Barceló Playa Blanca se ha convertido en uno de los proyectos hoteleros más relevantes de Lanzarote en los últimos años. Tras su consolidación en el destino, ¿qué valoración hace de la acogida que ha tenido entre los visitantes nacionales e internacionales?
La acogida ha sido muy positiva, lo que ha permitido posicionarnos en poco tiempo como un resort de referencia gracias a una propuesta completa e instalaciones modernas.
El hotel Barceló Playa Blanca 4 estrellas es un resort en primera línea de mar, sobre el paseo LASAL, con vistas a Fuerteventura y la isla de Lobos. Destaca por su amplia oferta gastronómica, que incluye dos restaurantes buffet —uno de ellos Royal Level—, dos restaurantes temáticos, Sports Bar, lobby bar y pool bars, uno exclusivo Royal Level.
Ubicado junto a Marina Rubicón, ofrece habitaciones swim-up, piscina infinity principal de 180 metros y una piscina infinity climatizada exclusiva Royal Level. Dispone además de Wellness Center con spa, gimnasio y centro deportivo.
Para familias, cuenta con zonas infantiles, piscina con barco pirata y programa de animación. Asimismo, es un espacio ideal para reuniones y eventos en Lanzarote, con anfiteatro y cuatro salas versátiles.
El turista actual busca mucho más que alojamiento y valora experiencias completas durante su estancia. ¿Cómo se está adaptando el Barceló Playa Blanca a esta evolución de las demandas y expectativas del viajero?
En Barceló Playa Blanca hemos trabajado precisamente en esa línea, desarrollando una oferta experiencial completa.
Esto se traduce en una propuesta gastronómica variada y de calidad, una programación de ocio y animación adaptada a distintos perfiles, y espacios diferenciados que permiten personalizar la estancia según el tipo de huésped. El concepto Royal Level, por ejemplo, responde a una demanda creciente de exclusividad y servicio más personalizado.
En esta línea, Barceló Experiences (BEX) juega un papel clave, ya que nos permite enriquecer la estancia con propuestas diseñadas para conectar al cliente con el destino, aportando valor añadido y diferenciación.
Playa Blanca continúa reforzando su posición como uno de los principales enclaves turísticos de Canarias. ¿Qué ventajas competitivas ofrece esta zona de Lanzarote frente a otros destinos vacacionales del archipiélago?
Playa Blanca ofrece un equilibrio muy atractivo entre tranquilidad, calidad paisajística y una oferta turística bien estructurada. Es un destino que se ha desarrollado con criterio, orientado a un turismo que valora el entorno y la experiencia.
Su proximidad a espacios únicos como las playas naturales de Papagayo o el Parque Nacional de Timanfaya es uno de sus principales valores. A esto se suma la vida local, con puntos como Marina Rubicón, donde el mercado de los sábados aporta autenticidad y contacto directo con el producto local.
Todo ello en un entorno como Lanzarote, reconocida como Reserva de la Biosfera, lo que refuerza su posicionamiento como un destino que apuesta por la sostenibilidad y el equilibrio con el entorno.
La apertura de grandes establecimientos hoteleros suele generar un impacto importante en el entorno económico y social. ¿Cómo ha contribuido el Barceló Playa Blanca a la dinamización turística y empresarial de la zona?
La apertura del Barceló Playa Blanca se ha abordado desde una responsabilidad clara: integrarnos en el entorno de forma respetuosa y contribuir al desarrollo sostenible del destino. Somos conscientes de que se trata de un establecimiento de gran capacidad, pero precisamente por eso el diseño del hotel se ha trabajado poniendo en valor los espacios abiertos, las zonas ajardinadas y la integración paisajística local. Ha sido construido con el fin de conectar con el entorno.
La arquitectura y la decoración del hotel Barceló Playa Blanca se inspira en las formas, los colores y las texturas que encontramos en el paisaje de la isla.
En paralelo, la contribución al destino va más allá del propio hotel: generamos empleo – tenemos más de 450 trabajadores, trabajamos con proveedores locales y atraemos un perfil de visitante que consume y busca descubrir el entorno.
Nuestro objetivo no es solo ser un alojamiento, sino formar parte activa y responsable del ecosistema turístico de Playa Blanca.
El segmento premium y el turismo de calidad ganan cada vez más peso en el mercado internacional. ¿Qué estrategias están desarrollando para atraer a un visitante que busca exclusividad, confort y experiencias diferenciadas?
Nuestra zona Royal Level, solo adultos, juega un papel clave ahí, proporcionando un entorno más privado, con servicios diferenciados y una experiencia más personalizada.
A esto se suma una propuesta gastronómica cuidada, espacios de mayor confort y atención al detalle, así como experiencias diseñadas para un cliente que busca tranquilidad, calidad y conexión con el entorno.
Además, estamos trabajando cada vez más con el segmento MICE, posicionando el hotel como un referente para eventos y congresos en la isla, gracias a la calidad de nuestras instalaciones y la singularidad del destino.
La fidelización se ha convertido en uno de los grandes retos del sector hotelero. ¿Qué aspectos considera fundamentales para que un huésped no solo disfrute de su estancia, sino que decida regresar a Lanzarote y al Barceló Playa Blanca?
La fidelización se fundamenta en la generación de recuerdo, algo que únicamente se consigue a través de experiencias auténticas y consistentes. En este sentido, para nosotros es esencial el trato cercano y profesional del equipo, la coherencia en la calidad del servicio, la capacidad de sorprender al cliente durante su estancia y el programa de fidelización myBarceló.
Cuando el huésped disfruta de un entorno como la isla de Lanzarote, descubre su gastronomía local o participa en una experiencia Barceló Experiences bien diseñada, se genera un vínculo emocional tanto con el destino como con el hotel. Nuestro objetivo es que el cliente no solo desee regresar a Barceló Playa Blanca, sino también a Lanzarote.
Para finalizar, ¿qué objetivos y retos se ha marcado el Barceló Playa Blanca para 2026 con el fin de seguir reforzando su posicionamiento, elevar la experiencia de sus clientes y contribuir al desarrollo turístico de Lanzarote?
De cara a 2026, nuestro principal objetivo es consolidar el posicionamiento del Barceló Playa Blanca como uno de los resorts de referencia en Lanzarote, elevando aún más la experiencia del cliente.
Para ello, seguiremos desarrollando la propuesta experiencial a través de Barceló Experiences, reforzando el posicionamiento en segmentos de valor como MICE y Royal Level, e impulsando la integración con el entorno local mediante la sostenibilidad y el producto de proximidad.
Al mismo tiempo, el principal reto será mantener la excelencia operativa en un hotel de gran capacidad, garantizando que cada cliente, independientemente de su perfil, disfrute de una experiencia de alta calidad.
Creemos que el futuro del destino pasa por un turismo más consciente y cualitativo, y queremos formar parte activa de esa evolución.











