La Gomera se ha consolidado como un destino que apuesta por un turismo tranquilo, sostenible y muy ligado a la naturaleza. ¿Cómo se refleja esa filosofía en la propuesta del Hotel Gran Rey y en la experiencia que ofrece a sus huéspedes?
Por un lado, nos enfocamos mucho en la sostenibilidad, tanto en inversión de los hoteles, como placas fotovoltaicas o reducción de consumo de electricidad y agua. Además, nos focalizamos en el desperdicio de alimentos, en reducirlo y aprovecharlo.
Por otro lado, en cuanto a los clientes, ofrecemos una zona tranquila, tanto en el hotel como en su entorno. A un lado encontramos el mar y al otro el jardín y el Valle Gran Rey.
También disponemos de diversas opciones. Muchos clientes desayunan en el hotel, visitan zonas como la Laguna Grande, San Sebastián, Playa Santiago, Hermigua, Vallehermoso o la costa norte y regresan por la tarde-noche para la cena, lo que lo convierte en un destino único en ese sentido.
El Valle Gran Rey es uno de los enclaves más visitados de la isla por su paisaje, sus playas y su entorno natural. ¿Qué importancia tiene esta ubicación para atraer a un viajero que busca experiencias auténticas y alejadas del turismo masivo?
Los clientes que vienen aquí son repetidores. Muchos llevan viniendo 5, 10, 15, 20, incluso 30 años y, algunos, antes de la apertura del hotel. Lo hacen por la tranquilidad, el ambiente natural y la poca masificación, que conserva las plantaciones de las plataneras y las zonas verdes. También se encuentran rutas que conectan con zonas como el mirador de César Manrique, lo que lo convierte en un punto de partida muy interesante.
Aunque se trata de una zona alejada de la masificación, no está lejos de la playa ni del aeropuerto, ni de San Sebastián de La Gomera. Está interconectado, pero en un enclave relajado, fuera del turismo de masas.
El perfil de la clientela, habitualmente, es alemana representando el 80-90%. En verano, aumenta la presencia de turismo canario y español. Para muchos, el destino se percibe como una segunda casa, donde mantienen vínculos, establecen relaciones y conversan en su propio idioma, lo que le suma un valor significativo a la experiencia.
El perfil del turista ha evolucionado notablemente en los últimos años. ¿Qué nuevas demandas están detectando entre los clientes del Hotel Gran Rey y cómo están adaptando sus servicios para responder a ellas?
En nuestro caso, la evolución del perfil del turista no ha sido muy brusca, ya que muchos de nuestros clientes son personas mayores, con una media superior a 50. Ellos no están tan familiarizados con las nuevas tecnologías, el internet o la inteligencia artificial, por lo que priorizan un trato más personal en todos los puntos: la recepción, el restaurante, los camareros.
Para dentro de un par de años, esperamos un cambio generacional que buscará esta posibilidad y, por ello, estamos actualizando nuestra página web, el sistema de reservas y nuestra presencia en redes sociales.
El objetivo es visibilizar el hotel de cara al posible cliente y ofrecer a cualquier persona interesada poder conocer la zona desde su casa, independientemente del lugar geográfico.
En definitiva, se trata de la evolución natural que afecta, no solo a nosotros, sino a cualquier negocio.
La Gomera cuenta con un importante patrimonio natural y cultural. ¿Cómo trabaja el hotel para que sus huéspedes descubran también la gastronomía local, las tradiciones de la isla y espacios emblemáticos como el Parque Nacional de Garajonay?
Por un lado, nosotros informamos a los clientes tanto en su llegada, como en la recepción y en sus habitaciones de las posibles excursiones o zonas que pueden visitar. En estas recomendaciones incluimos información como mapas y guías, y opciones de transporte como autobús o rutas andando.
Por otro lado, hay clientes que vienen a través de turoperadores, lo que permite que los guías los visiten varias veces a la semana durante su estancia. Esto es muy importante ya que fomenta el turismo, no solo que visiten el hotel, sino que el cliente aproveche la zona y pueda ver lo que le rodea.
En un mercado donde la fidelización es uno de los grandes retos del sector hotelero, ¿qué aspectos considera que hacen que tantos visitantes decidan regresar tanto al Hotel Gran Rey como a La Gomera?
En el hotel, mínimo dos tercios de los clientes son repetidores. Algunos llevan cinco años viniendo, otros diez, veinte, incluso hay quien visitaba la zona antes de que existiera el hotel.
A diferencia de otros destinos con más rotación de clientes, aquí también preservamos atraer a nuevos clientes, pero es muy importante fidelizar al cliente en un destino con poco turismo masificado. Entonces, ponemos gran atención en el cuidado de la estancia: la comida, la habitación, la limpieza y organización, todo al gusto del huésped.
La finalidad es vincularnos con el cliente para que regresen y visiten La Gomera y el Valle Gran Rey como su segunda casa. Un lugar que se visite una o varias veces al año dentro de sus viajes. Esa fidelidad se da en muchos destinos de Canarias más tranquilos y de perfil rural, donde valoran el cuidado y tratan de preservarlo en una experiencia que los vincule a largo plazo.
“Nuestros clientes
son repetidores,
muchos llevan
viniendo, incluso,
30 años”
La conectividad y la promoción siguen siendo factores determinantes para el crecimiento turístico de las islas no capitalinas. ¿Qué oportunidades y desafíos observa actualmente para seguir impulsando el turismo en La Gomera?
La Gomera cuenta actualmente con una conectividad bastante eficiente tanto por carretera como por vía aérea y marítima, y los servicios de guagua se organizan con los horarios de los vuelos, lo que facilita el desplazamiento.
Estamos a la espera de cómo va a ser la operativa con Balearia que ahora gestiona Transmediterránea Armas. Esperamos que nos afecte positivamente, contribuyendo a la mejora de conexiones entre islas.
Porque hay clientes que no vienen solo a La Gomera, sino también a La Palma, Tenerife o a El Hierro. Al final, estamos en un punto bastante intermedio entre varias islas, lo que facilita que algunos turistas alarguen su estancia y aprovechen para conocer más el archipiélago.
Para finalizar, ¿qué proyectos y objetivos se ha marcado el Hotel Gran Rey para 2026 con el propósito de seguir mejorando la experiencia de sus clientes, consolidar su posicionamiento y contribuir al desarrollo turístico sostenible de La Gomera?
Lo primero para nosotros es la satisfacción y la calidad en la experiencia del huésped. Aunque el hotel es de tres estrellas, los servicios que ofrecemos, en restauración, habitaciones y el conjunto del establecimiento se sitúan a nivel de cuatro estrellas.
Algunos operadores nos califican como tres estrellas plus, ya que la categoría oficial no refleja del todo el estándar real del servicio. Esto también se refleja en encuestas internas, donde muchos clientes lo perciben como un hotel de cuatro estrellas.
Además, seguiremos priorizando la familiaridad con el personal, atendiendo a los clientes por su nombre y aludiéndolos de forma directa en cualquier área del hotel. Este tacto personal, donde el cliente no es un número, sino una persona que se conoce es uno de los elementos más valorados positivamente.











