imprescindible, pero tenemos que entenderla de una manera amplia. No se trata solamente de comprar maquinaria, sino de conseguir que las explotaciones sean más eficientes, que faciliten el trabajo de los ganaderos y que permitan mejorar las condiciones de los animales.
Necesitamos avanzar en instalaciones, equipos de ordeño, almacenamiento y conservación de la leche, sistemas de alimentación y manejo, así como en herramientas que permitan controlar mejor los datos de cada explotación. La digitalización tiene que servir para tomar mejores decisiones y para reducir tareas administrativas que restan tiempo al trabajo ganadero.
En este sentido, la propia cooperativa ya ha dado pasos en digitalización. La combinación de eficiencia, tecnología y bienestar es la que entendemos que debe marcar el futuro.
El suministro de leche depende directamente de la capacidad de las explotaciones ganaderas para mantener y aumentar su cabaña. ¿Qué importancia tienen las ayudas a la recría para asegurar el futuro de la producción quesera en El Hierro?
Son fundamentales. La producción de queso empieza mucho antes de la quesería: empieza en la explotación ganadera y, en concreto, en la capacidad que tengamos para mantener nuestros rebaños y garantizar su renovación.
La recría supone un coste importante para el ganadero porque durante un periodo determinado estamos manteniendo animales que todavía no están produciendo leche. Por eso, cualquier ayuda que contribuya a reducir ese coste facilita que los ganaderos puedan conservar y renovar sus rebaños.
Desde nuestro punto de vista, estas ayudas no deben verse únicamente como una ayuda al ganadero individual. Son una inversión en toda la cadena: si tenemos ganaderos, tenemos animales; si tenemos animales, tenemos leche; y si tenemos leche, podemos seguir elaborando queso y manteniendo actividad económica en la isla.
La ganadería extensiva forma parte de la identidad y del paisaje de El Hierro. ¿Cómo puede la cooperativa convertir este modelo tradicional y su contribución ambiental en un elemento de valor añadido frente a otros quesos del mercado?
Tenemos algo que no se puede fabricar ni copiar fácilmente: el territorio y la manera de hacer las cosas que hemos heredado.
El Queso Herreño no debe venderse únicamente como un alimento. Debemos ser capaces de transmitir todo lo que hay detrás: una ganadería vinculada al territorio, unos ganaderos que mantienen una actividad tradicional, un paisaje que se conserva gracias a esa actividad y una materia prima que se transforma en la propia isla.
La ganadería extensiva puede contribuir al mantenimiento del territorio, al aprovechamiento de los recursos naturales y a la conservación de unos paisajes que forman parte de la identidad de El Hierro. Todo eso tiene un valor creciente para un consumidor que quiere conocer el origen de lo que compra.
Nuestro reto es comunicarlo mejor y hacerlo de una manera que sea verificable y creíble. El consumidor debe poder entender que cuando compra un Queso Herreño está apoyando una cadena productiva local y contribuyendo a que esa actividad ganadera pueda continuar.
El relevo generacional sigue siendo uno de los grandes retos del sector primario canario. ¿Qué condiciones necesitan los jóvenes ganaderos para continuar incorporándose a las explotaciones y garantizar que exista materia prima local en el futuro?
Lo primero que necesitan es que la ganadería sea una actividad económicamente viable y que permita desarrollar un proyecto de vida. No podemos pedir a los jóvenes que continúen con una explotación familiar si los números no salen.
Necesitamos mejores condiciones de comercialización, estabilidad en el precio de la leche, ayudas para las inversiones, acceso a financiación, formación y herramientas que reduzcan la carga de trabajo. También es fundamental facilitar la incorporación de tecnología para que la ganadería sea una actividad compatible con las necesidades y las expectativas de las nuevas generaciones. Y hay otro aspecto muy importante: dignificar la profesión. El ganadero no puede ser visto como alguien que simplemente mantiene una tradición. Es un productor de alimentos, un empresario rural y una pieza fundamental para mantener vivo nuestro territorio.
Desde la cooperativa tenemos que acompañar ese proceso. Si queremos que haya queso dentro de diez o veinte años, tenemos que conseguir que haya jóvenes que quieran ser ganaderos y que vean en esta actividad una profesión con futuro.
De cara a 2026, ¿qué objetivos se marca la Sociedad Cooperativa de Ganaderos de El Hierro para crecer comercialmente, consolidar su presencia fuera de Canarias y conseguir que el reconocimiento de la calidad del queso se traduzca en una mayor rentabilidad para los ganaderos de la isla?
Nuestro principal objetivo es mantener la producción y aportar valor, incluso incrementar la producción de leche para poder cumplir con toda la demanda que tenemos en el mercado Canario, peninsular y aprovechar las oportunidades que puedan surgir en mercados exteriores.
Pero hay una segunda parte que para nosotros es incluso más importante: que ese crecimiento llegue al ganadero. La cooperativa existe para prestar servicio a sus socios y para dar salida y valor añadido a la leche que producen. Por tanto, cualquier estrategia comercial tiene que acabar repercutiendo en la sostenibilidad económica de las explotaciones.
También queremos seguir modernizando la cooperativa y mejorando nuestros procesos productivos y comerciales. En los últimos años se han dado pasos importantes, tanto con inversiones y mejoras en las instalaciones como con la digitalización de determinados procesos.
El objetivo final es muy sencillo de explicar: que dentro de unos años podamos seguir diciendo que el Queso Herreño es un producto de calidad reconocido fuera de la isla, pero que detrás de cada queso siga habiendo ganaderos de El Hierro que puedan vivir dignamente de su actividad.